Ana Botín, presidenta del Banco Santander. Foto: Flickr.

«No quieren que hablemos. Ana Botín no quiere que vayamos a la Junta para mostrarle lo cabreados que estamos con su gestión del banco. Esto es el golpe de Estado de Ana Botín. Ni su padre se hubiera atrevido a esto».

Así se expresa una accionista minoritaria tras leer y analizar las modificaciones estatutarias propuestas en el orden del día de la Junta General de Accionistas del Santander y que se celebrará, como ya es tradicional, el «viernes de dolores», cuando todas las personas están ya pensando en salir de vacaciones. El hecho de que, hasta la llegada de la pandemia del Covid19, esa Junta General se celebrara en Santander también es interpretado por muchos de los minoritarios como una estrategia para dificultar que los accionistas opositores a la gestión del banco pudieran asistir.

En Diario16 ya publicamos la parte del orden del día en la que se hacía referencia a esas modificaciones autoritarias:

Estas modificaciones podrían estar causadas por la demanda interpuesta por el accionista y abogado Eduardo Martín Duarte por el que Ana Patricia Botín tendrá que sentarse en el banquillo y en el que se acusa tanto a la presidenta como al propio Santander de manipulación de las Juntas de Accionistas del banco a través de la utilización de los medios materiales y empleados del banco para la captación de delegaciones de voto en beneficio exclusivo de Ana Patricia Botín de forma que ésta presuntamente se aprovecha de los medios de la entidad para no formular solicitud pública de representación, la utilización de una tarjeta de delegación de voto con una redacción muy compleja en beneficio exclusivo de las propuestas del consejo de administración y en contra de las de los accionistas y la utilización de un sistema de voto discriminatorio que establece una fórmula de cómputo de voto a favor de las propuestas del consejo de administración y en contra de las propuestas de los accionistas.

Sin embargo, las modificaciones incluidas en el orden del día son mucho más graves que un simple cambio en los estatutos puesto que podrían suponer entregar el poder absoluto al Consejo de Administración y, en consecuencia, a Ana Patricia Botín dejando absolutamente de lado a los minoritarios. Es decir, que el banco podría quedar absolutamente controlado por una oligarquía de grandes empresas extranjeras lideradas por la actual presidenta, lo que supondría el fortalecimiento de lo que muchos minoritarios ya califican como la peor dictadura del mundo financiero mundial.

Para los accionistas consultados resulta muy grave la modificación que se quiere imponer en el punto 5:

Es decir, se realiza la modificación cuando en los actuales estatutos ya está prevista la celebración de las Juntas de Accionistas por vía telemética. Entonces, ¿por qué lo hacen? En primer lugar, el Santander argumenta que se ha producido un cambio de paradigma, a consecuencia de la pandemia y de las medidas de restricción de la movilidad, que «ha transformado por completo nuestra manera de relacionarnos con el mundo, al obligarnos a todos a una reinvención que permita la continuidad de nuestra interacción social sin necesidad de presencia física. Ello se ha visto reflejado en multitud de ámbitos sociales y económicos, lo que nos ha permitido comprobar la eficacia de los medios electrónicos de comunicación a distancia, ya sea para adquirir productos o servicios, para realizar transacciones económicas, para ejercitar derechos, para recibir formación o simplemente para interactuar con otras personas. A esta tendencia no han sido ajenos los asesores de voto, que, siguiendo un análisis caso por caso, se han ido abriendo a la posibilidad de celebración de juntas de forma exclusivamente telemática», se afirma en el documento.

El Santander, además, aprovecha los cambios normativos provocados por el confinamiento y el estado de alarma para intentar que sus Juntas sean todas telemáticas. Para curarse en salud afirman lo siguiente: «la modificación estatutaria propuesta que habilitaría la celebración de juntas del Banco exclusivamente telemáticas se sujeta a que esa posibilidad esté permitida bajo la normativa aplicable y se realice en las condiciones que disponga dicha normativa». Una vez aprobada en la Junta la modificación, ¿volverán al estatus anterior si la normativa no lo permitiera?

Por otro lado, el Santander ve como un punto positivo porque, según el documento, «la celebración de juntas de forma exclusivamente telemática supone un paso más en el camino de la digitalización en que está inmerso el Banco en todos ámbitos».

A pesar de que el banco presidido por Ana Patricia Botín afirma que la celebración de las Juntas de manera telemática garantizaría y salvaguardaría los derechos de los accionistas, la realidad es que, según los minoritarios consultados, es, más bien, al contrario y da la posibilidad de tener un mayor control para callar a aquellos discordantes con la política aplicada por el actual Consejo de Administración. El documento señala lo siguiente:

El problema no está sólo en la asistencia, sino en la capacidad de control absoluto sobre las opiniones discordantes o que no promueven la lisonja constante de la presidenta. En la demanda por la que se juzgará a Ana Patricia Botín por, precisamente, manipular las Juntas de Accionistas, se señala que «todo el entramado está diseñado para controlar la administración del banco como una dictadura, sin sometimiento a las normas de buen gobierno corporativo, sin oposición, y dificultar cualquier petición de remoción o cese y acciones de responsabilidad social, comisiones forenses de investigación para el esclarecimiento de los escándalos del banco y su alta dirección. Todo ello se cimenta en una fraudulenta estrategia de captación de delegaciones de voto sin formulación de la preceptiva solicitud pública que establece la ley». El sistema anterior estaba pensado para las Juntas presenciales. Sin embargo, los minoritarios consultados afirman que, con el formato telemático, la capacidad de control de la discrepancia será mucho mayor. O lo que es peor, de anularla, tal y como se hace en las dictaduras.

Lo ocurrido en Abengoa ha puesto en guardia a muchos y muchas y lo que parece que pretende el Santander es, precisamente, curarse en salud antes de que los millones de minoritarios estallen, se unan y dejen de delegar en Ana Patricia Botín a cambio de una bolsita de tela de la Champions League.

3 Comentarios

  1. Esta de la foto, tiene muchos millones sustraídos a las Familias propietarias del B.P.E., pero de nada le va ha servir el tener tanto, pasará a ser una tía de las mas ricas gracias a terceros del cementerio cuando las espiche y además no le vale tampoco el poder arreglarse ese pescuezo que tiene y luce anatómicamente.
    Esquelética.

  2. A mí de este banco del demonio ya no me interesa ni el dividendo, en cuanto recupere mi inversión (si recupera porque con esa gestión…) vendo mi puñadito de acciones y me olvido de este bancucho para siempre. Es una mafia. Gracias a Eduardo Martín Duarte, a ti José Antonio Gómez y a otros por desvelar el modus operandi de esta banda mafiosa.

  3. miles de españoles estamos esperando a ver si recuperamos la inversion y nos deshacemos del sanladron,que va a ser dificil con esta señora al mamdo,lo unico que sabe hacer es devaluar el banco cada dia que pasa.

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