Pedro Sánchez tiene la obligación moral, ética e ideológica que poner freno a Nadia Calviño porque las medidas que está preparando superan, incluso, a las adoptadas por el tándem Luis de Guindos y Mariano Rajoy. Alguien tiene que hacer entender, sea como sea, que el dinero público no está para salvar a los bancos sino para rescatar a las personas que tan mal lo están pasando por culpa de las consecuencias de la pandemia.

España es un país cuya ciudadanía aún no se ha recuperado de las consecuencias de la crisis económica de 2008 gracias a las leyes aprobadas por el PP y de las que se ha postulado como defensora Nadia Calviño. No en vano, se opuso frontalmente a la derogación de la Reforma Laboral. En esta situación de crisis social llegó la pandemia y se cebó, en primer lugar, con la clase trabajadora que aún seguía siendo víctima de la rapacidad de los poderes ocultos de la economía y las finanzas globales, los verdaderos inductores y creadores se la crisis de 2008, y, en segundo término, los autónomos, las pequeñas y medianas empresas que en muchos casos se han visto obligados a cerrar sus negocios.

Sin embargo, a pesar de este panorama, Nadia Calviño parece que va a seguir el mismo camino que Luis de Guindos o Mariano Rajoy: salvar primero a los bancos y, si sobra algo, ya veremos…

Hay que tener en cuenta que el mantenimiento de la ministra de Asuntos Económicos en un gobierno de coalición de izquierdas fue el peaje que tuvo que pagar Pedro Sánchez para que el IBEX35 le dejara tranquilo, tal vez como consecuencia de la reunión que mantuvo Iván Redondo con representantes de las principales empresas y bancos de España que reveló Diario16 en exclusiva y que Moncloa no desmintió.

En concreto, el rescate encubierto a la banca que prepara Nadia Calviño se sustenta en una serie de ayudas directas a través del ICO que estarán dirigidas para que las empresas prioricen la devolución anticipada de préstamos que no puedan devolver y, de este modo, impedir que un incremento de la morosidad provoque un quebranto en los balances de las entidades financieras.

En principio la medida podría afectar a las empresas que solicitaron créditos ICO durante la pandemia que, como ya publicamos en Diario16, están avalados en su mayoría por el Estado, pero se podría ampliar a aquellas que no accedieron a esos fondos.

Ese dinero público se dará a las empresas para que sirvan de intermediarios entre el Estado y los bancos como elemento de salvamento de las cuentas de resultados de las principales entidades financieras de España. Un rescate en toda regla oculto tras el eufemismo de ayuda directa, porque lo que se pretende, en realidad, es que el dinero público pase directamente a las arcas de los bancos para que, en vistas de que las consecuencias de la pandemia son mucho mayores de las que se previeron en el mes de abril de 2020, existe un peligro para esas entidades de que se incremente la morosidad por la pérdida de solvencia y liquidez de las empresas que accedieron a las líneas ICO-Covid.

En consecuencia, Calviño, a través de ayudas directas, pretende que los empresarios y autónomos paguen los créditos con el dinero de todos y, en consecuencia, los bancos limpien su balance. Lo llame como lo quiera llamar, esta medida es un nuevo rescate a la banca. Además, las entidades cobrarán sus correspondientes comisiones o intereses, con lo cual, el negocio es redondo.  

Sería un verdadero desastre para el gobierno de coalición de izquierdas que la ministra de Asuntos Económicos lleve a España a la misma debacle social que la que provocaron tanto Mariano Rajoy como Luis de Guindos con un rescate a la banca cuyo coste ya supera los 70.000 millones de euros y que las entidades financieras no van a devolver.

Los grandes bancos afirman siempre que ese rescate de 2012 fue para las Cajas de Ahorro. Sin embargo, esconden la trampa que ocurrió después: ¿quién gestionó las emisiones de deuda soberana? Los bancos. En cierto modo, ese fue el rescate de Rajoy y De Guindos para la banca a la que no había llegado el dinero de Europa. Fue una especie de quid pro quo: los bancos gestionaron los bonos de deuda y evitaron el rescate de país y el Gobierno del PP se encargó de mantener el bienestar de la banca.

Nadia Calviño es una mujer inteligente y ha preparado un modelo de rescate que carga en las empresas, sobre todo en las pequeñas y medianas, y en los autónomos la responsabilidad de la no devolución mientras que los bancos reciben el dinero íntegro sin ninguna obligación. Es decir, que Calviño ha diseñado un sistema por el que el dinero público salvará los balances de la banca gratis, sin contrapartidas.

Pablo Iglesias Turrión y Pedro Sánchez deberían darse cuenta de que ni siquiera el PP ni Ciudadanos o Vox se atreverían a tal tropelía porque, mientras 207.000 empresas y 323.000 autónomos se han visto obligados a echar el cierre por las consecuencias económicas que la pandemia está provocando, los bancos no pueden recibir un trato de favor de un gobierno que se autoproclama progresista y de izquierdas.

El neoliberalismo radical de Nadia Calviño y otros ministros emboscados no tiene cabida en un Ejecutivo que tendría que colocar sus prioridades en resolver los problemas reales de la ciudadanía, de las pequeñas y medianas empresas y, sobre todo, de los autónomos, que, al fin y al cabo, tanto las primeras como los segundos son los que realmente crean empleo. La banca, al contrario, está un proceso de destrucción masiva de empleo, como se puede comprobar en los ERE anunciados por las principales entidades financieras españolas.

La coherencia ideológica no está reñida con una gestión de gobierno responsable, como no lo está el modo de obtener los beneficios por parte de las empresas y de los propios bancos siempre que se priorice la ética y la humanidad frente a la frialdad de una hoja de cálculo.

Un nuevo rescate a la banca, tal y como propone Nadia Calviño a través del ICO, sería demoledor para España y Pedro Sánchez no lo puede permitir, por más que desde el «Ala Oeste» de la Moncloa le lleguen cantos de sirena de que así se recuperará la economía, porque sería un asesoramiento falso y falto de progresismo.

Cuando más de medio millón de empresas y autónomos han tenido que cerrar su actividad podría calificarse de falta absoluta de moral y ética que Nadia Calviño plantee este plan para salvar los balances de los bancos que, hay que recordar, apenas aportan un beneficio real a la ciudadanía en general.

En concreto, el sistema financiero sólo contribuye de manera directa un 2% al PIB de España, una cantidad similar de forma indirecta. Por el contrario, sectores como el turismo, la construcción, la agricultura o el comercio aportan un 46% a la economía española. ¿Por qué hay que salvar a la banca y no a las empresas? Si un banco, o dos, o los que sean, ven afectados sus balances por las consecuencias de la pandemia, el Gobierno está obligado a priorizar entre quienes aportan realmente un beneficio a la ciudadanía en forma de puestos de trabajo que a quien, por un lado, los está destruyendo y, por otro, que no contribuye más que con dolor al pueblo.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias Turrión están obligados a paralizar este plan de Nadia Calviño y, por supuesto, no dejarse embaucar por los cantos de sirena del capitalismo al que representa la ministra de Asuntos Económicos. Si llegara a poner su cargo a disposición si no se aprobara en el Consejo de Ministros este plan, ni el presidente ni el vicepresidente segundo pueden perder la oportunidad de mostrar la puerta a quien jamás debió ser elegida porque el nivel de los compromisos adquiridos tiene como línea roja el bienestar del pueblo, de todo el pueblo, no sólo de unos pocos privilegiados.

6 Comentarios

  1. SERÁ NADIA CALVIÑO LA QUE IMPIDE QUE DESE EL GOBIERNO QUE SE DESTAPE LA MAYOR ESTAFA BANCARIA DE LA HISTORIA, EL EXPOLIO A MAS DE 1,2 MILLONES DE ESPAÑOLES POR LA RESOLUCIÓN DEL BANCO POPULAR ?????

