Esta mañana en la capital de Australia, Melbourne, un coche ha atropellado a una multitud de viandantes por una de las calles más céntricas de la ciudad. Las autoridades policiales, en concreto el comandante Russell Barret ha explicado que no existen evidencias de que se trate “de un ataque terrorista”.

4 de las 19 víctimas se encuentran en estado grave incluido un niño de 4 años de edad

19 personas han resultado heridas, entre ellas un menor que se encuentra en estado grave. Así Barret ha confirmado que se trata de un “acto deliberado”, aunque no se hayan encontrado relaciones con el terrorismo. El automóvil, un todoterreno blanco, parecía que viajaba a una velocidad entre 60 y 100 kilómetros hora según uno de los testigos.

Las autoridades australianas elevaron la alerta terrorista hace ya casi cuatro años, en septiembre de 2014 y se aprobaron una serie de leyes para garantizar la seguridad pero desde entonces han sufrido al menos cuatro atentados, aunque la policía responde rápidamente. En este último atropello llegó a los pocos minutos.

4 de las 19 víctimas se encuentran en estado grave incluido un niño de 4 años de edad. El conductor, ciudadano australiano de 32 años, fue arrestado poco después por la policía que ya lo conocía por ser consumidor asiduo de drogas, además han confirmado que sufría de “problemas mentales”.

El coche, que en primer lugar se saltó un semáforo en rojo, entró en la calle Flinders, que es peatonal y se llevó por delante a los peatones, pero tras acordonar la zona durante unas horas, las autoridades permitieron que se volviera a la normalidad.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre