Carlos Iglesias es experto en ayudar a innovar y a transformar digitalmente a las compañías con las que trabaja. Foto: Runroom.

Imagínense una simpática red social en la que usted y sus amigos comparten que comieron el pasado fin de semana en el restaurante de moda; o dónde estuvieron de vacaciones este verano. Además, desde esta inmersiva red social se  les propone hacer un divertido test de personalidad. Y este, en principio inofensivo test de personalidad, acaba en manos de una empresa que se encarga de crear y publicar contenidos basados en su perfil psicológico para llevar a la presidencia del país más poderoso del mundo a un lunático peligroso. ¿Asusta?

Este cuento distópico está sacado de la realidad. Los nombres reales de los protagonistas son Facebook, Cambridge Analytica y Donald Trump. Y sucedió hace ya cuatro años. Pero desde aquel escándalo, que acabó sentando al fundador de Facebook en el senado de los Estados Unidos, se multiplicó el interés por el debate sobre: hasta qué punto son más peligrosas que beneficiosas las tecnologías desarrolladas en la era digital.

Carlos Iglesias es director ejecutivo de la consultora digital Runroom y co-director del inDIGITAL de ESADE, el programa nº1 del mundo en marketing y negocio digital. A él le gusta definirse como un tecnólogo. Y sabe de los peligros y beneficios de los últimos avances tecnológicos en comunicación.

¿La sociedad es lo suficientemente madura para hacer un uso responsable de las tecnologías de la era digital?

No estamos educados para aceptar o discriminar las nuevas tecnologías. Tenemos que empoderar a la ciudadanía para que sea consciente de los peligros de la tecnología

El negro futuro que nos presentan series como Black Mirror ¿se puede cumplir?

En el futuro distópico que nos presentan series como Black Mirror, en el que la tecnología nos va a subyugar y convertir en borregos, hay parte de verdad.

 “Falta de educación para poder discriminar las tecnologías”

¿Esto no es darle alas a los conspiranoicos y negacionistas?

Los negacionistas se apoyan en estas cosas, en algo de verdad y lo estiran mucho hasta llevarlo  al campo de las hipótesis irreales.

Hay teorías que aseguran que estas tecnologías -sobre todo la 5G- son muy peligrosas

Habiendo la existencia científica que hay, existen hasta terraplanistas. ¿Cómo haces para plantear la evidencia a personas que van tanto al límite como para negar la existencia de la COVID-19, decir que la tierra es plana o que el 5G ha llegado para destruirnos?

¿Cuáles son los riesgos de utilizar una aplicación en el móvil?

Depende. En el caso de Google yo soy capaz de sacrificar mi geolocalización por el servicio de orientación geográfica que me ofrece Google Maps. Soy consciente de la información que estoy dando. En el caso de TIK TOK, es una aplicación peligrosísima que viene de una compañía china que ha sufrido muchas auditorías del mundo occidental que la acusan de ser un espìa y ladrón de datos disfrazado de red social.

Entonces. ¿Cuál es el peligro concreto?

Estamos aceptando tecnologías que no respetan nuestras libertades

¿Cómo utilizar estas aplicaciones de manera segura?

Hay que ser capaz de identificar hasta qué punto cedo mi información

En el terreno de la salud. ¿También nos controlan?

Si te instalan un marcapasos los datos de tu corazón no son tuyos. Como cliente son de la compañía que hace el marcapasos. Y es algo que tú aceptas cuando te operas.

Hay una sensación de caos e inseguridad porque parece que estamos en manos de las empresas que controlan las redes sociales. ¿No se puede regular más?

La regulación va por detrás de la tecnología, es normal que funcione así.

¿Hay miedo a la tecnología en el ámbito profesional?

El miedo a que las tecnologías nos quiten los puestos de trabajo. Pero se destruyen y se crean otros nuevos.

¿Las nuevas tecnologías son un amigo o un enemigo?

La tecnología no es el enemigo ni la solución. El papel es tecnología, el fuego es tecnología son herramientas que nos hacen mejores.

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