Tal y como afirmábamos ayer, la declaración de los representantes de PricewaterhouseCoopers (PwC) ante el juez Calama confirmó que el estado de las cuentas del Banco Popular era el correcto y no existió manipulación alguna que justifique, por ejemplo, la paralelización entre el Caso Popular y el Caso Bankia.

Por un lado, PwC afirmó con rotundidad ante el juez que la valoración que se realizó de la sexta entidad financiera de España fue absurda, algo que la propia Deloitte determinó en su informe de valoración al afirmar que había tenido que realizar el estudio en apenas 16 días cuando hubiesen necesitado, cuando menos, dos meses. En este aspecto hay que recordar cómo los peritos del Banco de España necesitaron más de un año para realizar su informe.

Los representantes de PwC, además, cuestionaron la valoración de un banco solvente para la resolución porque se aproximó al valor de liquidación. A cualquier banco solvente que se le aplicara el mismo criterio hubiera sido resuelto.

Expertos jurídicos consultados por Diario16 indican que, en base a las declaraciones que ya han tenido lugar en la Audiencia Nacional, con excepción hecha de la de Emilio Saracho, el Caso Banco Popular ha quedado en una situación en la que las responsabilidades no se determinan en el estado de las cuentas ni en la ampliación de capital de 2016 —por más que haya quien siga insistiendo en planteárselo a los afectados—, sino en la gestión de Saracho durante el segundo trimestre de 2017.

Respecto a la ampliación de capital de 2016, PwC reconoció que, en un ejercicio de transparencia, hicieron un informe de auditoría limitado porque no era obligatorio, pero que, además, existieron distintos informes independientes de grandes compañías del sector que avalaban la ampliación. Ese informe de PwC fue solicitado motu proprio por los administradores del banco para los inversores. En relación a por qué se hizo la ampliación, los auditores afirmaron que el Popular estaba perfectamente y que, ante un cambio regulatorio, decidió ampliar capital para atender a las exigencias de dicha modificación en la regulación.

En referencia al estado de las cuentas, los auditores dijeron al juez Calama que estaban en orden y que no había ningún tipo de manipulación. Además, hay que recordar que fue Saracho quien aprobó las cuentas de 2016 por un 93% de la Junta General de Accionistas. No existió ninguna duda sobre las cuentas ni sobre el auditor o los gestores anteriores. Por otro lado, cabe recordar que nunca existió una impugnación de las cuentas.

Uno de los puntos en los que se apoyan las estrategias orientadas a llevar a los afectados a reclamar en base al argumento del estado de las cuentas fue la reexpresión que anunció Saracho el día 3 de abril en un hecho relevante que no fue comunicado al Consejo de Administración, tal y como han reconocido distintos consejeros en la Audiencia Nacional. Según PwC la reexpresión se hizo con criterios provisionales, por tres conceptos que no podían sumarse y que causaron un miedo, que no debía haberse causado. En definitiva, actuaron por imperativo legal al comunicársele que el Banco estaba considerando tomar alguna decisión que implicaría ajustes a las cuentas anuales. Esos ajustes no eran significativos, y se agruparon conceptos que no podían agruparse, generando un miedo que provocó la bajada del precio de la acción y la primera gran salida de depósitos, un miedo que no debió producirse.

Por otro lado, PwC confirmó que desde el año 1989 el Banco Popular no había recibido ninguna denuncia en su canal interno y que, además, se preparaba a los auditores para la detección de fraudes o incumplimientos regulatorios, algo que jamás se produjo en el Popular.

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7 Comentarios

  1. Don Esteban P. Cano gracias por la labor que estáis realizando si no fuera por este periódico y hispanidad este robo hubiera quedado escondido como el robo del banesto pero gracias a Diario 16 sabemos toda la verdad de esta estafa del gobierno para rescatar al santander con los ahorros de 1200000 ciudadanos

  2. Mientras se soluciona judicialmente, que devuelvan el dinero robado, da lo mismo los culpables, eso no es asunto nuestro sino de la justicia. Lo único importante para nosotros es que el dinero estafado está en manos de otros y nos pertenece.

  3. Si que ha sido contundente Pwc, pero para el digital El Confidencial , Pwc lo que hace es «rectificar» y no «ratificar». Ya va siendo hora que los Agustins,Zuloagas y Segovias, se pasen por la Audiencia. Ya esta bién, ninguno nunca en ningun caso, repito nunca, han defendido a las mas de 305.000 familias expoliadas.

  4. Todos los periodicos mamporreros de la botin desvirtuando la noticia a su conveniencia, VAYA PANDILLA DE PRINGAOS, les tendrian q retirar el carnet de periodista

  5. La Bolsa, el Mercado de Valores es una ESTAFA. Si pueden hacer caer en 3 meses un Banco con un patrimonio neto de más de 11.000 millones pueden hacer caer cualquier empresa. Cualquiera de las acciones de Bancos el VALOR ES CERO. La CNMV NO SIRVE PARA NADA. La Bolsa es un CASINO MANIPULADO Y ES EL SÍMBOLO DE CAPITALISMO CADUCO Y DE AMIGUETES.

  6. Se dice muy pronto pero el 3% de los habitantes de este pais fuimos ROBADOS por el gobierno del PPcorrupto y ladron de Rajoy.El pp robo un banco para salvar al banco santander que se ve como esta.

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