El último año hemos asistido a unos movimientos realmente volátiles dentro del precio del crudo. Tras la escalada y posterior corrección experimentada en el precio del oro negro, podemos señalarlo como uno de los activos más atractivos del año.

El desplome continuado que sufrió de un 25 % en la recta final del anterior ejercicio, le llevó a mínimos de 50,66 $ por barril en el caso del Brent. Con esta caída el precio se situó a niveles que no se veían desde 2017. Dicho nivel visto hace dos años ha servido para asistir a un rally alcista, que ha supuesto un incremento de un 70%, llegando a alcanzar los 86,70 $ el barril. Si bien es cierto que muchos analistas ya alertaban en su momento sobre la sobrevaloración que se estaba produciendo en el precio del crudo, la previsión de la posterior caída que se produjo a finales del último año, era difícil de atisbar.

Este año estamos asistiendo a un breve pero fuerte impulso alcista, desde los mínimos antes mencionados, el crudo ha experimentado una revalorización del 20%. El principal detonante de este movimiento ha sido el recorte en la producción que se ha dado a nivel global. Todo ello acompañado de las últimas noticias sobre la disminución en la producción por parte de Arabia Saudí, con un recorte de 1.2 Millones de barriles diarios a partir del 1 de marzo , ha hecho que el precio del petróleo salga de la lateralidad en la que se había situado este último mes.

Las últimas noticias que llegan desde Rusia, en la coordinación productiva, es recortar su producción para mantener el precio del crudo. Por otro lado cabe destacar que seguramente países como Nigeria y México traten de ganar mercado, aprovechando esta situación. Analizando el resto de países, Venezuela es incapaz de producir con normalidad, – por su ya conocida situación política -, e Irán apenas produce para exportar por el bloqueo que todavía mantiene impuesto.

A corto plazo, la probabilidad es que el precio del crudo se vea favorecido tras estos reajustes de producción. Si estudiamos un análisis técnico, nos estaría dando una buena oportunidad a niveles actuales, donde estámos comprobando la ruptura de la lateralidad. A largo plazo la proyección del precio es diferente, el consenso de analistas marca el precio del crudo entre los 50 a 60 $ el barril para 2019-2020.

A pesar de lo antes mencionado, la Agencia Internacional de la Energía advierte que la producción se seguirá incrementando por el último actor ya conocido pero no mencionado, EEUU, que sigue liberando su particular batalla y no tiene pensado recortar la producción, con lo que la volatilidad antes mencionada en este activo, está servida. Ya que sabemos que este tipo de circunstancias perturban el precio del crudo.

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