El juez Calama Teixeira ha terminado con la primera ronda de interrogatorios a los imputados por la Audiencia Nacional en el Caso Popular. Hoy ha finalizado la toma de declaración de Ángel Ron y el resultado de estos dos días ha sido que, según nos confirman diferentes fuentes de probada solvencia, «Saracho está que se sube por las paredes».

Ángel Ron, con su declaración, ha metido en el «ring» en que se está convirtiendo el Caso Popular tanto al Santander como a Saracho. Al primero porque, sorprendentemente, no está siendo nombrado ni citado y, al segundo, porque la presentación de documentos que ha hecho el ex presidente del Popular le deja en muy mal lugar y, desde que se inició esta ronda de declaraciones, ya es el tercer crochet de izquierda que recibe.

El fiscal Antonio Romeral no imputó nada a Ron ni estuvo agresivo con el ex presidente sino que fue muy correcto en el interrogatorio mientras Ángel Ron respondía fundamentándose en su conocimiento del banco y con la presentación de documentos aclaratorios de un importante calado.

Respecto al proceso de su sucesión, Ron defendió a su Consejo de Administración, al que calificó como de muy calificado pero que piensa que a algunos de los que se posicionaron en su contra y a favor de Antonio del Valle y Reyes Calderón pudieron haberlos engañado.

Ron lanzó un directo a la mandíbula de Saracho cuando aportó un documento muy importante: el plan de capital del Popular que llevó Saracho al Consejo del 10 de abril de 2017 y que acreditaba que el banco tenía capacidad suficiente generar 3.500 millones de euros de capital sin tener que pedirlo en el mercado, es decir, sin buscar una operación de ampliación.

Sin embargo, Saracho se presentó en la Junta de Accionistas de ese día e hizo su discurso en el que insistió en que había que vender el banco o ampliar capital, un hecho que fue catalogado por los peritos del Banco de España como uno de los momentos clave para la crisis de liquidez que en el mes de junio terminó con la entidad resuelta y vendida al Santander por un euro.

Por otro lado, Ron ha vuelto a insistir en la reunión que Saracho mantuvo en el BCE, cuyas actas se encuentran en los autos, donde «amenazó» con resolver la entidad si no lograba venderla o ampliar capital, una operación en la que no creía puesto que ni siquiera aceptó las ofertas que recibió de Barclays o de Deutsche Bank. Ron, además, ha recordado cómo sí defendió su millonario bonus de contratación (4 millones de euros).

Ron, además, ha sido muy duro con Sebastián Albella quien hay que recordar que asesoró al Popular en la ampliación de capital pero que, una vez alcanzó la presidencia de la CNMV, no movió un dedo para frenar los ataques de las posiciones bajistas que llegaron a ocupar el 12% del capital bursátil de la entidad.

En otro orden, Ron ha insistido en que fue Saracho la fuente de la noticia publicada en un medio de comunicación el día 11 de mayo de 2017, algo de lo que tiene pruebas de primera mano.

9 Comentarios

  1. A la JUSTICIA no le va a quedar más remedio que dar la razón a Diario 16 cuamdo afirmaba que BANCO POPULARNO ES EL CASO BANKIA.
    https://diario16.com/caso-banco-popular-no-caso-bankia-sino-caso-santander/
    lo avala el informe del banco de españa y toda la DOCUMENTACIÓN APORTADA POR EL SR RON.
    Que aportó SARACHO LENGUAJE TABERNARIO.
    https://www.elindependiente.com/economia/2019/10/31/ron-defiende-banco-popular-espana-avalo-ampliacion-capital-popular/
    Ron defiende que el Banco de España avaló la ampliación de capital del Popular
    eL BANCO DE ESPAÑA LO AVALÓ Y SON PROFESIONALES.
    SE TRATA DE LA TRAMA FINANCIERA MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA QUE EN UN ESTADO DE DERECHO NO SE PUEDE OCULTAR.

  2. Bueno, tenemos a uno (Saracho)que dice ante el juez que el banco Popular era una caca y no aporta documento alguno y tenemos a otro(Ron) que lo que declara lo documenta. Señoria alguna duda?

    • El que es una «CACA» es él…..
      ¡Menudo personaje!
      Y todavia le arropan como consejero en otras empresas como Inditex, etc.

  3. “Saracho pone en venta el Popular por riesgo de quiebra”. La fuente de esa noticia de ‘El Confidencial’ era… ¡el presidente Emilio Saracho!

    Así lo ha acreditado ante el juez su antecesor en el cargo, Ángel Ron. Se publicó el 11 de mayo de 2017. En la madrugada del 6 al 7 de junio el Popular fue intervenido por la JUR.

    En su segundo día de declaración en la Audiencia Nacional -jueves 31- ante el juez José Luis Calama, el expresidente del Banco Popular, Ángel Ron ha identificado a su sucesor en el cargo, Emilio Saracho, como la fuente de la información que precipitó la caída del banco. Ron explicó al juez las pruebas de que fue el mismísimo presidente de la entidad quien provocó el siguiente titular en el digital ‘El Confidencial’: “Saracho pone en venta el Popular por riesgo de quiebra”.

    ¿Y por qué? Pues porque Saracho no quería sanear el Popular sino venderlo, si era necesario barato, al mejor precio posible para el comprador. Fiel a su lema: “no tengo ni puta idea de cómo se gestiona este puto banco”.

