¿Crees que en el momento que surgió la opción de hacer un referéndum, si el PP hubiese aceptado, probablemente hubiese salido el NO?

Segurísimo. Al principio, cuando se empezó a hablar de independencia, creo recordar que era un 4% de la población la que la reclamaba. La mayoría de personas pensaban, yo la primera, que la Constitución era garantía de que todo fuese bien. Es más ¡yo hice un libro sobre la Constitución, con gran alegría! Y realmente, no creo que todo esto sea culpa de la Constitución. Creo que es culpa de como la han interpretado, y finalmente la gente se ha girado, y ha dicho que, si sus aspiraciones no pueden estar dentro de la Constitución, se quieren marchar. De hecho, mi sensación es la de que nos han echado, porque una España federal, respetuosa con todas las culturas españolas (no sólo la nuestra, porque no estamos solos), podría haber sido perfectamente viable y posible. Pero a partir del 23F, cualquier esperanza al respecto, se fue revirtiendo. Empezaron a recortar todo lo que pudieron en las leyes del Estado, sobre todo en lo que a enseñanza se refiere.

 

¿Y por qué crees que sucedió esto?

Bien, porque tienen miedo a perdernos. Porque quieren tenerlo todo bajo control. La teoría sobre “una grande y libre”, no viene de Franco, viene de bastante antes, del 98, cuando se perdió Cuba. En este caso, tuvieron la reacción del clásico perdedor, que lo pierde todo, excepto el orgullo. Y fue cuando nació ese movimiento de la reivindicación de España.

Si analizamos fríamente la historia, en el pasado, rondando el s.XIX, no existía el concepto de la España grande, del Imperio. Ejemplo de ello sería el hecho de que, en esa época, los reyes de España no habían ido jamás a Sudamérica. Ni siquiera Alfonso XIII. Era un poco como tener una finca por ahí, eso sí, una finca de la que sacaban todo lo que querían.

Cierto es que tuvimos grandes pensadores, algunos de gran repercusión, y otros a los que no se les hizo ningún caso. Un grandísimo pensador sobre el descubrimiento de América, y el trato hacia los indígenas, fue Fray Bartolomé de las Casas. Lo ensalzaron mucho como filósofo, pero realmente, caso sobre lo que decía, no se le hizo ninguno. Él decía que tan iguales son unos y otros. Estaba en contra de la esclavitud, que hacía tiempo que se había abolido, pero que en América se había resucitado.

Y de todo ello, se cogió un concepto algo nostálgico, como cuando hablaban de Castilla, madre de continentes. Pero realmente este concepto, en sí mismo, era falso, porque América en sí ya existía, nosotros no la construimos.

Toda esta filosofía, hay gente que la tiene muy interiorizada. Franco se aprovechó de esto, y José Antonio Primo de Rivera todavía más, ya que Franco realmente bebía de él. Eso sí, Franco no tuvo ningún inconveniente en que matasen a Primo de Rivera. A veces la política es muy bestia. José Antonio era estupendo, pero… ¡a la tumba!

 

Hablando concretamente sobre dibujantes, sobre las clásicas viñetas de denuncia social, ¿qué paralelismo harías entre la libertad que hubo durante la República, el franquismo, y la transición? ¿Cómo ves todos esos movimientos artísticos, respecto a la actualidad? ¿Cómo crees que se ha evolucionado? ¿Tú puedes dibujar lo mismo ahora que hace, por ejemplo, 20 años?

No, no, en absoluto. Hablando desde la importancia de los diarios, partiré del primer diario que hubo en Catalunya, que era el Diari de Barcelona, del s.XVIII. En este caso, no tenía chistes, pero en cambio, a principios del s.XX, estaba el ¡Cu-Cut!, una revista satírica de primera fila. En este caso, los militares asaltaron su redacción, ya que se hizo un chiste en el que aparecía Alhucemas. Alhucemas era una pequeña parte de Marruecos, protectorado de España. Ahí estaban los militares africanistas, y esa zona se había convertido en un nido de corrupciones habidas y por haber. Iban allá, y la única preocupación que tenían era hacerse ricos. Eran personas muy corrompidas. Y fueron estos militares los que asaltaron el ¡Cu-Cut! Fue una lástima, pero bajo mi punto de vista, el arte en ocasiones ha de servir como toque de atención a la sociedad. Esto es algo que los diarios, las revistas, los carteles, lo han hecho mucho, muchísimo.

Los falangistas, por ejemplo, fueron los fundadores de la revista La Codorniz, que era una revista que se leía en el frente. Servía para distraer a los soldados y, aun así, tenía una parte de crítica bastante importante. Aparentemente, como en muchos casos, el poder había robado el arte, ya que tenían la condición de que jamás atacarían al sistema. Pero ellos eran muy pillos, y realmente fue el arte que, con disimulo, decía lo que le daba la gana. Y es por este motivo, por el que esta revista sobrevivió, por su sutileza.

