Foto Agustín Millán

 La vicepresidenta del Gobierno, ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Carmen Calvo, ha intervenido esta mañana en la presentación del libro “Al amparo del feminismo”, de Amparo Rubiales y Octavio Salazar. Dos autores que representan dos visiones feministas: «Desde la experiencia y la lucha”, Rubiales y “desde la masculinidad y el respeto», Salazar.

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Un libro que “repasa todo lo que de verdad es el feminismo”, dice Carmen Calvo. Así, ha afirmado, que “el feminismo es la revolución cotidiana y triunfante que está construyendo la democracia del siglo XXI”, porque para la vicepresidenta “no va a haber sostenibilidad del sistema democrático sin más de la mitad de la población que somos las mujeres”. Y para ello «no se trata de estar en el poder por estar, sino de influir», dice Calvo sobre la presencia de las mujeres en la vida pública.

Y en el feminismo y su papel transformador es fundamental “la historia que tenemos detrás”, advierte Calvo, porque en el feminismo, como a las mujeres, “nos obligan cada día a ser pioneras”, y sin embargo “como constructo teórico, político y en la participación, y desde luego, como idea, el feminismo tiene más de 200 años”.

En cada momento de la historia, destaca, ha habido una mujer que “ha ido demostrando, con sus capacidades y con su presencia, la ruptura de todas las normas que la obligaban a no ser quien era” y ellas eran “señales vivientes” de la “contestación a un sistema” que “olvidaba y sometía” a las mujeres. Por todo ello, la vicepresidenta ha pedido “al campo conservador” que le tenga “el respeto teórico, político e intelectual que se merece” el feminismo, “incluso cuando no lo comparta”.

Ahora que el término ‘feminismo’ “va alcanzando mucho más respeto y prestigio”, habría que diferenciar “lo que es estrictamente desarrollo de la democracia” para ser capaces de decir “que hay un feminismo progresista” que “propone transformación y contestación del sistema”, para que no haya, dice Carmen Calvo, “confusión sobre el término” y se “vaya a diluir entre lo que realmente no es”.

Foto Agustín Millán

El libro de Rubiales y Salazar, señala la vicepresidenta, es capaz de identificar todo esto “que desde el campo conservador es difícil sostener”, porque se trata de una “contestación al núcleo central del sistema”. «El objetivo final del feminismo es nuestra libertad y que haya un sistema que lo permita. Y queremos llegar a las libertades a través de las igualdades», sentencia.

La vicepresidenta ha elogiado la capacidad de los autores para plasmar todo ello en un libro, destacando la figura de Amparo Rubiales “que sabe tanto y lo ha demostrado con la coherencia de su vida” y para la que el feminismo “es el elemento constitutivo de su vida”.

“Es una maestra” y “hay que escucharla” destaca Calvo, porque es una mujer que es capaz, de “combinar la frialdad de los planteamientos intelectuales con las emociones bien mezcladas”.

Sobre Octavio Salazar, Calvo ha querido poner en valor su capacidad “de acercarse al feminismo con mucho respeto” y “lo hace como jurista”. “Es una manera de entrar en el feminismo muy valiosa para un hombre”, destaca la vicepresidenta. Los hombres “tienen que escucharnos más” a las mujeres, concluye.

le tenga “el respeto teórico, político e intelectual que se merece” el feminismo, “incluso cuando no lo comparta”.

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Ahora que el término ‘feminismo’ “va alcanzando mucho más respeto y prestigio”, habría que diferenciar “lo que es estrictamente desarrollo de la democracia” para ser capaces de decir “que hay un feminismo progresista” que “propone transformación y contestación del sistema”, para que no haya, dice Carmen Calvo, “confusión sobre el término” y se “vaya a diluir entre lo que realmente no es”.

El libro de Rubiales y Salazar, señala la vicepresidenta, es capaz de identificar todo esto “que desde el campo conservador es difícil sostener”, porque se trata de una “contestación al núcleo central del sistema”. «El objetivo final del feminismo es nuestra libertad y que haya un sistema que lo permita. Y queremos llegar a las libertades a través de las igualdades», sentencia.

La vicepresidenta ha elogiado la capacidad de los autores para plasmar todo ello en un libro, destacando la figura de Amparo Rubiales “que sabe tanto y lo ha demostrado con la coherencia de su vida” y para la que el feminismo “es el elemento constitutivo de su vida”. “Es una maestra” y “hay que escucharla” destaca Calvo, porque es una mujer que es capaz, de “combinar la frialdad de los planteamientos intelectuales con las emociones bien mezcladas”.

Sobre Octavio Salazar, Calvo ha querido poner en valor su capacidad “de acercarse al feminismo con mucho respeto” y “lo hace como jurista”. “Es una manera de entrar en el feminismo muy valiosa para un hombre”, destaca la vicepresidenta. Los hombres “tienen que escucharnos más” a las mujeres, concluye.

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