El expresidente del Partido Popular y del Gobierno, José María Aznar, lo ha negado todo, menos la existencia del extesorero, Luis Bárcenas, en el juicio por el pago de las obras de la sede del partido en Madrid.

Ha negado haber cobrado sobresueldos y la existencia de una caja b, mientras desmentía al exdiputado popular Jaime Ignacio del Burgo que en la sesión de ayer declaró que había autorizado el pago de una “compensación económica a un compañero de la formación”.

Yo no he dado autorización a nadie para dar una compensación a nadie”, ha dicho. “Lo que pone en esos papeles [Bárcenas] no es cuestión que a mí me incumba”.

Está tarde también están citados a declarar el expresidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, y el exministro José María Michavilla.

Acusa al abogado Mariano Benítez de ser del PSOE

El expresidente José María Aznar ha iniciado su declaración como testigo en el juicio de la caja b cargando contra el abogado Mariano Benítez de Lugo, representante de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE) al que ha reprochado ser abogado del PSOE en la Asamblea de Madrid, el Parlamento Europeo y el Ayuntamiento de la capital.

No es necesario que me haga una ficha«, le ha respondido el letrado. «No le hago ninguna ficha», ha sido la respuesta provocadora. Aznar ha negado, a preguntas del abogado, que hubiera recibido ningún sobresueldo del PP he insistido en que todas sus retribuciones están declaradas a Hacienda. Incluso ha presumido de que, cuando fue presidente del Gobierno, declaró la utilización del palacio de La Moncloa como su vivienda como retribución en especie. “Sé lo que hice yo con todas sus consecuencias”, ha recalcado.

Niega la caja b

El expresidente ha negado de modo tajante haber tenido conocimiento de la existencia de una caja b en el PP, como han dado por probado tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo, que reflejan los llamados papeles de Bárcenas ni el pago de ningún tipo de sobresueldos a los dirigentes del partido.

“Ni conocía esos papeles ni los conozco ni tengo ningún indicio sobre su fundamento ni justificación [de estos documentos contables]”, ha dicho después de recriminar al abogado de la acusación que le haya preguntado de manera insistente por ello.

Desmiente a Jaime Ignacio del Burgo

El expresidente también se ha desligado de las finanzas de su partido: “No era mi función autorizar ningún tipo de pago”. Aznar ha desmentido el testimonio que el martes hizo ante el tribunal el exdiputado Jaime Ignacio del Burgo, que aseguró que había autorizado dar una “compensación económica” a un miembro del partido que iba a entrar en el Ejecutivo navarro: “No he dado instrucciones a nadie para compensar económicamente a nadie”.

José María Aznar ha preguntado también al abogado de la segunda acusación que tomaba la palabra en nombre de quién actuaba y, cuando este le ha respondido, el expresidente del Gobierno ha recalcado que ambas son diputadas del PSOE en las Cortes valencianas. El expresidente ha mantenido una actitud desafiante que le ha llevado, incluso, a cuestionar el interrogatorio que le estaban haciendo.

Vengo en condición de testigo, no de tertuliano

«Me está insistiendo sobre una cosa que ya le he dicho que no 40 veces», ha recriminado al abogado de la acusación cuando le preguntaba por el control de las finanzas de su partido. Preguntado por lo que Bárcenas había declarado al comienzo de la vista, Aznar ha acentuado: “Opinar sobre afirmaciones de los demás no sé si es lo que me corresponde en mi condición de testigo en esta vista”. Poco después ha añadido: “Vengo en condición de testigo, no de tertuliano”.

El presidente del tribunal, José Antonio Mora, ha llamado la atención a José María Aznar después de que este echara en cara al abogado Gonzalo Boye, que representa a una de las acusaciones populares, que también era el defensor de Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat que huyó a Bélgica.

Siempre confió en la gestión del tesorero Álvaro Lapuerta y de Luis Bárcenas

Aznar ha asegurado que siempre confió tanto en la gestión del tesorero Álvaro Lapuerta y se su mano derecha, Luis Bárcenas. Sobre este, ha asegurado “que nunca tuvo ningún problema, ni recibió ninguna queja sobre él”.

Preguntado por la presencia de cajas fuertes en su despacho en la sede del PP en la calle Génova o en otras dependencias del edificio, Aznar ha satirizado “que él no era inspector de cajas fuertes ni visitador de los despachos ajenos”.

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