Ayuso buscando los rastreadores del coronavirus en Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid vuelve a hablar sin pensar en lo que dice. En una entrevista concedida al diario ABC, donde sabe que no le van a hacer preguntas incómodas, ha afirmado que las medidas que funcionarían en Madrid sería la detección del 1% «que va contagiando» para que el 99% siga saliendo a la calle. Es decir, Isabel Díaz Ayuso afirma que los datos que está dando la Comunidad está provocada por 66.000 personas. ¿Esta mujer puede seguir en su puesto un minuto más? Madrid merece algo más, aunque sea Gabilondo.

Por otro lado, Díaz Ayuso ha acusado al Gobierno de España de estafar para vender el caos de la Comunidad de Madrid para, según Ayuso, poder justificar las medidas adoptadas. Además, ha llegado a afirmar que el cierre de Madrid se mantendrá hasta que a la Moncloa le convenga.

Para entender la importancia de lo dicho por Ayuso, veamos los datos de contagios por Covid19 de la Comunidad de Madrid:

Fuente: Comunidad de Madrid

El número de personas señaladas por Díaz Ayuso, ese 1% culpable de poner en riesgo al resto de los madrileños, supone un 25% del total de casos desde que se decretara la pandemia. ¿Quiere decir Ayuso que los tiene descontrolados? ¿No será que hay otras causas, y no las medidas del Gobierno, las que provocan que el número de contagios, sobre todo en Madrid capital, esté disparado?

En su entrevista, Ayuso no hace ni una sola referencia a uno de los principales focos reales de contagios: el transporte público y, principalmente, el Metro. Todas las medidas que se puedan adoptar, ya sean del Ejecutivo de Pedro Sánchez, ya sean de la propia Comunidad de Madrid son inútiles mientras no se adopten las decisiones adecuadas respecto al Metro.

El hecho de que una de las excepciones al confinamiento sea la de ir al trabajo, lo cual es lógico si se prioriza la economía por encima de la salud de las personas.

Sin embargo, lo que no es tanto es que la Comunidad de Madrid y el Consorcio de Transportes no garanticen la seguridad sanitaria de las personas que utilizan el transporte público, precisamente, aquellas que no pueden permitirse desplazarse en coche y están obligadas a acudir a sus centros de trabajo en el metro o el autobús.

El consejero de Transporte, Ángel Garrido, afirmó el día 15 de septiembre que el «transporte público es seguro. No es uno de los vectores principales de contagio del #COVID19, según los expertos» porque, según él, el uso de la mascarilla es obligatorio, se realizan desinfecciones diarias, hay mayor ventilación y la interacción social es menor. Para responder a Garrido, una imagen es mejor que cualquier otra explicación:

Foto: Twitter @Edumartxena

¿No hay interacción social? ¿Para que sirve una desinfección realizada varias horas antes ante estas aglomeraciones? ¿En los vagones hay ventilación? Las imágenes, evidentemente, desmienten las palabras de Garrido.

Además, según indicó el Sindicato de Maquinistas en Twitter:

Como decimos, son los habitantes de las 37 áreas a las que se aplicaron las primeras medidas de restricción los que usan con mayor frecuencia el transporte público y, en concreto, el Metro.

La primera medida a adoptar es la de evitar las aglomeraciones y eso sólo puede lograr a través de la habilitación de más trenes, tal y como lleva reivindicando el Sindicato de Maquinistas desde que se inició la desescalada tras el estado de alarma, cuando denunció que «No podemos ver esas aglomeraciones como todos los años, no puede haber falta de trenes ni de maquinistas, los usuarios deben mantener las distancias de seguridad para prevenir los contagios y un nuevo rebrote. Sin embargo, Metro de Madrid no tiene un plan. Su plan es el mismo que el de todos los años, ignorar a los usuarios y a los trabajadores para capear el temporal sin salir demasiado perjudicados».

Foto Twitter @MercedesVS1

La Comunidad de Madrid quiso solucionar en el mes de agosto, cuando el flujo de viajeros es menor, el problema de las aglomeraciones en las horas punta a través de solicitar a los maquinistas que hicieran más horas extra, lo cual, como se está demostrando, es insuficiente.

Se ha llegado a especular con un cierre del Metro, pero esa no es la solución, sino evitar que se produzcan aglomeraciones por falta de trenes o maquinistas que, como es lógico, hace que el intervalo de paso sea muy elevado:

Foto: Twitter @SBenito43

Como se puede comprobar en las imágenes en el Metro de Madrid no se puede guardar la distancia de seguridad y, por mucho que los usuarios, en su gran mayoría personas pertenecientes a la clase trabajadora y, en muchos casos, residentes en las 37 áreas sanitarias señaladas por las primeras medidas adoptadas por el gobierno de Díaz Ayuso, lleven mascarilla, es imposible evitar los contagios.

El hecho de que una de las excepciones para el confinamiento sea acudir a trabajar, va a hacer que la transmisión del virus continúe, los contagios se van a seguir produciendo del mismo modo. Y, repetimos, no es cuestión de que se cierre el Metro, sino de que los responsables, empezando por Ángel Garrido, pongan todas las medidas que hagan falta para evitar las aglomeraciones. Por ello es necesaria la reducción de la frecuencia para que los vagones no se llenen, el control de acceso que evite las grandes concentraciones de personas en los andenes.  

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