    • Haber si se va a tomar por culo con la otra golfa mangante que lleva por emblema el color rojo de la sangría que a hecho a más de 305.000 Familias, propietarias del Banco Popular Español.
      Que la coloque su papaito en TV, asi de tal palo, tal astilla.

      EL otro individuo, se llama PABLO-MANUEL IGLESIAS TURRIÓN, haber si le ponéis el nombre bien a este.
      Mucho repetir el femenino y el masculino y no sabeis poner bien un nombre propio compuesto.

    • Aún no he visto ni oído a ningún partido político, ni de derechas, ni de izquierdas, ni de nada, que defienda el robo del Banco Popular, y como consecuencia, a los accionistas y bonistas. Seguramente se piensa que, los que pueden invertir en bolsa comprando acciones o bonos se trata de ciudadanos que les sobra el dinero. Evidentemente no es así, todo lo contrario, en la gran mayoría se trata de personas ahorradoras que sabían que en una inversión de renta variable se puede perder dinero, pero lo que no podían imaginar es el robo de sus activos por grupos de corruptos en el gobierno y estamentos europeos. Todo un festín. Que miseria de políticos que tenemos en general. Da asco.
      El único banco del país que no solicitó fondos al gobierno para el rescate fue el más perjudicado mediante una jugada maestra. Ver hemeroteca.

  2. Si la banca privada estuvo y está quebrada significa la incapacidad de los banqueros, propietarios privados de los bancos que son como mínimo unos incapaces sino no son algo más. Por tanto si el dinero público tuvo que rescatarlas y ahora de nuevo, tienen que ser confiscadas por dos razones: a) para recuperar lo prestado (es la lógica bancaria) b) que los trabajadores junto al Estado asuman su gestión. Todo lo demás es ser unos put.. siervos.

  3. El banco de españa con sus relieves repetitivos y amorfos, con cara y sin cara en los medallones; con el tiempo será acoplado para ser una GRAN HOTEL, como la Equitativa, el Banco Español de Crédito o el Real Cinema.
    Ahora es un nido de biencolocados al servicio del banco sanladrón y el partido de turno.
    Un edificio con funciones inexistentes.
    Su vivieran el marques de Alcañices, Carlos III o el conde de Floridablanca, para ver y saber lo que se anida dentro, se caerían de espanto.
    Corrija la gilipolleria del masculino y femenino, a saber:
    Por otro lado, ¿qué pensarán los ciudadanos y ciudadanas, los pequeños empresarios y empresarias, los profesionales liberales, los abogados y abogadas, los médicos, el sector de autónomos, los comerciantes..
    Por:
    Por otro lado, ¿qué pensarán los ciudadanos y las ciudadanas, los pequeños empresarios y las las pequeñas empresarias, los profesionales liberales y las profesionales liberales, los abogados y las abogadas, los médicos y las médicas, el sector de autónomos y autónomas, los comerciantes y las comerciantes… en fin.
    Hay que joderse con la forma de escribir de los ignorantes del idioma y la pronunciación. R.A.L.E.
    Parecen podemitas y podemitos.

  4. Menudo art. bien conjugado, les felicito por el muy aclaratorio y desenmascaramiento de la mencionada señora ministra Mafia Calviño ,está maniobra es entregar el govierno a la derecha de verdad, volver hacer lo que el hijo del vaquero hizo en el 82 , almenos si nos Dan como en el 2008, que lo hagan los profesionales. pienso que es un maniobra para decirle al pueblo que govierne quien govierne siempre ganan los mismos y desilusionar, lo del popular lo tapan pero la mierda siempre sale, haber si le meten mano (metafóricamente) a la trilera del Santander menudos colegas tenía con los de la gaviota pero estén tranquilos que no les pasará nada en este pais siempre pringar los mismo, se tendrá que esperar al TJUE para que se haga un poco de justicia pero tengo dudas pues la banca europea tiene mucho papel de España ,sr. Anónimo sobra lo de podemos y polémicas. viva la plaza de la Bastilla .

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