Aun así, en tiempos de Franco, estuvieron castigados, y cerraron unos meses la publicación, aunque realmente no se suspendió, debido a su pasado falangista. La revista publicó un escrito, que versaba lo siguiente; “En España reina un fresco General, procedente de Galicia, con tendencia a desaparecer”. Esta vez fue una sátira muy descarada, y fueron sancionados.

En la España prefranquista dominaba mucho el hecho de hacer sátira, pero siempre en un sentido muy figurado, y el rey de este movimiento fue el gran ilustrador Cesc.

Aurora Díaz Plaja decía; “Cesc es un editorialista, porque lees su chiste, y todo lo que no han podido decir en la editorial, porque está prohibido decirlo, Cesc lo ha dicho con sus chistes, donde se entendía todo”.

Esto, al llegar la democracia, fue diferente. Se empezó a poder hablar de manera más directa. Hay quien dice que se ha perdió sutileza, cosa que es posible, pero seamos realistas, es mejor poder decir las cosas claras que tener que estar escondiéndonos.

Actualmente, lo que es libertad para decir lo que queramos, la tenemos, es cierto. Pero en Catalunya (por concretar un tema, porque hay muchos otros) también tenemos la espada de Damocles, ya que el concepto “incitación al odio” se está utilizando abusivamente. Yo, personalmente, no tengo interés en empujar hacia ningún odio, ni mucho menos pero, aun así, he de ser precavida. Considero que España tiene muchos problemas, y han creado un ambiente que no propicia el arreglo de dichos problemas.

 

¿Y no crees que eso es un contrasentido? Es decir, con todo lo que ha pasado, si ahora mismo Pedro Sánchez, como estrategia política, aceptase de buena gana hacer un referéndum, dando a los catalanes su peso como ciudadanos que son, intentando eliminar el estigma hacia los catalanes que últimamente tanto se ha reforzado ¿crees que saldría el NO a la independencia?

Tienen muy poca confianza en ellos mismos. Personalmente, es cierto que quiero la independencia, pero yo no se la quiero imponer a nadie. Yo quiero que cada uno de su opinión, sea SÍ, o sea NO, y respetaré ambas opciones, con la misma convicción. A mi familia de Andalucía le pregunto siempre si es por los cuernos, o por el dinero, a lo que ellos nunca responden. ¡Es por las dos cosas! Han creado un desprecio bastante generalizado hacia lo catalán.

 

Pensando objetivamente ¿cuántas familias en Cataluña no tienen ascendencia andaluza? Precisamente, a nivel social, Andalucía es la comunidad más presente que hay en Cataluña ¿cierto?

¡Y tanto! Yo misma soy de madre andaluza, y antes no era independentista. De hecho, yo creo que los andaluces son aquellos que tienen una de las culturas más abierta de España, ya que a lo largo de su historia fueron romanizados, también convivieron con los musulmanes, e incluso con los ingleses. Eso hace que sean más flexibles que los castellanos. Los castellanos han estado más aislados, y eso provoca que la matriz de pensamiento sea otra. Evidentemente hablo a nivel general, después habría que analizar cada caso de forma individual.

Me gustaría mucho que hiciesen el referéndum, pero creo que ya lo han dejado pudrir demasiado. Y te digo una cosa, como cristiana creo que debería perdonar todo aquello que me ha dolido en este proceso, pero me cuesta de perdonar. ¿Cómo es posible que la CEE no diga nada? Porque tienen miedo. Sin ir más lejos, según me consta, el embajador francés, hace poco tiempo, se reunió con Artur Mas, y le dijo abiertamente que Francia jamás les apoyaría en la independencia, ya que, si eso sucedía, la deuda que España tiene con Europa no se pagaría jamás.

Si todo lo que ha sucedido, se hubiese hecho bien, las cosas hubiesen sido muy distintas.

Tal como te he comentado, yo no era independentista. Mi razonamiento era el de que, nuestra personalidad se ha de poder desarrollar libremente, dentro de España, de la Constitución, y de todo el sistema, pero libremente, insisto. Por otro lado, también creo que la economía debería haber sido limpia. Considero muy natural que nosotros ayudemos al resto de España, si estamos dentro. Ahora, lo que no puede pasar, es que personas como el presidente de Andalucía, que está subvencionadísimo, lance mensajes como el de que nosotros vivimos de ellos. Hacer semejantes afirmaciones es absurdo, porque cualquiera que rasque un poco, aun siendo de fuera de Cataluña, puede darse perfecta cuenta de que esta afirmación es falsa.

 

La combinación que haces, entremezclando movimientos sociales, política y arte, me resulta muy compleja, y muy interesante.

Yo estoy encantada de poder hablar de estos temas. ¡Mis hijos ya están hartos de escucharme! Y se tapan los oídos y cantan “laaa, la, la, laaa” (se ríe). Pero realmente, para poder hablar de ciertos temas, hay que hablar un poco de todo, para que se entienda bien, porque unos conceptos van ligados a otros, no son hechos independientes en sí mismos.

 

Con todo esto que hemos estado hablando de forma tan detallada ¿qué evolución de la libertad vs el arte, crees que ha habido desde el s.XX hasta hoy? Es decir ¿cuánta libertad ha tenido el artista desde la República, pasando por el franquismo, hasta este momento? ¿Crees que ha habido muchas fluctuaciones?

