Avance o involución. Esa es la imagen que deja la investidura del nuevo gobierno. Por una parte, España, con el gobierno de coalición, se encuentra ante una oportunidad histórica para actualidad el contrato social, político, económico y moral que los españoles nos dimos con la Constitución del año 1978.

Por otra, el recorrido será difícil, por el camino hacia la involución que han decidido adoptar las derechas en España. Las derechas están dispuestos a romper y tensionar la sociedad española en las instituciones y en las calles. Escuchar al líder del PP, en la tribuna del Congreso, amenazar con los tribunales y con movilizaciones “en las calles y en las plazas”. Llamar al presidente del gobierno “sociópata”, “mentiroso”, “presidente fake”, “falto de dignidad”, “fatuo”, “arrogante y patético”, es una mala noticia para la convivencia en España.

Una mala noticia, amplificada con las palabras de Vox en la tribuna llamando al presidente del gobierno “personaje sin escrúpulos”, “político indigno”, “mentiroso y charlatán”, “villano de cómic” o “estafador”. Además, de acusarle de haber cometido “el mayor fraude electoral de la democracia española”.

Hay que denunciar la estrategia de ruptura que está llevando a cabo la derecha y la ultraderecha. Hay que denunciar el intento de tumbar al gobierno recién elegido por parte de ciertas elite política, económica y mediática.

Es necesario, que los dirigentes y representantes políticos se contengan a la hora de incrementar una crispación y una tensión política que los ciudadanos perciben y no quieren. Aunque, lamentablemente, parece que no va a ser así.

Tratar al adversario político como un enemigo al que machacar; concebir la política como una guerra donde todo vale; crispar la sociedad hasta polarizarla en extremos; amenazar constantemente con los tribunales y las calles; inventar historias falsas que se encargan de distribuir sus corsarios mediáticos a cambio de poder y dinero, debilita gravemente la convivencia y la democracia en España.

La democracia es un sistema político frágil, que debe ser conservado por los dirigentes y los representantes políticos, pero especialmente por todos los ciudadanos. Los ciudadanos deben ser activos ante los que pretenden quebrar la convivencia por sus intereses partidistas y de poder.

Los ciudadanos deben de ser activos, y exigir a sus representantes políticos mesura. En un panorama institucional tan fragmentado se necesita diálogo y acuerdos, no crispación ni criminalización del adversario político. Los ciudadanos no queremos ni que se rompa la convivencia en nuestra sociedad, ni que el odio campe a sus anchas por nuestras calles, como ya ocurre en Hungría, Polonia, EEUU, Brasil, o Reino Unido.

La bendita osadía de este gobierno es que más allá de las medidas concretas, pretende cambiar el contexto ideológico que ha presidido el mundo desde los años ochenta. Pretende recuperar un modelo de desarrollo justo y sostenible con acciones específicas en términos de justicia social, política, climática y fiscal.

Con este gobierno, se entra en un apasionante momento de confrontación de dos modelos democráticos. Uno ya superado, que pretende mantener los privilegios de unos pocos; y otro por explorar, que pretende construir una sociedad más igualitaria y prospera que supere la crisis social, económica y política, a la vez que vence la crispación identitaria y la arrogancia nacionalista.

No se va a romper España, no se va a romper la Constitución. Este gobierno tiene por objetivo la justicia social, el propósito de recortar las desigualdades lacerantes que sufre buena parte de nuestra sociedad. Tiene por objetivo la defensa de los servicios públicos. Tiene por objetivo, la libertad para disponer plenamente del propio destino.

Un bello camino por el bienestar.

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1 Comentario

  1. Cuando la verdad se mata (que es lo que está ocurriendo hoy en día), ¡pues todo en consecuencia ES MENTIRA! Se están ignorando las obligaciones que tienen todos con la humanidad. ¡Y solo por pura ignorancia o por un amar al mal! La gente no solo habla millones de veces desde su ignorancia, sino que asimismo ACTÚA desde su ignorancia (y esto es lo grave). La IGNORANCIA es nunca llegar a conocer a la realidad por una u otra causa: -por falta de conocimientos libremente conocidos a través de la razón, -por falta de criterios reales-racionales para VALORAR un problema, -por tener siempre unas ideas preconcebidas que te impiden conocer algo realmente, -por vetar a lo racional o al que demuestra razón (ésta es la más frecuente), -por una mala valoración pero que muy bien sirve de catapulta para conseguirlo todo en la sociedad, en juego sucio-diabólico. Lema: Si tú vives con 10 y 8 aman la maldad (por inconsciencia o sea por lo que sea), irrebatiblemente siempre van a premiar a la maldad y a ti objetivamente jamás. Es obvio; ¡y duro! JOSÉ REPISO MOYANO

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