    Tres meses antes de la intervención, Saracho viajó a Francfort para amenazar al BCE con “estrellar” el banco. A bodas me convidan, pensó Elke König: primera liquidación de un banco en Europa

    La noticia de ‘El Confidencial’ data del 11 de mayo de 2017, pero ya en el Consejo de abril, Saracho explica que puede conseguir 3.000 millones de euros sin recurrir a una ampliación. Según él, se trataba de aclarar las ventas de Total Bank y Wizink, que Ángel Ron ya había dejado enfiladas y que él paralizó: lo consideraba un premio para el comprador. Y claro que lo fueron: el Santander ejecutó las ventas y financió una ampliación de capital que no sólo reforzó los recursos propios del Popular, sino también los del Santander… entre otras cosas, con las ventas de Total Bank y Wizink.

    La prueba es que en el Consejo previo a la Junta de Accionistas, Saracho insiste en ampliación de capital o venta del Popular, olvidándose de la enajenación de activos prometida.

    Pero hay más. Tres meses antes de la intervención que tuvo lugar en la madrugada del 6 al 7 de junio de 2017, Saracho viajó a Fráncfort para amenazar al BCE con “estrellar” el banco. Habló con Danielle Nouy, entonces directora de supervisión del regulador europeo, pero fue la presidenta de la JUR, Elke König, quien debió pensar: “a bodas me convidan”. Le habían puesto al alcance de la mano unas maniobras con fuego real, ensayo auténtico de un proceso de liquidación de bancos, el gran problema insoluble de la unión bancaria europea. Y a esa boda no le invitaba cualquiera: le invitaba, sin saberlo, el propio presidente de la entidad: si dices que estás quebrado tendremos que intervenirte.

    No era tal la intención de Saracho, claro está. Saracho quería dos cosas: que el BCE no le quitara su bonus de bienvenida, de cuatro millones de euros, luego se llevaría otros cuatro, ni el de su hombre de confianza, el financiero Miguel Escrig. Pero al mismo tiempo aseguraba que el reflotamiento no era posible -era más que posible- y que se necesitaba venderlo para evitarle un problema al BCE.

    Cuentan las crónicas que aquel día, la imperturbable Danille Nouy, la mujer de hielo, meneó la cabeza insistentemente intentando decidir si Emilio Saracho era un loco o un listo.

    El caso es que tanto el propio BCE como la JUR decidieron aquel día, no la liquidación, sino la venta por un euro al Santander de Ana Botín. Venta que podría marcar un precedente para el futuro.

    Ron asegura que Saracho paralizó la venta ya iniciada de Totalbank y Wizink para poder vender el Popu a buen precio. Se vendió por un euro
    Y lo que hicieron fue aceptar que la situación del Popular era trágica -aunque las noticias que les llegaban desde el Banco de España eran muy distintas y defendían la solvencia del Popu-, pero también decidieron que no sería aquel extraterrestre llegado de JP Morgan quien vendiera. Lo venderían ellas y el Gobierno español cerraría la boca. Y la cerró.

    Además era el ‘banco del Opus Dei’. No sería Luis de Guindos, ministro de Economía y miembro del Opus Dei, quien se jugara su prestigio. No quería que nadie pudiera decir que había ‘ayudado’ al conocido como ‘el banco del Opus’. Hoy es vicepresidente del BCE.

    Y nadie pedía que ayudara: simplemente que dijera lo mismo que aseguraba el Banco de España: que el Popular era solvente y viable. Lo mismo que, a posteriori han dicho los peritos del Banco de España a las órdenes del juez Calama.

    Dos han sido los personajes a los que les ha salido el tiro por la culata: Elke König, que tras el fiasco de su intervención no ha podido repetir la hazaña ni institucionailizar el proceso -el Gobierno italiano se negó en redondo a que hiciera lo mismo con sus entidades en dificultades- y Emilio Saracho, que denigró para vender y la venta acabó en regalo.

    ¿Y por qué Saracho se empeñó en vender el Popular en lugar de sanearlo que es para lo que se le fichó? Pues porque iba en su naturaleza. Los banqueros de inversión no gestionan, compran y venden.

  4. si el ex presidente tiene pruebas ya esta tardando en ponerlas disposición del señor juez esta estafa a quedado al descubierto y no tienen ya donde esconderse si de verdad hay justicia que lo dudo mucho tendrán que pisar la cárcel pero el escándalo seria de proporciones bíblicas

  5. Y las filtraciones, recomendaciónes, sugerencias para que se retirara el dinero de organismos publicos?, de donde salieron?
    Quedan sicarios aun por declarar.

  6. El impresentable saracho puede que vaya a la carcel pero no va a poder pagarnos, quien lo va a hacer….????alguien tendra que hacerse responsable de este sacrilegio

    • El responsable civil subsidiario. En este caso el SATANder. Otra cosa es que además debía de haber sido también responsable penal, pero hicieron una nueva doctrina botín para quitarle eso. A pagar lo que valía en libros. La jugada de la defraudadora de la lista Falciani le puede salir mal, si hubieran sido honrados y hubieran opado por un precio razonable como lo iba a hacer el BBVA en 2016, se hubieran ahorrado todas las instituciones del país mucha vergüenza que tapar. A ver si la administración de justicia está a la altura para que se pueda volver a creer que aún se puede luchar por españa.

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