La presidenta de la Comunidad de Madrid no deja de sorprender. Sus declaraciones fuera de lugar, su falta de información sobre los asuntos de los ella debería estar al corriente y los quiebros que continuamente hace dan muestra de un perfil muy llamativo.

Cuesta creer a estas alturas que todo lo que hace IDA sea imputable a ella. Me explico: a veces da la sensación de que pudiera estar mal asesorada, y lo que es peor, que pudiera haber alguien interesado en que así fuera. Es difícil entender que alguien que ostenta la responsabilidad de la presidenta de la Comunidad de Madrid pueda estar tan alejada de la realidad y pueda atreverse a hacer los planteamientos públicos que hace.

La última fue ayer: los presidentes de Castilla y León y de Castilla La Mancha habían acordado, junto a Díaz Ayuso el cierre perimetral de las tres regiones hasta el día 9 de noviembre para tratar así de hacer un «cordón sanitario» que trate de frenar los contagios inter regionales.

Tras la cumbre mantenida en Ávila, Madrid se sumó a la propuesta de las dos castillas. Así lo publicó El País en primer lugar.

Sin embargo, al escuchar a Isabel Díaz Ayuso en la rueda de prensa todo se volvió confuso: donde supuestamente había dicho «digo» empezó a decir «Diego», como se suele decir. Ella no había acordado nada, ella no sabía nada, ella pediría más adelante, ella enredando un ovillito de lana del que no parecía poder salir.

Después de haber acordado el cierre perimetral de las tres regiones hasta el 9 de noviembre, después de haber acordado las comparecencias de los presidentes para anunciar a la medida ayer a las 19.45, a las 20.00 aparecía Isabel para liarlo todo -una vez más-. En su intervención, llena de titubeos, de dobles negaciones y de respuestas inconexas, dijo que no, que no había acordado el cierre perimetral con sus compañeros castellanos. Que ella lo que quería era un cierre perimetral «por días» y que así lo iba a solicitar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Algo que hizo media hora después, a través de un escrito.

«La limitación de la entrada y salida de la Comunidad de Madrid puede resultar adecuada para evitar una movilidad excesiva en un puente como el de Todos los Santos, con un alto número de desplazamientos en todo el territorio nacional y en especial en la propia Comunidad de Madrid» afirma en su carta. Pero a renglón seguido dice que esta medida «no es necesaria y causaría restricciones indebidas a los derechos de los ciudadanos en los días inmediatamente posteriores».

Mañueco, presidente de Castilla y León le tuvo que recordar a Isabel Díaz Ayuso que establecer el cierre es una medida que, en base al decreto del estado de alarma, debe durar un mínimo de 7 días.

Nadie entiende a qué juega la presidenta de la Comunidad de Madrid. Sus vaivenes, sus contradicciones, sus «disparos al aire» y las salidas de tono son cada vez menos comprensibles. Ni siquiera los suyos (como Mañueco) parecen ya entender a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Es momento de parar en seco y plantearnos seriamente en manos de quién está la Comunidad de Madrid. La pregunta que habría que responder es si este descontrol de IDA es propio, lo aparenta o se lo provocan intencionadamente.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre