A la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no le ha gustado la idea de que el Gobierno apruebe en mayo el logro histórico de ingreso mínimo vital. Una medida económica y social que ayudará a más de un millón de hogares españoles en riesgo de exclusión social. Pero para Ayuso no son importantes los 490.000 pobres que apenas tienen para vivir en su comunidad, según el último informe FOESSA, publicado por Cáritas en noviembre de 2019.

Ayuso rechazó la propuesta del ingreso mínimo vital, porque “lo considera un regalo que crea a los beneficiados, dependencia del Estado y constituye una herramienta para igualar a la baja”, pesar que en la comunidad que ella preside, el número de personas en exclusión social asciende a 1 millón de personas, el 16,2% de la población y donde la brecha entre ricos y pobres en Madrid es la más alta de España.

Ayuso confunde renta mínima de inserción con ingreso mínimo vital

Para Eva López Simón, secretaria de políticas sociales y sector público de UGT Madrid, en conversación con Diario16 ha señalado que, en la comunidad, “tenemos una presidenta que confunde la renta mínima de Inserción, con el ingreso mínimo vital”. “Es lo mismo que ignorar la tragedia que se está viviendo en estos momentos”, antes y después de la alerta sanitaria del Covid-19.  Para Eva López “es no querer reconocer las grandes desigualdades que soporta Madrid”.

Isabel Natividad Díaz Ayuso “da la espalda a una parte de la población madrileña con empleos muy precarios y ahora por la pandemia,  sin empleo”.

Para la responsable de Políticas Sociales de UGT Madrid, “en estos momentos lo que las ciudadanas y ciudadanos de Madrid, esperamos es que tienda la mano a los más vulnerables”. El ingreso mínimo vital “es una necesidad para muchas familias y puede que así sea durante bastante tiempo”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, para Eva Simón, “condena a pasar hambre a una parte de los ciudadanos de Madrid”.

Ayuso rechaza la medida que presentará el Gobierno porque “Madrid ya tiene la Renta Mínima de Inserción (REMI) que ayuda y acompaña a las personas durante lo que dura su situación de vulnerabilidad”.

Confunde renta mínima de inserción con ingreso mínimo vital

“Estas ayudas se tienen que entender como una palanca hacia el empleo; no pueden perpetuar a las personas esperando y dependiendo eternamente del Estado”, ha espetado Díaz Ayuso.

Todo esto lo justifica porque para ellas “todas las personas y todas las familias quieren salir adelante en la vida y ser libres, y no estar subvencionado de una manera eterna”.

Y ha instado en que esta medida “no es más que una herramienta para igualar a la baja”, y ha espetado que “las rentas mínimas de inserción son palancas para el empleo, no como el ingreso mínimo vital que quiere aprobar el Gobierno”.

Diferencias entre renta mínima de inserción e ingreso mínimo vital

La prestación que pretende anunciar el Gobierno no es algo nuevo. Todas las Comunidades Autónomas ya cuentan con una renta mínima para personas sin recursos. Pero tiene ciertas novedades que ignora Ayuso.

El Estado complementará esas pensiones autonómicas hasta un nivel mínimo común.  Además, todas aquellas personas que hoy en día no cumplan los requisitos de su autonomía para cobrar una ayuda mensual podrán acogerse al ingreso mínimo estatal si reúnen las condiciones que acabe anunciando el Gobierno.

Hay muchos tipos de ayudas y además con importes diferentes: en Cataluña se llama Renta garantizada de Ciudadanía; en Madrid, Renta Mínima de Inserción; y en el País Vasco, Renta de Garantía de Ingresos.

Cuantías diferentes.

Donde esa pensión es menos generosa es en Ceuta, con 300 euros al mes. En el otro extremo está el País Vasco con 644. En general, la mayor parte de las comunidades ofrecen una renta de inserción de alrededor de 400 euros.

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4 Comentarios

  1. Era de esperar. Pero, puede realmente impedir su aplicación? Creo que solo son declaraciones de Twitter que quedarán en nada, y pondrán la mano igual que hacen siempre.

  2. hace un mansplaining de libro a Ayuso como si no estar de acuerdo en cómo resolver un problema sea equivalente a no querer resolver ese problema. Es una vergüenza de artículo sectario, impropio de un periodista.

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