El presidente andaluz, Juanma Moreno, visitó por última vez un hospital público andaluz el pasado 28 de agosto con motivo de la crisis de la listeriosis.

El Gobierno bipartito andaluz (PP y Ciudadanos, con apoyo decisivo de la ultraderecha de Vox) niega la mayor, que la sanidad pública andaluza –la ‘joya de la Corona’, como se la denominó durante la etapa socialista– se esté desmantelando paso a paso de forma organizada en una estrategia premeditada de externalización progresiva de servicios y recorte de prestaciones, pero los hechos y el día a día le quitan la razón. Prácticamente todos los sindicatos del sector sanitario público andaluz ya han dado la voz de alarma y han organizado movilizaciones en los principales hospitales y centros sanitarios de la comunidad.

La sanidad es la principal empresa pública de la comunidad andaluza, con más de cien mil profesionales trabajando en una red de más de 1.500 centros de atención primaria y 80 de atención especializada entre hospitales y centros de consultas externas especializadas. La caída del último ejecutivo socialista con Susana Díaz al frente, tras 37 años ininterrumpidos, se debió, en un decisivo porcentaje de importancia, al malestar del sector sanitario público, por una deriva de falta de recursos y prestaciones que ya comenzó a evidenciarse durante la pasada crisis económica. Las masivas movilizaciones organizadas desde 2016 por el médico granadino Jesús Candel, alias Spiriman, y su Asociación Justicia por la Sanidad fueron una de las chinas más incómodas en el zapato de Susana Díaz durante su mandato.

Ese malestar del sector no solo sigue latente en la actualidad con el primer ejecutivo conservador en Andalucía, sino que prácticamente ha unido a todos los sindicatos en una sola voz de crítica hacia un gobierno que comenzó ‘destapando’ las supuestas listas de espera ocultas que el ejecutivo de Susana Díaz no había declarado oficialmente y está instalado ahora en negar la evidencia de un crítica unánime de todos los profesionales del sector sanitario, desde médicas y enfermeros hasta celadores, auxiliares de enfermería y resto de personal administrativo.

La Consejería de Salud asegura que dispondrá de 11.056 millones de euros en 2020, un 28,7% del presupuesto total de la Junta, un 4,27% más que en 2019

El Sindicato Médico Andaluz (SMA), mayoritario entre los facultativos, denuncia que el déficit de contrataciones es ya alarmante y está poniendo en serio riesgo servicios fundamentales de atención sanitaria como por ejemplo las Urgencias hospitalarias. El volumen de contratación de médicos no deja de decrecer, y esto se nota especialmente en zonas densamente pobladas de Andalucía, como por ejemplo la comarca del Aljarafe sevillano.

Crecimiento presupuestario del 4,27% para 2020

En una reciente comparecencia parlamentaria para detallar las partidas presupuestarias aprobadas por el Gobierno de Juanma Moreno Bonilla para 2020, el consejero de Salud y Familias (PP), Jesús Aguirre, anunció que su departamento dispondrá de un total de 11.056 millones de euros, lo que supone un 28,7% del presupuesto total y un crecimiento del 4,27% respecto a las cuentas de 2019.

“Esta partida supone más de 1.974 millones de euros de diferencia entre los años 2018 y 2020 y, por primera vez, eleva dicho presupuesto por encima de los 10.000 millones destinados al Sistema Andaluz de Salud (SAS)”, apuntó Aguirre. En total, se destinan 10.057 millones de euros al SAS lo que significa un incremento de 335,9 millones de euros, un 3,45% más.

El consejero de Salud asegura que estas cuentas conllevarán la incorporación de 1.509 puestos más en 2020, “junto a los 2.752 profesionales que ya se incorporaron en 2019” . En concreto, la cuantía se incrementa un 4,7% llegando a los 4.881 millones de euros “destinados fundamentalmente a recuperar las condiciones económicas de nuestros profesionales”. En concreto, el consejero asegura que “las dotaciones de personal se encaminarán a aumentar un 2% las retribuciones, se procederá a la consolidación de los servicios puestos en marcha en 2019, se equipararán de manera gradual los precios de las guardias a la media del resto de comunidades autónomas, y se hará una extensión gradual de la exclusividad”.

Los sindicatos no ven esta realidad tan halagüeña dibujada por el máximo responsable de la sanidad pública andaluza, que durante su etapa como senador llegó a cuestionar sus bondades y calificó de “utopía” sus principios fundamentales de solidaridad, universalidad y gratuidad. En abril de 2012 aseguró que “es muy bonito hablar de que queremos más, pero si no hay, no hay, lo que hay que ver es qué cesto hacemos con el mimbre que tenemos, ser realistas, porque no estamos en tiempos de utopía, sino de abrocharnos el cinturón”.

En esta política de recortes encubiertos en detrimento de la sanidad pública no se salva ningún sector. Tanto es así que también los servicios de limpieza de los centros sanitarios de la provincia de Sevilla se movilizan este martes por la licitación a la baja de estos servicios fundamentales. Comisiones Obreras ha denunciado que “los pliegos de condiciones publicados por la Junta no garantizan los derechos de las plantillas, que sufren sobrecarga de trabajo y atropellos a sus condiciones laborales, lo que repercute directamente en los usuarios en forma de deficiencias en la limpieza e higiene de los centros sanitarias”.

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