Carolina Corvillo, nacida en Madrid 1988. Es escritora, actriz, bailarina, cocreadora, letrista, vocalista, guionista y dramaturga. Autora del libro de relatos «Hambre de Pájaro», ilustrado por Sastraka (Editorial MaLuma). Ganadora del premio de narrativa de Ediciones Oblicuas por su novela «La secta del cuerpo», la cual será próximamente publicada por la misma editorial. Coordinadora de la antología de varios autores «Delirios de Cuarentena».  la colección de relatos de fantasía humorística «Cantares No Autorizados del Reino de Nim», «Latidos del mar», una antología de relatos de varias autoras a la que aportó «Akiko» y «Umi Bozu». «Old Fashion Tattoo», un relato breve que resultó ser el número 179 de la revista literaria «Espacio Luke». Su relato «Dos cadáveres pudriéndose en el río» fue seleccionado por el público en la revista literaria Falsaria para su publicación mensual. Su relato «Helena» ganó acceso al concurso de la Universidad Autónoma de Madrid y fue publicado en la antología del mismo por UAM Ediciones. «La risa de las hienas» es otro de sus relatos seleccionado en el II Certamen Ciudad Galdós para su publicación en la antología «Un Mar de Letras» (Bilenio Ediciones). Os invito a ver un vídeo de presentación que Carolina nos compartió mis apreciados lectores. ¡No os lo perdáis!

Carolina explorando tu trayectoria como actriz, en el espectáculo «Los sueños de Ariadna» y en tu intervención como ayudante de Zeus en «Hércules, el musical», dirigido por Ricard Reguant. Formando parte del elenco de «Reservoir Cats» en Madrid, encarnando el personaje de Samuel. ¿Podrías contarnos alguna anécdota?, ¿Cómo has afrontado la experiencia?, ¿Tu vida ha cambiado desde que estás inmersa en el mundo de la actuación?

 Mis experiencias en todas estas obras han sido muy distintas. En “Los sueños de Ariadna” yo me encargaba de las coreografías y la dirección escénica. Aparte, tenía mucha presencia en el escenario, compartiendo protagonismo con Sergio Fernández Moreno… Convertir las canciones creadas junto a Eiyom (compositor del instrumental) en un espectáculo centrado en los mitos griegos fue sencillamente mágico. Lo recuerdo con mucha nostalgia y eso que no pasó hace tanto tiempo… Fue un proceso de descubrimiento muy fructífero. Hicimos converger música, danza y dramatismo para contar cómo Ariadna, abandonada por Teseo en la isla de Naxos, despierta de sus terribles sueños para desposarse con Dionisos, dios del vino y el teatro. En las pesadillas de Ariadna desfilaban los más variados personajes: las erinias, Galatea y Pigmalión, la Sibila de Cumas, un pequeño ser inframundístico llamado Fobos… Teníamos nuestra propia oración a Afrodita compuesta en latín, bailes con máscaras, crótalos, velos, un canto final dedicado a la fuerza y a la vitalidad, a la alegría de ser, a la carcajada trágica y divina. Desde aquí invito a todo el mundo a cotillear un poco los vídeos de las actuaciones que tenemos colgados en el canal de Youtube.

 En “Hércules, el musical” tuve la oportunidad de ser dirigida por Ricard Reguant, director con el que posteriormente escribiría las obras “Reservoir Cats” y “Coleccionistas”. En el montaje de “Reservoir Cats” de Madrid, me vi en la tesitura de representar uno de mis personajes, Samuel, que es en esencia todo lo contrario a mí. Fue un proceso muy divertido en el que también aprendí mucho de mis compañeras. “Reservoir Cats”, a diferencia de “Los sueños de Ariadna”, es una comedia. Recuerdo que muchas veces uno de nuestros mayores temores era que el público no se riera. De eso aprendimos muchísimo. Las actuaciones se cancelaron debido a la Covid-19.

 Anécdotas, tengo varias… Recuerdo una vez en una actuación de Sybiliam en la que tenía que ponerme sobre el escenario un atuendo blanco que estaba depositado en el suelo, indispensable para la performance de una canción llamada “Demeter's lullaby”. Era una sala de conciertos en la que no había cajas, no tenía escapatoria… Lo que debía hacerse en unos breves segundos, de forma sencilla y elegante, me llevó un par de minutos porque no había colocado correctamente la tela sobre el suelo. Finalmente lo conseguí, no sin evidenciar la torpeza ante el público, que, comprensivo y socarrón a partes iguales, aplaudió mi accidentada hazaña.

