A Pablo Casado habría que recordarle lo que ha hecho su partido cuando ha gobernado y, sobre todo, cuando ha tenido que gestionar desde el poder algún tipo de crisis. El líder del PP ha reclamado a Pedro Sánchez que su lealtad está condicionada a la “eficacia y la transparencia” durante la conversación que han mantenido los dos líderes políticos en la mañana de hoy.

El presidente del Partido Popular ha transmitido al presidente del Gobierno el apoyo de su partido en las medidas de contención del coronavirus. “La lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia”, ha indicado Casado a través de Twitter.

Sin embargo, lo que le reclama a Sánchez es, precisamente, lo contrario a lo que hace el PP cuando gobierna y se ve obligado a gestionar una crisis. Aún resuena en Galicia cómo el gobierno de Aznar gestionó la crisis del Prestige o cómo el entonces ministro de Fomento decidió mandar al petrolero “al quinto pino”. Aún duelen las palabras de Aznar cuando afirmó “créanme, Irak tiene armas de destrucción masiva” en referencia al apoyo de España a George W. Bush en la invasión de aquel país. Luego se demostró que ni había armas ni Sadam Hussein financiaba a Al-Qaeda. Por no hablar de cómo, para evitar una derrota electoral, el PP mintió a los españoles sobre la autoría de los atentados del 11M.

Entonces, ¿por qué pide Casado lo que su partido no hace? Porque la derecha, cuando no gobierna, cuando no tiene el poder que cree que le corresponde por “mandato divino”, elimina todas las líneas rojas y se tira al monte para derribar al gobierno.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre