Calvo

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha comparecido hoy para explicar en qué consisten las acciones del ejecutivo respecto a Cataluña. Sobre todo en el momento en que se ha conocido la creación de una figura objetiva que estará presente en las reuniones entre partidos que tendrán lugar a partir de ahora.

Calvo ha querido explicar detalladamente el contexto y los objetivos, distinguiendo entre las reuniones bilaterales a nivel institucional que se producen entre gobiernos (el de España y el de Cataluña), en cumplimiento de lo establecido en un estatuto de autonomía (que, por cierto, sigue siendo el único que se aplica sin haber sido refrendado tras la modificación realizada por el Tribunal Constitucional).

Ayer se anunciaba la figura de un observador, relator, intermediador, que tendría un papel de fedatario ante las reuniones que van a tener lugar en un futuro inmediato. Y esta noticia ha hecho reaccionar a distintos líderes políticos, algunos de ellos, como el caso de Emiliano García Page -desde el PSOE– y también desde el Partido Popular o Ciudadanos, de manera abrupta, pidiendo, en el caso de Page, que se reúna el Consejo Territorial. 

Ante estas declaraciones de Page, Calvo ha señalado que se deben al desconocimiento, a la ignorancia sobre la materia. Porque de la bilateral no ha hablado nadie. La figura del mediador tendrá lugar en la mesa de diálogo entre partidos en Cataluña.

La Vicepresidenta ha analizado la situación, señalando que el gobierno de España «cumple estos días sus primeros 8 meses y asumimos una situación enquistada y radicalizada. Los datos son los que son: en 2011 el voto independentista no llegaba al 10%. Cuando el anterior gobierno abandona sus responsabilidades está en un 47%.»

La actitud del gobierno de España, según Calvo, responde al «clamor» que existe en España, apelando al diálogo. Concretamente, la vicepresidenta ha señalado que «desde este gobierno se apuesta por utilizar la política para reconducir una situación muy complicada que había llegado a extremos inaceptables. Justamente esto es lo que hace este gobierno desde el primer momento: asume sus responsabilidades. Es necesario recomponer espacios de diálogo, de coordinación y de encuentro, por cuanto el gobierno de todos los españoles tiene responsabilidades en Cataluña. Y por cuanto las instituciones en Cataluña que nacían de unas elecciones relativamente recientes tenían que hacer frente al gobierno de las cuestiones cotidianas en Cataluña.»

Desde el gobierno se apela a la responsabilidad que siente respecto a Cataluña. «Porque hay que trabajar y utilizar la política para que toda la sociedad catalana sienta que sus problemas tienen respuesta».

No ha desaprovechado la ocasión para poner en evidencia la actitud del anterior gobierno. Y de este manera, Calvo ha señalado que «hemos visto ofrecer al anterior presidente del gobierno millones a Cataluña, pero luego a la hora de la verdad, no se materializaba nada. El estatuto de Cataluña se fundamenta en una ley orgánica del estado que se aplica a Cataluña: contempla un espacio institucionalizado donde ambos gobiernos tienen que dialogar para sacar adelante sus trabajos. inexplicablemente esta comisión bilateral estaba desaparecida. El gobierno la convoca: hemos hecho muchas reuniones de esta comisión y de sus espacios internos. Hemos dado pruebas en estos ocho meses de que somos capaces de construir un camino con los gobernantes legales y legítimos en el marco del cumplimiento estricto de nuestra constitución para que una situación muy compleja y muy radicalizada -que es como la encontramos- se vaya recomponiendo.»

Ocho meses después, mas allá de los problemas cotidianos, hay que hablar de salidas políticas

Calvo ha marcado el objetivo, que no es otro que establecer diálogo para salir de la difícil situación. Así, ha señalado que «es algo bastante normal para cualquiera con un poco de sentido común y madurez, que es el tema que venía consecuentemente. Y viene porque es necesario que el conjunto de la sociedad catalana siga pensando que todo lo que ha ocurrido en la propia Cataluña tiene que tener un futuro, un futuro que tenga espacio en el orden constitucional y que les permita vivir con una normalidad absoluta su día a día y sus problemas. El gobierno de España entiende que el diálogo entre gobiernos tiene que ser en esa bilateral. que es el trabajo que hemos venido haciendo y el que continuaremos. pero hay que empezar a pensar en las salidas de esta situación.»

Respecto a la actitud de las derechas, Calvo ha señalado que el gobierno de España «no lo tiene fácil, porque no sólo no ayudan, sino que hacen todo lo contrario».

«Lo razonable sería que se sentasen todos los partidos» 

A finales de diciembre, el día 21, tuvo lugar en Barcelona la celebración de un Consejo de Ministros. Pero también, una reunión con el Gobierno de Cataluña. Concretamente, en el Palacio de Pedralbes ambos gobiernos acordaron un texto breve, pero que consideraron «muy importante y muy esclarecedor» respecto a cuáles son las circunstancias sobre las que deberán seguir trabajando. Según Calvo, le dan importancia al texto porque «hablamos de la seguridad jurídica en la que hay que trabajar en una democracia plena y del diálogo político para encontrar respuestas políticas a una situación que es también política.»

