¿Qué puede salir mal a estas alturas? Con los casos de contagios de covid-19 disparados a todos los niveles en España y sin control en buena parte de Europa y el planeta entero, este lunes 18 de enero salimos a la calle —aquél o aquélla que pueda o se atreva a hacerlo sin que caiga sobre él o ella una maldición apocalíptica, o una nevada monumental— para disfrutar del día más triste del año con diferencia respecto al resto de las 364 jornadas restantes de este 2021, que ya en sus primeros días apunta maneras después de visto lo visto en el Capitolio de Estados Unidos o en las calles nevadas y llenas de bolsas de basura de Madrid.

La comunidad científica despotrica, con más razón que un santo –solo para creyentes–, de los fundamentos científicos de esta tesis con tantos detractores como adeptos

Así lo estableció en 2005 el psicólogo Cliff Arnall, que, cruzando una batería de parámetros matemáticos y otros condicionantes sociales y culturales, llegó a la conclusión de que el 18 de enero es el día más triste del año. Es el conocido como Blue Monday. Las vacaciones de Navidad ya han pasado, la siempre temida cuesta de enero se vislumbra con una pendiente supina, hace un frío que pela, los propósitos de año nuevo comienzan a ser sólo eso, menos propósitos sin solución de continuidad, los excesos económicos y gastronómicos de estas fiestas comienzan a verse reflejados en la cuenta corriente, y en la cintura no digamos… Y si a todo esto le añadimos la inmersión de lleno en la tercera ola de la pandemia de la covid-19, miel sobre hojuelas para el desastre más absoluto a prueba de consultas de psicólogos y psiquiatras, que qué duda cabe que estarán haciendo su agosto particular.

La alegría o tristeza va por barrios. Hasta en el de Salamanca de Madrid se abonan a este decaimiento después de la gran nevada del siglo sobre la capital del reino. Ya solo quedan en el recuerdo aquellas ruidosas caceroladas reclamando libertad, libertad. Lo de La Cañada es otra historia  –de terror– con infinitas más sombras que luces. De estas últimas muy pocas, por no decir ninguna.

Como señala la Wikipedia, el término Blue Monday fue publicado por primera vez en 2005 como parte de una campaña publicitaria de Sky Travel, realizada por la empresa de comunicación Porter Novelli, debido a la disminución de reservas que había sufrido en el año 2004. Sky Travel cuantificó que el día más triste era el 18 de enero gracias a una ecuación matemática.

La comunidad científica despotrica, con más razón que un santo –solo para creyentes–, de los fundamentos científicos de esta tesis con tantos detractores como adeptos, pero que venga aquí el guapo que quiera buscar otro día cualquiera del calendario que le pueda ganar en tristeza a este lunes 18 de enero. Busquen, busquen en los 364 días restantes del calendario. ¿Verdad que se antoja difícil el reto?

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