El consejero de Educación, Javier Imbroda.

La Consejería de Educación de Andalucía ha enviado a un alumno de Sevilla que cursará primero de Primaria el próximo curso académico a un centro privado concertado de carácter religioso, el Sagrada Familia Carmelitas, pese a que no lo había solicitado en ningún momento y que sus padres sólo habían optado por los cuatro centros públicos de esa zona. A esto se suma que su hermana pequeña, de apenas dos años y medio, deberá matricularse en otro colegio distinto al de su hermano mayor, este sí de titularidad pública, el CEIP Altos Colegios Macarena, con el agravante que ello supone para la conciliación familiar.

Esta familia reside en la zona del Casco Antiguo de Sevilla, con graves problemas de déficit crónico de plazas públicas de escolarización. Los padres de estos niños, de cinco y dos años respectivamente en la actualidad, decidieron no escolarizar a su hijo mayor y optar por una educación alternativa durante la etapa preobligatoria, entre los 3 y los 5 años de educación Infantil. La “sorpresa e indignación” de la familia ha llegado cuando el niño ha cumplido la edad en la que debe comenzar educación primaria. Pese a elegir algunos de los escasos colegios públicos de la zona norte del casco histórico donde residen, la Delegación Territorial de Educación ha decidido escolarizar a su hija pequeña en uno de ellos, mientras que a su hermano lo envían a un centro religioso.

Las familias del casco histórico de Sevilla llevan 15 años denunciando la falta de plazas escolares públicas en la zona

Los progenitores de estos pequeños no entienden la decisión de la Consejería de Educación y lamentan que su hijo “se vea forzado a acudir a un centro religioso, contraviniendo el ideario de la familia y el modelo educativo que han escogido para él y su hermana, y más teniendo en cuenta que el centro concertado religioso no ofrece ninguna alternativa a la asignatura de Religión”. Todo ello mientras el departamento que dirige Javier Imbroda enarbola “la libertad de elección de centro” como una de sus banderas programáticas. Y sin tener en cuenta el “grave problema” de conciliación familiar que supone que Educación envíe a la hija pequeña a matricularse en otro centro distinto al de su hermano mayor.

Esta decisión choca frontalmente contra las prioridades que la propia Administración educativa andaluza ha implantado en la elección de centros escolares, entre las que destaca la escolarización de hermanos en el mismo centro educativo, uno de los apartados en los que más puntos se conceden en el proceso de escolarización.

El caso de esta familia de Sevilla vuelve a poner de relieve el problema crónico desde hace años de la falta de plazas educativas públicas en el centro histórico de la capital andaluza. Esta zona sólo cuenta con cinco colegios de titularidad pública, pero cada año recibe muchas más solicitudes de las que puede atender. Las familias denuncian que en los últimos años el problema se ha dado sobre todo en la etapa de educación Infantil, pero en este caso ha llegado hasta primero de Primaria.

Las familias del centro, agrupadas en la plataforma Cole Centro, ¡Ya!, junto al sindicato Ustea y otras organizaciones sociales, llevan más de una década reivindicando la apertura de un nuevo colegio que daría solución a esta situación. El futuro nuevo colegio público ya está aprobado por la Administración, e incluso el solar para su construcción se ha adjudicado y también existe el código identificativo del mismo en el listado de centros educativos andaluces. Pese a todo, el problema vuelve a repetirse un año más y niños y niñas del casco antiguo de Sevilla han vuelto a quedarse sin una plaza escolar en los colegios públicos de su barrio. Las familias llevan reivindicando la construcción de un nuevo centro público desde hace 15 años.

Aunque la Consejería de Educación dice ser consciente del problema de saturación que sufre cada año este distrito de la capital andaluza no ha articulado medidas para paliar este déficit crónico de plazas públicas, consintiendo ratios por encima de 25 alumnos por aula. Las familias y las organizaciones sociales del barrio defienden que la única solución es la apertura del colegio público que lleva demandándose desde 2005.

Esta situación de las familias del casco antiguo de Sevilla es la misma que ya ha sido denunciada en otras localidades de Andalucía, donde otros niños y niñas cuyas familias han elegido la educación pública y laica se resisten a una escolarización forzosa en centros concertados religiosos.

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3 Comentarios

  1. Que nadie olvide que Andalucia esta gobernada por la derecha mas la extrema derecha fascista..¿Es lo que voto en su dia el pueblo,no?
    Para esta derecha mas la extrema derecha fascista lo publico siempre por detras de lo privado,que ahi tienen tambien parte del negocio.

    • Eso sucede en todas las comunidades, el «supervisor» de turno decide y hasta mandan a 2 hermanos a colegios diferentes por la idiotez del límite de plazas. El sistema educativo está fatal para las familias, si te sale un trabajo en una comunidad donde se haya implementado la educación en su lengua, por ejemplo en la comunidad Valenciana, no puedes ni cogerlo, porque tus hijos se tienen que joder aprendiendo primero la lengua y luego escolarizarse.

  2. La simbiosis barbarie-catolicismo se expresa como siempre en esta decisión. La voluntad de la ciudadanía se la pasan por los cojo…, lo importante es seguir manteniendo a esa secta cruel y sanguinaria que es la iglesia católica, enemiga histórica de los pueblos de España. Recordemos la santa cruzada del 36 del siglo pasado, y la entrega de listas de nombres de ciudadanos libres por los clérigos para después «pasearlos». Recomiendo leer: «Opus Diaboli» de Deschner, Karlheinz, editado por Yalde, o la «Puta de Babilonia» de Fernando Vallejo, editado por Seix Barral.

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