 Como dramaturga, escribiste «Coleccionistas», con Ricard Reguant, cuyo estreno tuvo lugar en Palma en Febrero de 2020. También eres la autora de la comedia negra «Reservoir Cats», junto a Ricard Reguant, estrenada en Bucarest en marzo del 2017, en Madrid en 2019 y en Barcelona en 2020. Creaste el espectáculo «Los sueños de Ariadna» para el grupo de música Sybiliam, representado en varias salas de Madrid y en el teatro Federico García Lorca. En este espectáculo tuviste la oportunidad de tratar la mitología grecorromana, que ha sido siempre una gran influencia para ti, con una perspectiva moderna. El escenario, el contacto directo con el público, ha sido y sigue siendo un gran maestro, aparte de una de las experiencias más gratificantes que has tenido, me comentabas en la entrevista. ¿Por qué el actor es un ser que merece ser observado?, ¿Qué es lo que hace que un actor sea un “ser especial”, diferente?, ¿Por lo que dice o por lo que hace?, ¿O es por su cuerpo?

 No sé si el actor merece ser observado o no. El concepto de merecer es complejo. Sé que el contacto con el público es una experiencia única, un calor colectivo embriagador… o una frialdad demoledora. Un acto de partir el pan, de contar la historia del principio de los tiempos alrededor de la hoguera, un ritual dionisíaco de romperse y recomponerse a través del entretenimiento compartido; algo trivial, algo profundo, algo innecesario pero esencial, fútil pero purificador, un mostrarse al público como un espejo, un librarse de la maldición de la mirada de Medusa, un soliloquio de Shakespeare.

 Sobre el escenario, al contrario que en algunos momentos en la vida, la única alternativa posible es la valentía, y por eso me gusta y lo considero un gran maestro. También se aprende mucho del trabajo en equipo, para bien y para mal. Es un microcosmos en el que la utilidad de los conceptos como cooperación, compañerismo y jerarquía se hace cristalina. El mundo entero está sintetizado ahí y me siento muy afortunada de haber pisado las tablas junto a personas maravillosas.

 Respecto a lo que hace que un actor sea especial o diferente… tampoco sabría decirlo. Jaja, demasiadas preguntas que no sé contestar o que otros con más experiencia y autoridad contestarían mucho mejor que yo. Desde mi punto de vista un buen actor es un compuesto de talento, amor por el trabajo, humildad, esfuerzo, suerte y más trabajo. Es un conjunto armónico de lo que dice y lo que hace cuando existe una comprensión verdadera del texto (diría incluso que más intuitiva que intelectual), más allá de accesorios, amuletos y procesos de deconstrucción internos. En ese sentido soy muy de la escuela de Mamet, si tuviera que decantarme por alguna…Ahora también hay que saber venderse en redes sociales. De nuevo, un escaparate que ha multiplicado las opciones pero que hay que aprender a utilizar para que no se convierta en el retrato de Dorian Gray.

 La búsqueda de la identidad y la libertad, el amor, la locura, la culpabilidad y la conquista de lo extraño se encuentran entre tus temas recurrentes. Haciendo énfasis en el drama psicológico, dejando un espacio para la comedia y apostando siempre por un estilo directo en el que lo crudo, lo erótico y las referencias a mitologías y leyendas tienen cabida. Eres una artista muy versátil. ¿Te impones una rutina?, ¿Como compatibilizas la vida familiar, social con el tiempo que dedicas al amor que siente por el arte?

 Todos los días dedico tiempo a mis proyectos de una u otra manera: escribiendo, documentándome, descubriendo. Es una rutina que me he impuesto de manera inconsciente a lo largo de los años, o,más bien, algo que he hecho de manera natural, especialmente desde que a los veinte años saliera del armario creativo y reuniera el valor para emprender sin complejos la senda artística: dejarme fluir con el impulso creativo, e influirme por las cosas bellas. Por cosas bellas entiendo todo aquello, feo, bello, sórdido, mítico, mundano, que se exprese con honestidad e intensidad en un movimiento dramático trágico, cómico, o tragicómico.

 Recuerdo que una vez, hace algunos años, alguien no grato me dijo que le ponía nervioso que hiciera tantas cosas, que la creatividad en mí era una especie de neurosis enfermiza. No recuerdo muy bien qué contesté. Lo que puedo decir ahora es que pienso que el arte es necesario para la supervivencia emocional del ser humano, ya sea creándolo o consumiéndolo. Es algo que cada día tengo más claro. Eso y que todo lo que hago lo hago porque me gusta. Yéndome al otro extremo, he conocido también a gente que se autodenomina sin sonrojarse “hija del arte”. En general me repelen bastante los “divinos” artistas con delirios mesiánicos. Los que se ponen un pin de superioridad intelectual y tratan a la audiencia como simples plebeyos a fin de sentirse validados. Es el nuevo despotismo ilustrado de andar por casa: “Todo por el espectador, lector, pero sin el espectador, lector”. Quién sabe, puede que el tío de “la neurosis enfermiza” pensara algo así de mí.

 En cuanto a la compatibilización con la vida familiar, tengo la suerte de que en mi ámbito personal puedo intercambiar ideas y compartir con mis allegados lo que hago. En el pasado he tenido parejas que no han entendido mi vocación artística. Estas relaciones estaban abocadas a la ruptura. Por fortuna, ahora no es el caso. Mi pareja se dedica profesionalmente a dibujar y siento con él una sinergia muy bonita. En general estoy rodeada de personas a las que admiro y de las que puedo aprender, ya sean artistas o no. Por otro lado, he pasado momentos duros a nivel personal, claro; con la treintena creo que pocas personas quedan libres de alguna pérdida importante, algún desengaño, alguna decepción, o de la toma de consciencia de lo que se podría haber hecho de otra manera; en este sentido la expresión artística siempre ha sido mi tabla de salvación.

 Escribiste los guiones de los cortometrajes «Dentro», dirigido por Facundo Tosso, estrenado en la Academia de Cine, y «Dame un Verso». Además realizaste el guión del cómic «Virgo», con Eduardo G como dibujante y Nines Amaro como entintadora.¿Cómo ves el actual estado de nuestro cine? ¿Cómo disfruta más Carolina Corvillo, como escritora, actriz, cantante o guionista? Por supuesto, son facetas distintas.

 Creo que ahora el cine está viviendo un momento en el que se abren muchas posibilidades. Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, lo cual tiene su lado oscuro, pero creo que tampoco se debe perder de vista la parte más luminosa. Gracias a las plataformas digitales se están sentando unas bases que posibilitarán en un futuro (espero que no muy lejano) que la idea de cine español deje de ser asociada con el arte de conseguir la subvención y se genere una industria mucho más fuerte, sólida y diversa. Talento no falta en este país. Por otro lado, la competencia se ha intensificado y democratizado en cierto sentido. Todo el mundo tiene una idea “absolutamente genial” para una serie que será la próxima “Casa de Papel”. Hace veinte años esto no sucedía y eso significa que se está generando un tejido de competencia creativa, de constante estímulo; hay movimiento donde antes no lo había. Lo que quiere decir que de trescientas malas copias de “La Casa de Papel” que acaban en el cajón del olvido, del rechazo o de “al menos lo intenté”, surgirá una serie o película que dará en el clavo. Por supuesto, ni todas las buenas ideas se producirán ni todas las malas quedarán relegadas a la no existencia. Pero lo que no puede negarse es que las oportunidades se han multiplicado y eso, se mire por donde se mire, es bueno.

 En cuanto a lo que disfruto más de entre todas mis facetas… No sabría qué decir. Me aproximo a cada una de una manera diferente, pero todas me reportan una satisfacción que tiene un origen común: disfruto cuando siento que estoy contando una historia que me importa. Le dedico mucho más tiempo a la escritura.

 En el ámbito de la música y la interpretación, eres letrista, compositora de líneas de voz y cantante de Blacksleeves y Sybiliam. También has participado como una de las voces femeninas en el segundo disco de Duendelirium ¿Podrías describirnos qué géneros musicales te representan mejor?, ¿y por qué?

