La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha culpado a todo el mundo, menos a sí misma y a la economía, de la mala gestión de la pandemia y ha anunciado su intención de restringir aún más “actividades que no perjudican a la economía porque no aportan nada a la hostelería, como las reuniones familiares”.

Por qué la situación desastrosa de la sanidad pública, del colapso de la Atención Primaria o de la falta de rastreadores, no se debe a su gestión, si no a la falta de civismo de los jóvenes y sus “fiestas y botellones”,

Para Ayuso, reducir aún más aforos u horarios en hostelería “no sirve de nada” porque la gente se traslada a las fiestas privadas, donde se producen los contagios.

La presidenta ha rechazado un toque de queda “para universitarios”, por que “está en contra de restringir libertades”.

Para Díaz Ayuso, “el sistema de zonas básicas de salud está funcionando, aunque no estamos tranquilos ni confiados”, eso sí, ha sacado pecho y ha anunciado que se ha reducido la incidencia de la pandemia y pone como ejemplo el distrito de Puente de Vallecas, en la capital, donde asegura que ha bajado de 494 contagiados por 100.000 habitantes. 

Primero la economía

Ayuso se ha mostrado abiertamente liberal, pero del peor neoliberalismo. Primero la economía y después la salud, que según su parecer “van de la mano” y apostado por “medidas quirúrgicas”, en zonas especifica. Esas medidas siempre afectarán a las zonas del sur de Madrid.

Seguir bajando impuestos

Ayuso se ha reafirmado en su intención de “seguir bajando impuestos” a pesar de la Covid, porque “cuantas menos losas haya más fácil será reactivar la economía”. 

El viernes se anunciarán que medidas que entrarán en vigor el sábado. 

“Madrid ha puesto sobre la mesa un debate de cierre de actividad por horas”, porque el contagio aumenta entre los jóvenes (28%) y en el ámbito privado (80%). Se han parado 250 fiestas privadas en Madrid, y han aumentado las denuncias por botellones. 

Recordamos que los botellones están prohibidos en la región desde hace 13 años, pero se siguen tolerando y permitiendo.

Para el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, “debe ser el gobierno de España quien tiene que marcar una estrategia nacional. No puede ser que Sánchez se haya pedido ser espectador y que tengan que ser las comunidades las que hagan peticiones al Gobierno. Es inaceptable que a 21 de octubre no haya unas reglas de juego claras, añade. 

“Los focos no están en el transporte público, sino en reuniones sociales o familiares”, ha asegurado el vicepresidente.

No estamos para fiestas

Aguado informa de que hay más de cien expedientes abiertos contra fiestas universitarias, que suponen multas de mil euros, así como expulsiones de colegios mayores. 

«No estamos para fiestas, no se pueden seguir produciendo, las fiestas de este fin de semana se pueden producir en fiestas tristes en una UCI de tu padre o de tu abuelo en un tanatorio», dice al pedir a los jóvenes que cesen las fiestas. 

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