La bedaquilina, producida por Johnson & Johnson, fue el primer medicamento contra la tuberculosis que se desarrolló en más de medio siglo. Hace un año, la OMS recomendó que se incluyera como medicamento principal en un régimen de tratamiento totalmente oral para la tuberculosis resistente a los fármacos, reemplazando otros fármacos tóxicos que tienen graves efectos secundarios.

Sin embargo el alto precio de la bedaquilina sigue siendo una de las barreras más importantes para ampliar el acceso al medicamento. Menos de 12.000 personas han sido tratadas con un régimen que incluya este medicamento. Esta es una cifra insignificante teniendo en cuenta que aproximadamente deberían recibirla unas 470.000 (8 de cada 10 personas que desarrollan tuberculosis resistente).

En la actualidad, J&J cobra por la bedaquilina el doble del precio que reclama Médicos Sin Fronteras (MSF). Por ello, MSF ha lanzado hoy una campaña mundial en la que insta a la compañía farmacéutica a que reduzca el precio de la bedaquilina a un máximo de un dólar (0,90 euros) al día. De esta forma, se podría ampliar el tratamiento a los pacientes con tuberculosis resistente a los medicamentos y reducir las muertes que estas cepas del bacilo causan.

Como pistoletazo de salida de la campaña, MSF ha organizado protestas hoy frente a las sedes de J&J en Estados Unidos, Sudáfrica, Brasil, Bélgica, Ucrania y España para reclamar a la farmacéutica que baje el precio.

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