Andrés Delgado, Güímar (Tenerife). Un autor que lleva más de tres décadas enraizado en Madrid, cuya obra ha sido expuesta, tanto con carácter nacional, como internacional. Sus trabajos siempre han estado marcados por la memoria insular que, desde lo inmediato hacia lo universal, transita los conceptos poéticos y artísticos, en un viaje sin retorno que busca en la memoria la materia del paisaje. Quizás, es por ello que su mirada sirve a modo de cámara fotográfica. Experimenta el paisaje, se funde en él, dialoga y aborda el lienzo en blanco como una tabla de salvación de la historia intangible que se desata en las sienes, del legado inmaterial del ser humano que se torna en forma y color sobre el paño vertical que amenaza con volcar.

¿Qué queda de aquel Andrés Delgado de los primeros años?

Queda todo. Aunque con el paso del tiempo, vas agregando matices, como en un cuadro. Sigo siendo el mismo aprendiz que empezó, porque en cada cuadro sigo aprendiendo.

De los clásicos a lo matérico.

“El jardín de Epicúreo”, 1986, es una obra donde abordo el concepto de la enseñanza, a través de los preceptos de Epicúreo. Me considero Epicuriano. Donde dos cientos años antes de Cristo, el filósofo enseñaba el conocimiento, incluso a los esclavos. La luz es quien debe guiar a los aprendices, sin embargo, en esta pieza, la ausencia de luz contrasta con el concepto habitual del conocimiento, porque aquel que se enfrenta a lo no conocido, parte de la búsqueda, de la incertidumbre. Desde es línea que supone estar dentro o fuera del Jardín de Epicúreo.

Es una obra que comulga con la participación, con la necesidad de reencontrase, que al final se ha convertido en una filosofía, una forma de entender la vida. Creo en la necesidad de converger no sólo a los artistas plásticos, sino también de otras disciplinas. Enriqueciéndonos más y disfrutando de todos aquello que es realmente importe: el ser humano y su transformación interior.

La libertad a través de la lectura, de la enseñanza, de la participación ciudadana.

Dentro del arte abstracto conceptual, en tus primeros años de proceso creativo hasta nuestros días, tu obra ha ido evolucionando, de los conceptos clásicos hasta formar parte de lo matérico, pero siempre desde el paisaje, desde la contemplación del espacio, desde el resultado de la belleza cuando es la naturaleza quien dicta la luz que acaece sobre los tejados.

Así es. Siempre he dicho que me gustaría captar el viento e introducirlo en un cuadro. Desde esa premisa parte mi interés de introducir la propia materia dentro de las texturas de los cuadros. Integro el medio en el proceso de composición y empleo de materiales dentro de la obra.

¿Crees en la temporalidad de la obra?

Es importante ver los clásicos. Como la obra permanece, a pesar del paso del tiempo. pero también defiendo el arte efímero, como la performance. Es un acto que es efímero, que queda grabado en la memoria de las personas. La obra de arte es el momento. Me gustaría que las obras permaneciesen. Pero tampoco me desagrada que no pasen el embaste del tiempo. El arte no tiene edad, pero me temo que los artistas sí.

Me muevo viendo el entorno.

Transformación del paisaje. Es tu última serie.

La necesidad de plasmar la transformación del paisaje, de cómo la intervención del ser humano desde un punto de vista puede ser positiva, hasta terminar con la descomposición del paisaje, esa es mi preocupación. Desde allí huyo en busca de la luz. Dejando a un lado la parte más visceral del ser humano, para internarme en la naturaleza del espacio, entre las costillas de su alma, en su esencia. Intentado formar parte de ella.

El paisaje como vida e identidad

Trato el paisaje como vida, como lo que es. Si te pones a mirarlo y a estudiarlo, el paisaje también forma parte de la identidad de las personas. Un paisaje árido conforma una espacio diferente, con respecto a otro que no lo sea. Y eso es lo que quiero plasmar en mi obra.

Uno de los elementos que más sueles utilizar es la tierra. ¿Crees que elementos como la propia tierra, la parte matérica del espacio, nos convoca a la ausencia y a las distancia. Es decir, te enfrentas a la obra desde la ausencia y la distancia.

Bajo la piel, una serie, que analiza la distancia del tiempo, precisamente habla de eso. Aunque encontremos el abismo, el vértigo de mirar hacia atrás. La tierra encierra, pero la tierra donde vives, en donde naciste, en donde sueñas. Es atierra somos nosotros y estamos debajo de ella.

La Geografía como parte de los rostros de la emoción.

Puede ser una parte de la vida. Podríamos decir que el humano es parte de la geografía de la tierra. Pero después están las divisiones que ha hecho los hombres con líneas y fronteras. Hay que cuidar la corteza que nos han dado. Y el paisaje o lo transformamos o lo destruimos.

¿Crees en la memoria del espacio o en la memoria del paisaje?

Sí, creo en la memoria. El espacio es la memoria. El espacio para mi, si vislumbre en mi mente el espacio, como es en este momento. Cuando veo como el ser humano transforma el entorno, para beneficio de la humano. El paisaje es la transformación de paisaje en el beneficio de la humanidad. En este caso, un campo solar, los molinos de viento, es una transformación del espacio en beneficio de la humanidad.

¿Buscas la transformación del espectador a través de tu obra?

Si un espectador se queda mirando a uno de mis cuadros, la transformación es hacerlo integrar en el cuadro. Pasear por dentro del cuadro. Si tuviese la posibiliad de decirle a un espectador algo, le invitaría entrar al cuadro y ver a través de los colores lo que existe detrás de él.

¿Buscas transformarte a través de tus obras?

Ya estoy transformado ya con ellas. (Risas). Soy parte de ellas.

¿Los paisajes de tus obras determinan la insularidad a la que pertenecemos?

En estos momentos, sí, claro. Si los autores más significativos han tenido a sus musas, en mi caso, he tenido la posibilidad de disponer en la insularidad en toda forma, en toda su ser y en toda su transformación.

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Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

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