Se capta decepción, enfado, cansancio, en la sociedad catalana, hacia la sociedad española. Crece: “Estoy decepcionado…, cansado… No me interesa la política…”. ¿Seguro…?

Un pequeño test. ¿Se habla del tema? ¿Hay quejas sobre economía por la infrafinanciación, expolio, que repercute negativamente en trabajo, salud y sus listas de espera, infraestructuras pendientes, seguridad, servicios, desarrollo, crecimiento, vivienda, salarios, crisis económica… ya antes de la pandemia y más ahora; jóvenes que han de emigrar…? ¿Importa y mucho todo eso…?  Más preguntas de trascendencia: ¿Interesa que todas las familias disfruten del nivel de vida que merecen por lo que genera Catalunya? ¿Interesa vivir en una democracia auténtica, con separación de poderes, libertad? ¿Importa formar parte de un país con una justicia social avanzada, que atienda pensiones, necesidades sociales como en un moderno Estado europeo? La respuesta es ¡sí, muchísimo! Continúo: “Entonces, interesa la política. Casi todo lo que hoy sucede, ¡es consecuencia de los políticos que han gobernado y gobiernan en España y en Catalunya”. Unos, en Catalunya, intentando que eso sea realidad. Otros, en España y en Catalunya, impidiéndolo y perjudicando a “todos” los catalanes. Así lo viven los independentistas. Pero han estado o están ahí porque los votantes los han puesto”. Ésta es la realidad.

¿Habrá alta abstención? Se invita al voto por correo. Curiosamente, no inspira ninguna confianza.  En cualquier caso, “todo” lo que interesa a “todos” los habitantes de Catalunya estará, condicionado, determinado, por los elegidos. ¡También afectará a España!

¿A quiénes y por qué irán a votar? 

La política, sus protagonistas, sigue acumulando motivos para la desafección desde hace años. Guerra presumió de haber “cepillado” un texto estatuario “constitucionalmente” elaborado y aprobado por el Parlamento catalán. La sentencia del Constitucional dejó a Catalunya “fuera” de la Constitución. Anuló artículos y modificó otros que figuran en Estatutos españoles. ¿Eran o no eran constitucionales? El texto sobreviviente no ha sido refrendado como exige la Constitución. ¡El Constitucional incumple su Constitución! Todo lo que ha seguido es conocido: 155, represión policial, presos políticos. Así los califica ya la justicia española. El Estado provocó el problema y lo sigue agravando. Mientras, sigue el expolio. Hace siete años que debía revisarse una financiación claramente injusta para “todos” los habitantes de Catalunya. No se mueve. Ni un gesto. Eso afecta muy negativamente a “todos” en sanidad, educación, trabajo, infraestructuras, desarrollo…

De nuevo, unos dirigentes luchan en favor de “todos” los habitantes de Catalunya en bienestar, democracia, justicia social, progreso, desarrollo, libertad, crecimiento, trabajo… Otros, luchan para impedirlo. Unos, representan a la sociedad catalana mayoritaria ante el Estado español. Otros, representan al Estado ante la Sociedad catalana. Ahí están los hechos. ¿A quiénes elegir…? ¿Es motivo para desentenderse de la política o de reaccionar? ¿Es  razón para votar…?

¿Son unas elecciones normales?

Deberían serlo. No lo son. Que el Tribunal Superior de Justicia Española en Catalunya decida la fecha es motivo de análisis. Prima el poder judicial sobre el parlamentario. Los partidos catalanes no cuentan.  ¿Cuántos votos tienen los miembros de ese Tribunal? ¿Cuántos los partidos que habían acordado el retraso? Eso no tiene importancia cuando un Estado es judicial más que democrático. ¿Otra causa para votar?

El Constitucional, en 2010, situó a Catalunya en anormalidad sociopolítica. Hoy, una fotografía invita a pensar y mucho a cualquier votante serio, objetivo, con dignidad democrática. Es la de los presos políticos saliendo de la prisión  por el tercer grado. ¿Su delito? Ser demócratas y reaccionar ante la actuación antidemocrática, injusta, del Estado español. Son líderes que desobedecieron, ¡ésa es su única falta!, para defender la democracia, el bienestar de “todos” los habitantes de Catalunya, la justicia social, la libertad, la identidad de Catalunya. Porque el problema de “fondo” sigue “enquistado”. Esos presos políticos son víctimas de un juicio que el New York Times calificó de “error”; de una sentencia que The Guardian calificó de “vergüenza”. De un juicio cuya condena ha sido cuestionada por el Grupo de Trabajo de la ONU, Amnistía Internacional, la UE, la justicia suiza, alemana, belga, escocesa. ¿Elecciones normales…?

¿Qué votar, entonces…?

¿Por qué se ha llegado a esto? No lo ha provocado la sociedad catalana. Ésta, simplemente, ha “reaccionado”. Ahí está la cronología de los hechos. La que debía ser una natural y rutinaria elección autonómica, se convierte en una grave confrontación de posiciones claramente antagónicas.

Elecciones 2021: ¿Votar a encarcelados o a carceleros? ¿A demócratas o a antidemócratas? ¿Más y peor, expreso o tácito 155… o librarse de él? ¿Votar libertad o seguir colonizados? (Teoría de Ohmae) ¿Votar bienestar, desarrollo o seguir asfixiados? ¿España o Catalunya…?

En definitiva,¿Votar… los beneficios de la independencia o los demostrados perjuicios de la dependencia…?

¿Cómo calificaría Gandhi a los votantes catalanes…?

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3 Comentarios

  1. «Los ricos también lloran»

    Los catalanes son entre las más de 10.000 minorías del mundo de los que mayor autonomía gozan y quienes más derechos y libertades tienen.

    Cataluña es una de las comunidades más ricas de España y dentro de Cataluña el grupo minoritario nacionalista el 35% de la población, detentan el poder económico y también el poder político. La tv publicas y radios emiten solo en su lengua ignorando la del 55% de los otros catalanes y en las escuelas imponen la neofranquista inmersión.

    Las élites nacionalistas viajar por el mundo, tienen segunda residencia en el Ampurdán para frecuentar los deportes de nieve y otra en la Costa Brava (donde hacen paellas conspirativas) con barco en sus puerto deportivo.

    Pertenecen a una minoría rica y privilegiada que come en restaurantes de diseño y bebe Rivera del Duero, Son apenas 2.000.000, (menos que un barrio de Shanghái) , pero se creen el obligo del mundo y piensan que el universo debería estar pendiente de sus cuitas.

    Y lo que es más asombroso de todo; se consideran «víctimas», y se quejan como si fueran saharauis de Tinduf o palestinos de la Franja de Gaza.

      • Indice de «Autonomía regional en el mundo» elaborado por la Universidad de Oxford. España puesto 12.

        Indice de democracia en mundo elaborados por «The Economist» «Democracy Index 2000». España puesto 19 «democracia plena» Bélgica puesto 31 «democracia imperfecta».

        Indice del «Estado de derecho en el mundo» España puesto 19, Francia 20, Italia 27. (WJP Rule of Law Index 2020).

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