Señala Calvo que en esa declaración de Pedralbes se convocaron a seguir trabajando en el mes de enero. En paralelo, pero de manera complementaria a la labor de diálogo, también están convocados los partidos políticos que, como Ciudadanos han ganado unas elecciones según la vicepresidenta, «de manera brillante en Cataluña». Ha añadido Calvo que, «poco más hemos sabido, pues ni siquiera asisten a la mesa de diálogo que tienen los partidos políticos en Cataluña- y el Partido Popular, que tiene poca representantividad en Cataluña, que siendo nuclear en la historia democrática de España durante cuarenta años, ha decidido estar en una posición de radicalidad incomprensible. Sobre todo si se quiere mirar de manera íntegra la posición de quienes ahora estamos en el gobierno, y teniendo en cuenta que Sánchez hizo de los socialistas una posición leal, responsable en una situación crítica con nuestro país.»

Los gobiernos hablarán en la bilateral, de manera institucional. En esa bilateral, que está regulada, no hay ninguna novedad, según Calvo. Y ha insistido en que no es nada diferente, no hay ninguna novedad.

«La novedad consiste en que es necesario empezar a hablar de las salidas políticas de Cataluña«

«El gobierno de España solo se va a mover en ese espacio y con la ley, en cumplimiento de la ley y el diálogo constante, sabiendo que un valor superior de nuestro ordenamiento constitucional es el pluralismo y que todos estamos abocados a respetar a nuestros adversarios y a reconocerlos como interlocutores para defender los intereses de España», ha indicado la vicepresidenta. Y ha subrayado que «así lo dice nuestra propia constitución».

Especialmente, y haciendo hincapié en su comparecencia en que el gobierno «está en las antípodas respecto al independentismo», «con quien tiene mérito en política encontrar acuerdo es con el contrario, con el diferente. igual que ocurre en la vida. Lejos para este gobierno y para el partido que lo sustenta, lejos, en las antípodas de un proyecto independentista, estamos en una comisión bilateral para escuchar y para que nos escuchen sobre las salidas políticas y dialogadas.»

La comparecencia de Calvo ha sido, sobre todo, para contextualizar la figura del relator

La vicepresidenta ha explicado que «en un ámbito evidentemente menos riguroso y constreñido que es el institucional, parece oportuno que los partidos políticos en Cataluña también hablen. Hay una mesa en Cataluña a la que no asisten, es la segunda ocasión y por eso es una posición que se mantiene, no asisten ni Ciudadanos ni Partido Popular. tampoco la CUP. Los espacios en Cataluña en los que las derechas de este país tendrían que estar ayudando responsablemente con la política y la ley de la mano, incomparecen.»

En este sentido, la vicepresidenta ha criticado duramente la postura de los partidos de derechas españoles. «Entendemos que cuando somos abrumadora mayoría los españoles y españolas que queremos la unidad de nuestro estado con Cataluña dentro, tendremos que sentir responsabilidad por cómo mantener nuestro orden constitucional y nuestra democracia. Parece también razonable que quien no quiere ayudar entra en una paradoja importante. Quieren una Cataluña dentro de España pero no mueven un dedo para ayudar en esta dirección.» Y en el turno de preguntas ha ido más allá: «¿qué proponen ellos? ¿cuáles son sus alternativas?».

«Todos hemos tenido que aprender de la experiencia. No queda otra que encontrar salidas»

Carmen Calvo ha sido dura en su crítica a la actitud del gobierno de Rajoy, que se negó a dialogar por sistema. Que cerró la puerta al diálogo, dejando así en evidencia la postura del gobierno del Partido Popular, que precisamente siempre echó «la culpa» al independentismo catalán. Ahora, esta versión se derrumba ante la contundencia de las declaraciones de la vicepresidenta, y también ante la reacción del Partido Popular liderado hoy por Casado que evidencian su postura: la de no dialogar bajo ningún concepto.

Es preciso recordar que Carles Puigdemont ha denunciado haber solicitado en «más de catorce veces» diálogo con España y siempre le cerraron la puerta. Las palabras de la vicepresidenta de hoy evidencian que esta versión cada vez toma más fuerza. 

Calvo ha concluido su intervención señalando que «No seríamos un gobierno digno ni a la altura de este país si actuáramos de manera irresponsable y escapista porque eso fue lo que hizo el gobierno anterior.»

«La actitud de Casado es un desbarre y de gran irresponsabilidad»

Calvo ha hecho referencia a un «líder que desbarra y que difícilmente puede estar a la altura de servir a España ante las dificultades que tenemos con Cataluña».

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