No somos conscientes de la facilidad con la que podemos perder aquello que consideramos que nos pertenece por derecho: la Salud y el Bienestar.

Si hay una noticia capaz de estremecer al ser humano, algo que puede provocar que la tierra se abra bajo nuestros pies, esa noticia va acompañada de la palabra cáncer.

Los números nos siguen indicando que esta enfermedad aumenta y además lo hace en una proporción del doble en mujeres que en hombres. Una de las razones es el incremento de la incidencia de casos de cáncer de pulmón asociados al tabaco entre la población femenina y que por primera vez se sitúa en el tercer puesto tras los de mama y colon.

Según el informe “Las cifras del cáncer en España 2019”, la incidencia de esta enfermedad se estima en 277.234 casos para este año, un 12% más que en 2015, cuando la cifra de nuevos casos fue de 247.000.

Sin embargo, quiero en este post mostrar otra realidad menos desoladora, y que quizá consiga descargar el abrumador estigma que acompaña a la palabra cáncer.

Por un lado, la supervivencia en España sigue en ascenso en las últimas décadas, situándose aproximadamente en el 53% a los cinco años, una cifra similar a la de los países del entorno.

Esto significaría que, al igual que otras enfermedades como el virus del sida, los pacientes del cáncer con el tiempo podrían pasar a considerarse enfermos crónicos, y que, por lo tanto, la palabra cáncer ya no es sinónimo de muerte.

Por otro lado, el cáncer hereditario solo afecta al 5-10% de los casos; por ello, SEOM ha lanzado con motivo del Día Mundial contra el Cáncer una campaña en vídeo para informar y concienciar sobre algo que ya he publicado en muchas otras ocasiones sobre #Autocuidado: “Quizá el destino de nuestra Salud depende más de nosotros mismos que lo que nos pensamos” “No somos esclavos de nuestra genética” “Unos buenos hábitos pueden derrotar a unos malos genes”

En este vídeo SEOM explica que el cáncer se puede desarrollar por alteraciones genéticas, pero eso no significa que todas ellas se heredan, y que además “heredar una alteración no implica que se herede el cáncer, sino que hay mayor probabilidad de desarrollarlo”

Un gen se puede manifestar a lo largo de nuestra vida por diferentes factores, y este es otro punto que he repetido, repito y repetiré hasta la saciedad infinita: nuestros hábitos pueden ser el mejor instrumento para luchar por nuestra salud dentro de las causas evitables. La epigenética o factores medio ambientales son los que determinarán finalmente la evolución y expresión de los genes.

La relación entre el cáncer y nuestro estilo de vida es un hecho, de ahí mi tendencia obstinada por promover el #Autocuidado.

Muchas cosas podrían cambiar si nos preguntásemos por qué enfermamos, qué hace que nos sintamos sanos o enfermos. Nos preocupamos de la enfermedad, pero en escasas ocasiones nos preguntamos cómo podemos y debemos tratar a nuestro cuerpo para preservar la salud.

Generalmente, los hábitos que practicamos con mayor regularidad en la sociedad actual son en su gran mayoría los responsables de la epidemia de cáncer que estamos viviendo. Así lo demuestra el hecho de que un tercio de la mortalidad por cáncer se debe a causas evitables: tabaquismo, alcohol, contaminación, obesidad, sedentarismo, alimentación errónea, mala gestión del estrés y las emociones.

Se trata de nuestra salud: aprendamos a ser más considerados con esta máquina perfecta que es el cuerpo, tomemos el control de nuestro estilo de vida, asumamos la responsabilidad que nos corresponde, para poder así entrar dentro de la posibilidad de evitar la enfermedad, de preservar la salud, y de llegar a la edad avanzada con la mejor y mayor calidad de vida posible.

La Farmacia como Centro Sanitario abierto a todos los ciudadanos, y el Farmacéutico como el Facultativo Sanitario más accesible, también se hacen cargo de la parte alícuota correspondiente de responsabilidad en lo que se refiere a   información y consejo, no solo al paciente oncológico, también a familiares y cuidadores, especialmente importante durante los largos períodos en los que dura el tratamiento y la recuperación, formando el espacio de confianza y de referencia a la hora de resolver dudas relacionadas con su medicación y tratamientos coadyuvantes.

Todos #JuntosXelcancer.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorEl escritor de un país sin librerías
Artículo siguienteA mí no me molesta el Crucifijo
Licenciada en Farmacia por la Universidad de Salamanca Mágister en Nutrición y Dietética para la Promoción de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid Diplomada en Homeopatía por el CEDH Experta en Dermocosmética para el Cuidado Avanzado de la piel Experta en Nutrición Celular Activa Profesora de CEDH Autora del Blog “Autocuidado, Salud y Belleza” Farmacéutica Comunitaria y Consulta Homeopática

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

tres × uno =