Xavier Dengra (Wikimedia Commons, CC-BY-SA 4.0)

Tres años han pasado desde que el joven catalán de Esplugas de Llobregat, Adriá Carrasco, saliera con lo puesto de su casa rumbo a Bélgica. Allí ha permanecido mil siete días esperando a que se hiciera justicia, desde que la Guardia Civil irrumpiera en su casa para detenerle, por una acusación de delito de terrorismo a instancias de la Audiencia Nacional.

Fue el 10 de abril de 2018, a primera hora de la mañana cuando agentes de la Guardia Civil se presentaron en el domicilio de la familia Carrasco para detenerle con el objetivo de que testificara ante la Audiencia Nacional, acusado de delito de terrorismo por ser miembro de un Comité de Defensa de la República.

Con lo puesto, Adrià saltó por la ventana y se exilió en Bruselas, donde ha permanecido todo este tiempo. Desde allí ha explicado siempre que nada tenía que ver con las acusaciones que se hacían contra él, y así hoy ha quedado confirmado. Al menos de momento, puesto que la resolución del archivo cabe ser recurrida, aunque el juez ya ha dejado constancia de que no hay ni una sola prueba para poder acusar a Adrià de nada.

Una terrible historia que se asemeja a la que ha sufrido también Tamara Carrasco, otra joven catalana que fue igualmente acusada de delitos tan graves como el de terrorismo, que fue confinada en su localidad durante cientos de días, y cuya causa, finalmente quedó archivada. A Tamara sí llegaron a detenerla, y ambos jóvenes estuvieron acusados dentro de la misma operación, denominada «cadera». En ninguno de los casos se ha encontrado ni una sola prueba que pueda sostener las graves acusaciones vertidas contra ellos.

Como la propia Audiencia Nacional no pudo encontrar pruebas en la investigación del delito de terrorismo, el asunto judicial tuvo que ser remitido a los juzgados de Cataluña.

Para llegar a los juzgados de Granollers, este asunto ha pasado por diez instancias judiciales diferentes.

Y allí es donde hoy se ha determinado que el asunto queda archivado.

En la rueda de prensa que acaba de dar el grupo de apoyo de Adirá Carrasco, han querido subrayar el hecho de que aquella acusación fue contra Adrià, pero «podía haber sido contra cualquiera». Han denunciado la vulneración de los derechos fundamentales de manifestación, libertad de expresión, entre otros, en este brutal asunto.

El jóven ya está en casa, puesto que la orden de búsqueda y detención ha sido retirada con el archivo de la causa. «La acusación ha terminado en nada y demuestra que todo ha sido un nuevo montaje que sólo buscaba desmovilizar el movimiento independentista, ha señalado.

Esta tarde está convocada una manifestación a las 19.30 ante el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat para celebrar la libertad de Adrià.

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