Para gustos, conciertos…

Ayer viví una de esas noches que difícilmente se pueden repetir, primero, porque el artista en cuestión ya no está para mucho trote y segundo, porque le faltó la chispa que me hace pagar lo que sea por un concierto. He de decir que me gustaron mucho los “chicos” de la banda que lo acompañaba, aunque no se dignó ni a presentarlos.

Antes de empezar, lo nunca oído, por megafonía nos anunciaron, como si estuviésemos en un avión, que debíamos apagar nuestros aparatos electrónicos y que quedaba prohibida la realización de fotos o vídeos. Vale, la comunión con la grada quedaba garantizada.

Se supone que, ya que el hombre viene a celebrar mi cumpleaños (eso creía yo), se podía haber motivado un poco en el escenario. Llegó, tocó y se marchó, chimpón. Por lo menos, tuvo el detalle de enviar un beso para anunciar que se iba al público entregado que le aclamaba. Hasta una pancarta en la primera fila que dudo mucho llegara a leer.                       Las únicas canciones que conocía y las arregla de manera que me cuesta descubrir la coletilla “like a Rolling Stones” en una de ellas. La otra llegaría con los bises, estaba claro, esa que tantas veces he cantado con mi guitarra en versión eclesial “Saber que vendrás” que pondría los pelos verdes al más ateo, pero se habrá aburrido de tocarla siempre igual y me quedé con las ganas de escuchar el “Blowing in the wind” tal y como yo lo conocía.

Musicalmente hablando puede ser una de esas leyendas vivas, de culto para muchos, y habría sido la leche que hubiera salido al escenario con un ¡Bona nit, Valencia! pero este señor de voz tan peculiar, que a mí me recuerda a un gato que ha trasnochado, no se dignó ni a decir el “Good night” de cortesia. En el mundo musical, igual que en cualquier actividad, estará siempre “La alegría de la huerta” y el “Desaborío”, pero aquí se hace más patente.

Imaginé por un momento, un dueto con nuestro querido Sabina para que éste le pasara por ósmosis algo de energía, pero no, no fuera que se invirtiera el sentido.

La de conciertos que he vivido en directo y no sabía lo que es quedarte fría sentada en la grada, y no sólo por la “rasquilla” que hacía. Nada que ver con los superfans a los que veía mover los brazos , igual que yo lo he podido hacer con los artistas que pueden hacerme llorar de emoción. He notado mucha más conexión en los directos que me perdí y que vivo en mi coche a las 8 de la mañana. Por mis altavoces me atrapa el Miedo con M-clan y Búnbury, puedo vibrar con todo un Calderón “Cuando nadie me ve” con Alejandro Sanz y Niña Pastori; me eriza la piel cuando “Me dejó marchar” Coque Malla con Iván Ferreiro y se me van las piernas con el “Guardalo” de Dani Martín “Ronaldeando” en el mismo concierto. Acompaño a los bonaerenses en el doble bis a Sabina con Mara Barros porque “y sin embargo, te quiero”. Sólo imaginar un Wembley con Queen o estar viendo a Joe Cocker en Woodstock me convierten en volcán en crisis convulsiva. Aunque me perdí a Bowie, Aretha, Amy , Janis y al eterno Antonio Vega, he podido alucinar con los directos de Robbie Williams, Silvio Rodríguez, U2, Spandau Ballet o Coldplay. Todavía me remueve la Rosita Calamidad de Sole Giménez con Teo Cardalda o descubrir a cantautores como Pau Alabajos, Pedro Guerra o Ismael Serrano que me atraparon desde la primera vez.

Orgasmos sin sexo que te dejan temblando, y llega este mito de la cultura musical y “ni chicha ni limoná”;mira por donde, acabo de descubrir que es el título de una canción de Víctor Jara, otro con el que seguro habría alucinado.

Voy a dejar al Bob para sus incondicionales, y si lo eres, permíteme que tenga una opinión diferente a la tuya; yo voy a ir ahorrando para los que aún no he visto : Rozalén, Serrat, Raphael, Luz, Morgan, Sting,…

22 Comentarios

  1. En los conciertos de música clásica, los directores, solistas, cantantes, van solo a hacer música. No hablan con el público. Y, por supuesto, el móvil ha de estar apagado.
    Dylan es un clásico.

    • Me gusta la idea del móvil apagado, me sorprendió porque no lo había oído nunca en un concierto. Pero creo que la educación no está reñida con la buena música.

      • No soporto a la gente que molesta con los móviles en los conciertos. Yo pago una entrada para disfrutar de la música y no para hacerme autorretratos para colocarlos en el Facebook y que vean mis amigos lo feliz que soy. La gente que busca eso, creo que se equivoca de concierto. Igual que la gente que busca que Dylan haga los grandes éxitos y, además, de igual forma que suena en el disco original. Es como ir a un concierto de jazz y pedir que los músicos no improvisen. En fin, como dices, para gustos los conciertos y… Creo que te has equivocado de artista. Ya lo sabes para la próxima.

    • Qué tiene que ver la educación con hablarle al público??? Yo lo flipo… Cuanta ignorancia y desconocimiento sobre la vida y obra de este ge. Io que ha tocado delante de cinco presidentes americamos… Para gustos… ignorancia.

  2. Esto es lo que pasa cuando se va a un concierto sin tener información de lo que se va escuchar, todavía muchos creen que bob Dylan se pondra la harmonica al cuello y saldrá con la guitarra, y hace décadas ya de eso, en fin mejor es dejar a bob para sus incondicionales, y rozalen para otros.

  3. You are entitled to your opinion, Dylan sings not for the show and the feeling of mass adoration and such like the feeling of a community party. He brings art that touches the soul, or shall we say, he tries to do that, and I think for many he succeeds, he can reduce me to tears with his music and lyrics. But for those who just want to idolise and be touched by their hero, he is just not your man.

  4. Debería mejorar su formación musical antes de escribir sobre Bob Dylan y de forma tan pésima además. Por cierto, el buen músico llega, toca y se va; para teatrillos y pantomimas ya está operación triunfo

    • No soy fan de OT para su información ni me voy a poner a juzgar sobre gustos musicales, respeto los suyos sin conocerlos cosa que usted no ha hecho. Para gustos, conciertos…

    • Te equivocas mucho, se nota que has ido a muy pocos conciertos y no voy a entrar a valorar tu formación ni tu oído musical, veo que no hace falta.

  5. Conociendo algunos de sus gustos musicales no me extraña el criterio. No obstante, lo de veras extraño es que haya pagado la entrada, si no se la.regalaron.

  6. El manido argumento de que » cada uno tiene su opinión » está muy bien. Yo tengo la mía sobre física cuántica pero como no tengo ni idea pues me la guardo para mi. Por otro lado, hay que saber a lo que se va, y más cuando cuesta un buen dinero! La oferta de ocio es amplia, no se obligue a «disfrutar» del señor Zimmerman. Un saludo.

  7. Me he animado a seguir leyendo al comprobar que hay una canción que se llama «“like a Rolling Stones» , Antes compruebo que la molesta que que la música del premio nobel, interfiera en sus wassapeo u cualquier otro trasteo con el móvil. Que mal educado este Dylan.
    También leo que no se a molestado en felicitar nosequé cumpleaños (creo que el de la autora del articulo).
    Después se queja de que el músico interpreta las canciones con el arreglo que le da la gana y no con el que ella espera, para poder reconocerlas.
    Aunque a estas alturas ya estoy descojonado, sigo porque la autora es capaz de más, de mucho más. Cómo no va a salir el provinciano «Dylan viene a tocar a mi pueblo y no nos saluda con un ¡¡Buenas noches paisanos !!

    Nos adentramos en el colmo del delirio cuando saca a pasear al cantante español que suspende conciertos como quien se come mandarinas, y lo cita para recomendarle que le pase «energía» a Bob Dylan por ósmosis !!  Si !! Joaquin sabina que da la espantá día si, día también, tiene que pasar energía al tipo que lleva desde el 88 sin parar en la carretera, a más de 100 conciertos por año, jua jua jua

    No se vayan todavía que aun hay más ! En la traca final suelta tal mascletá en el ayuntamiento metiendo en la misma frase a Alejandro Sanz y Bob Dylan. Y no solo a Sanz… También a …puaghhhh Dani Martín etc etc.

    Supongo que consciente de la categoría de su pieza, la autora nos pide permisión a su opinión, respeto con el que esta, por supuesto cuenta. No es así de respetable su talento ni capacidad para criticar música ni de conciertos como crítica (a la que supongo pagarán aquí algo, o por lo menos la invitarán a la entrada)

    Acabo de leer que es homeópata !!!!

    Paz y amor guapa. Y sigue con la danza del vientre.

  8. Olé y olé Mónica!!!! Totalmente de acuerdo contigo. Lo vimos mi pareja y yo en Santiago de Compostela. Un maleducado, ni saludó, ni presentó a la banda y ni se dignó a dar las gracias al público ni una sola vez. Temas irreconocibles….en fin… decepcionante.

  9. Tens tota la raó. Bob, a casi 78 anys, ja no es lo que era.

    I molts dubten si mai era tan com deien alguns.

    No obstant, alguns sí queho sabem;encara que anar al concert sempre era un pell ariesgat.

    No obstant, aixó d’estalviar per veure en Raphael….. Jo ja li vaig veure un cop. En Sevilla. Quan ell tenía 30 anys. I jo, encara menys.

    No vull desanimarte, xata.

    Però…………

  10. Dylan no es su voz, ni su técnica con la guitarra ni con la armónica. Dylan es sus canciones, canciones potentes, siempre adelantadas a su época (a partir de los 70 y pico con el punk, pienso que queda fuera de tal vanguardia, los punkis las veían venir). El hombre se ha hecho momia, ahí quedan las canciones y un señor tremendamente decrépito y endiosado que las interpreta. Le echaremos la culpa a la edad, es difícil mantenerse en la escena en plena senectud. Que este hombre es una leyenda es innegable, y lo que ha aportado al mundo de la música no se lo podremos devolver jamás, sin embargo no todos los artistas envejecen tan bien como Krahe.

  11. Es una lástima que dejen a semejante pseudoperiodista que no conoce la obra, influcia, vida y legado de Bob Dylan, decir semejantes mamarrachadas. Primero conócelo en profundidadid, que no te sabes ni tres tema suyos, ni has leído ningún artículo suyo de prensa previo y luego habla en profundidad. Por cierto, a esos que vas a ver después, Serrat, Sting, Luz Casal o Morgan, pregúntales que representa para ellos la figura de Dylan…

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