Llegar a casa exhausto, con la miel de la derrota entre los labios. Los brazos ajados sobre la curvatura del cuerpo, despedazados; a veces, en cruz; otras, en jarra; pero siempre en posición, como un obús, esperando la orden para precipitarse sobre el vacío en busca de la mano tendida del otro. Aquí es el último ser humano quien proclama la parte de mujer que le pertenece, la parte del trigo y de las espigas que debe llevarse a la boca, el silencio que una vez más nos acalle al borde de la locura -pues sólo el silencio es quien nos redime y el tiempo quien nos juzga.

Acabar con los restos de tu cuerpo en casa. Con la piel a tiras, con la respiración entre cortada, jadeante, con los pulmones rendidos, amoratados y cárdenos de ti, amor; moviéndose trémulos, palpitando, tiritando en su habitual ejercicio de expirar el máximo posible de aire para oxigenar los músculos, para preparar la próxima contienda, para estar a punto para el próximo combate -no hablo de la guerra ni del conflicto. Hablo de la lucha, de la pugna en contra de nuestros demonios y de nuestros miedos que en la oscuridad de la noche vuelven a preguntar por cada uno de nosotros.

Llegar a casa cansado, sí, pero con los ojos inyectados en sangre, con el corazón por la boca, removiéndose, revolcándose, asaltando las regiones más íntimas; con los músculos agarrotados, con espasmos, con tirones, con agujetas, pero siempre en busca de la luz. Siempre en guardia para perseguir la mirada cómplice de aquellos a los que realmente quieres y amas. Los que siempre están, ahí, expectantes. Los que en silencio te esperan a pesar de los fracasos y del hundimiento. Los que siempre tienen algo que dar, a pesar de la podredumbre del hombre; los que siempre guardan una sonrisa para a ti, a pesar del mundo y de sus tórridas luces, las mismas que amenazan con volcar. Los que siempre tiene un sol amarrado entre sus manos.

Llegar a casa, sí, amor. Llegar y ver que aún queda un reducto en este dulce infierno que es la vida. Intacto, inquebrantable. Alzado al cielo y a las olas. Siempre alerta. Aún existe un imperio al borde de los labios que quiere ser descubierto, que desea ser abordado por el asombro y la luz, que está dispuesto a ser conquistado por el milagro y la belleza que nos asalta, como cuando es la ternura quien sale de casa a recibirnos.

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Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

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