Ante las nuevas y desafiantes realidades de distanciamiento físico, el trabajo desde el hogar, el desempleo temporal o la desocupación irremediable, la educación de los niños en el hogar y la falta de contacto físico con los seres queridos y amigos, es importante que cuidemos tanto nuestra salud física como mental, siempre soñando en un mundo mejor, con solidaridad. No hay peor pandemia que el asalto a las arcas del Estado y el aprovechamiento de la desgracia humana por los que trafican con la salud.

La OPS/OMS, junto con sus colaboradores, está brindando orientación y asistencia a la Región de las Américas durante la pandemia COVID-19, para ayudar a apoyar el bienestar mental y general de todos.

La información que hoy ofrecemos es resultado  de un webinar organizado por el BID-Banco Interamericano de Desarrollo. Su presidente, el colombiano Luis Alberto Moreno, en un dialogó con con representantes de tres instituciones el lector podrá percibir el drama y la esperanza que tiene la humanidad para salir de la primera gran pandemia del diglo XXI.

La Dra. Melanie Sabille, de CEPI Vaccines (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations)  actualmente se encuentra apoyando el desarrollo de 9 vacunas, 4 de ellas en fase clínica. 

El Dr. David Robinson de la Bill and Melinda Gates Foundation, Fundación que ha reunido hasta el momento 8 billones de dólares en financiamiento.

La visión de la región la brindó Marco Krieger (Fundación Oswaldo Cruz, Brasil). Aquí,  las principales conclusiones

Es un grave error creer que hallar una -o varias- vacunas será el fin inmediato de la pandemia. Hay tres cuestiones fundamentales que explican por qué la vacuna no brinda una solución inmediata:

La primera y obvia, la fecha. ¿Cuándo estará lista la vacuna? seguido por el acceso.  Y cómo será el acceso para la comunidad? La tercera cuestión, igual de importante, el costo: ¿Y cuando esté lista, a qué costo lo estará?

¿Cuándo estará lista la vacuna?.

Entre 12 y 18 meses es el horizonte posible que los especialistas calculan para que tengamos una primera versión de la vacuna. La compañía de vacunas mRNA) tardó solamente 10 semanas desde que se liberó la secuencia del virus hasta que pudo probar la vacuna en un humano.

En general, este proceso dura entre 3 y 4 años. En el caso de mRNA, no cuentan aún con una licencia para una producción masiva. Es muy probable que las tecnologías más viejas terminen “alcanzando” a las nuevas, ya que las nuevas se estancarán en el proceso de producción, generándose un cuello de botella.

Los expertos consultados coinciden en que la mejor forma de distribución, y la única forma de luchar contra una pandemia es un sistema global de distribución y asignación. Además, es la única forma de asegurar reunir el financiamiento necesario, invertir con alto riesgo y ofrecer la vacuna a un precio adecuado.

Es necesario que, para ganar tiempo, varias actividades ocurran en paralelo: los inversores deban arriesgarse a financiar una etapa temprana del desarrollo, antes de las pruebas clínicas en humanos, con la posibilidad de que muchas fórmulas sean descartadas.

Además, los inversores deben tener cierta seguridad de que la vacuna será adquirida una vez desarrollada, y para esto el costo no puede ser exagerado. Se estima que son necesarios 2 billones de dólares para investigación y desarrollo de 3 vacunas que estén en condiciones de obtener una licencia y posteriormente puedan ser escalables.

La solución debe ser global. Es deseable lograr un acuerdo entre gobiernos, organizaciones filantrópicas, organismos internacionales y empresas privadas que hagan su aporte para acelerar el proceso.

Recordemos  el saber popular: «Solos vamos más rápido, pero juntos llegamos más lejos», remarca el equipo que participa en este encuentro.  

La investigación en la región: el caso de Brasil.

Actualmente Brasil se encuentra en investigación y desarrollo de 7 vacunas, aunque todas se encuentran en fase preclínicas. El Dr. Krieger, considera que los países en desarrollo cuentan con una buena experiencia en producción de vacunas. Por ejemplo, de las vacunas utilizadas por la Organización Panamericana de la Salud, el 70% provienen de países en desarrollo.

En el caso de Brasil, la tradición de participaciones público-privadas hace que este país cuente con una estructura de desarrollo sólida. Además, los brotes pasados de fiebre amarilla y sarampión han asegurado que se trabaje en un programa que llegue a toda la población, lo que facilita futuras campañas de vacunación.

Es importante manejar expectativas y saber que el mero desarrollo de una vacuna no termina la pandemia. A su vez, la inversión en investigación y desarrollo de vacunas debe continuar superada la pandemia del COVID-19.

Las tasas de vacunación han caído en muchos países, y es preocupante. La actual pandemia es el desafío que a nos quita el sueño, pero no es el único reto al que nos enfrentamos. Diez vacunas están en desarrollo en América Latina, etiquetado con corona virus: COVID-19, ébola, epidemia, MERS, pandemia, salud pública, SARS, servicios de salud, vacuna coronavirus, vacunas, rebinar.

¡Cuando la Historia se repite!

Es imposible prever cuándo ocurrirá la próxima pandemia y cuán graves podrán ser sus consecuencias. Desde el siglo XVI, se han documentado en promedio tres pandemias por siglo, con intervalos de 10 a 50 años.

En el siglo XX, las pandemias ocurrieron en 1918, 1957 y 1968. Se calcula que la pandemia de 1918 provocó la muerte volviera a aparecer un virus de la influenza pandémica como el de 1918, pueden esperarse un número inigualable de víctimas de la enfermedad y de muertes.

No obstante los progresos alcanzados por la medicina si volviera a aparecer un virus de la influenza pandémica como el de 1918, pueden esperarse un número inigualable de víctimas de la enfermedad y de muertes, a pesar de los progresos alcanzados por la medicina de más de 40 millones de personas en menos de un año, con máximas tasas de mortalidad en las personas de 20 a 45 años de edad.

Las pandemias de 1957 y 1968 fueron menos graves (entre 1 millón y 4 desde entonces. más de 40 millones de personas en menos de un año, con máximas tasas de mortalidad en las personas de 20 a 45 años de edad.  Si los viajes aéreos podrían reforzar la propagación de un nuevo virus y disminuir el tiempo útil para preparar las intervenciones. Rápidamente, podrían sobresaturarse los sistemas de atención de salud, agotarse las economías y perturbarse el orden social.

Si bien no se considera factible detener la propagación de un virus pandémico, debería ser posible reducir al mínimo sus consecuencias mediante una preparación previa para afrontar el desafío. Tengamos presente que esta pandemia es una lucha de intereses de los grandes consorcios capitalistas, que calculan el lucro que podría representar cada vacuna multiplicado por millones. … Y solo llegara primero a quienes lo puedan pagar. Por ello, las alianzas entre regiones será una oportunidad para desarrollar cooperación entre gobiernos y sistemas de salud. Existe incertidumbre actualmente en países con niveles de pobreza y extrema pobreza.

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