En cuestiones musicales soy muy versátil, flexible y abierta siempre a nuevas influencias. Sybiliam es un proyecto de electrónica con un toque oscuro, líneas de voz melódicas y guitarras eléctricas. Blacksleeves es distinto, un sonido de rock alternativo, también con cierto tinte oscuro y algún eco de los noventa. En Duendelirium, un grupo en el que estuve menos implicada debido a que no participé en la creación de las canciones, era segunda voz. Este grupo es folk metal, o fairy metal, o viking metal, una mezcla mágica de géneros muy distintos. Ahora tengo un proyecto musical con un compositor italiano, y estamos aún definiendo los derroteros que vamos a seguir, pero parece que la cosa se decanta por un tipo de canciones melódicas, más pop, con influencias sutiles del flamenco. No podría decir cuál de todos me representa mejor…siempre que encuentre satisfacción en el proceso creativo de la historia que estoy contando.

 ¿Cuáles son tus influencias musicales?

 Diría que mis influencias musicales directas a la hora de componer, salvando las distancias, son Devotchka, Lana del Rey, Editors, Muse, Yael Naim, Gorillaz, Amanda Palmer, The Cranberries, Amy Lee… hasta cabría mencionar a Shakira o La Oreja de Van Gogh, cuyas canciones canté hasta la saciedad durante mi adolescencia. A la hora de interpretar la canción mi referencia absoluta e indiscutible es Ana Belén. También me maravilla la cantautora Mon Laferte. Últimamente estoy fascinada por la fuerza de nuestras divas de la canción española. Adoro a Concha Piquer y Rocío Jurado me parece única.

 Resultaste ganadora del premio de narrativa de Ediciones Oblicuas 2019 con la novela «La Secta del Cuerpo», de próxima publicación. Además fuiste la Coordinadora de la antología «Delirios de Cuarentena» y coautora en las antologías «La memoria del Jardín»,»Latidos del Mar” y “Un mar de letras». ¿Como te transformó la maravillosa sensación de realizar tantos proyectos y cumplir tus sueños en aquellos momentos de cuarentena?

 Ver proyectos que se cumplen gracias al esfuerzo y la constancia es una satisfacción enorme para mí, así como observar cómo otros van cobrando forma en el horizonte.

 Encuentra sus Obras:

 Encuentra a Carolina en su blog:

http://www.carolinacorvillo.com/

 Sin duda alguna Carolina, tiene un talento y un futuro extraordinario, la lectura de sus obras es muy recomendada por la versatilidad y la variedad en el contenido de sus escritos, que tratan a través de diversos formatos de ficción los temas del amor, la búsqueda de la identidad y la libertad, la locura, la culpa, las fronteras entre el individuo y el otro. Intentando dar respuesta, a través de un estilo directo y sencillo, a los interrogantes que se abren en los periodos de transición (de la infancia a la adolescencia, de la adolescencia a la adultez), dándole especial importancia a las relaciones humanas y al vínculo del individuo con su cuerpo, utilizando la ironía para destacar la crudeza. Las situaciones límite, el sexo y el erotismo están presentes en su obra, así como lo sórdido y las referencias a mitologías y leyendas. Os dejo otro vídeo de Carolina cantando:

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Radicada en las Palmas de Gran Canaria; lugar de su descendencia y en Mallorca, España. Es escritora, poeta, actriz, directora de Radio Arcoíris FM España, artista plástico, y columnista en diversos periódicos en España y en revistas digitales en Hispanoamérica. Estudios y trayectoria: Estudió contabilidad y finanzas en la Universidad de la Habana Cuba. Estudió arte dramático en Instituto cubano de radio y televisión, al igual que clases de canto desde temprana edad, (dedicada al arte de la pintura sobre lienzo). Libros publicados e inéditos: Osiris ha publicado poemas y prosa poética en periódicos en España y Estados Unidos al igual que antologías internacionales. Es autora de los poemarios De colores en el arcoíris (publicado por editorial Círculo Rojo España, segunda edición, Julio 2017)( Tercera edición bilingüe en proceso de publicación). La sed insaciable Formato Novela (inédito) Columnista internacional: Es columnista de distintos periódicos y revistas digitales de Estados Unidos, España e Hispanoamérica. Haciendo alusión a algunos de ellos: Periódico El Sol de Colombia, Revista Ikaro de Costa Rica, Periódico El Siglo de Guatemala, Revista Latina NC de Carolina del Norte EEUU, y Revista digital (Digital de Argentina) El Sol de las Américas, Revista Siete Artes, Canarias Opina, Diario16, La comarca de Puertollano en España. Escribe sobre diversos temas con mayor énfasis en lo cultural, cultivando distintos géneros literarios: Poesía, crónicas, artículos de opinión, prólogos, reseñas y entrevistas.

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