Por un lado, el s.XX aceptó bastante la libertad de expresión. El artista se constituyó como una voz algo profética, podía decir cosas. En este sentido, cuando ha habido libertad de expresión, ha sido estupendo. También es importante el hecho de que, la difusión, hoy en día, es muy potente. Leonardo Da Vinci, por ejemplo, tenía cierto público que podía comprar sus obras, y quizás lo conocían en la Iglesia que él había pintado. Pero no lo conocía el mundo entero, como puede pasar actualmente, en que las cosas se hacen muy globales. Esto, por un lado, favorece la libertad de expresión, pero por otro lado el poder siempre tiene herramientas para poder prohibir las cosas abiertamente. Ahora mismo, sin ir más lejos, el Gobierno dice que los teléfonos podrán ser controlados cuando se quiera. Considero que esto es una mancha a la libertad de expresión muy grave.

Así que, en resumen, con las nuevas tecnologías, ganamos por un lado, pero por otro lado, perdemos.

El Dr. Marañón decía una cosa que a mí me gusta, y es que, según él, la humanidad siempre camina hacia adelante, pero a veces hace un poco de barrera, y se despista.

¿Y ahora estamos despistados?

En algunos lugares y entornos, sí. Y parece que la última tendencia, muy populista, en la que lo único que importa es la economía, es un gran despiste. Esto me apena. La libertad y el respeto han de ir juntos. Quizás en una sociedad que no sea tan rica (y descompensada), y haya una armonía entre la cultura, la convivencia, y todo aquello que importa, entonces, a lo mejor, salgamos ganando… ¡Creo yo!

 

Tú, como dibujante, como ilustradora ¿cuándo te has sentido más libre y menos libre, desde que iniciaste tu carrera?

Cuando llegó la democracia, la mayoría de artistas nos sentimos muy libres, perdimos el miedo a ir a prisión, que era algo que podía suceder en tiempos del franquismo, época en la que, en ocasiones, me decían que no firmase ciertos trabajos. La realidad es que yo siempre firmaba, porque el hecho de no firmar significaba que tenías miedo, y si parece que tienes miedo, ya es la primera confesión de que estás haciendo algo “malo”.

Así que, puedo afirmar, como es lógico, que con la democracia salimos ganando.

Una cosa que siempre he intentado es que, con mis dibujos, y los mensajes que con ellos he intentado lanzar, no quede plasmada la sensación de que mi opinión es la absolutamente correcta. No me gustaría crear de esta forma porque, al fin y al cabo, cada uno, cuando expresa algo, piensa que lo que está diciendo es lo correcto. Me gusta hacer hablar a mis personajes, para que digan cosas que hagan pensar a la gente. Es decir, más que decir el qué de un tema, prefiero dar la opción de pensar sobre ello, y llegar a conclusiones propias y personales.

Sin ir más lejos, y con todo lo que hemos estado hablando, yo podría dibujar emitiendo el mensaje (personal) de que necesitamos la independencia. Pero prefiero usar otra estrategia, prefiero dar a entender algo como; “Quizás es buena la opción de la independencia. ¿La queremos, no la queremos?”.

 

Entonces, ¿puedes decir abiertamente que te sientes menos libre ahora, que en el inicio de la democracia?

Sí, puedo decirlo. Es decir, más que afirmar que me siento menos libre, prefiero afirmar que tengo más miedo que años atrás. Cuando hago dibujos en diarios, donde intento hacer crítica social, soy muy prudente, por mí, y por el propio diario, que no tiene culpa de mis opiniones.

¿Qué fecha pondrías a este inicio del miedo?

Desde antes del 01 de octubre ya existía esta sensación, ya habíamos vivido sucesos que nos llevaban a tener que ser más precavidos que tiempo atrás. Sólo hay que ver las sanciones económicas que han tenido que soportar Irene Rigau, Artur Mas, etc. Y desde luego, tener personas en prisión por temas del procés, no ayuda a sentirse tranquilo. Todas estas cosas, no dejan de ser una forma deliberada de represión.

 

¿Puedo escribir abiertamente que tienes más miedo?

Sí, por supuesto. Puedes decirlo, porque es verdad. Tengo miedo, pero sigo adelante. No quiero que condicionen mi libertad.

 

Pero te la condicionan.

Bueno, te hacen pensar. No puedo dibujar con la tranquilidad que lo hacía antes. Lo hago, y dibujo aquello que creo que debo decir, pero no con la calma que lo hacía antes.

 

Pilarín, he disfrutado muchísimo escuchándote, podría pasarme horas así.

¡Gracias a ti! Son temas que me apasionan ¡se podría escribir un libro entero!

Nos despedimos en la verja del jardín de su casa. Me alejo, y me va diciendo adiós con la mano, envuelta siempre por la energía de su inacabable sonrisa, y de esa profunda mirada, que seguro tiene mucho, muchísimo más para contar.

Capítulo 2/3. El s.XX ¿avance, o retroceso?

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