El presidente andaluz, junto al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, la semana pasada en un acto oficial.

La segunda ola, o tercera para el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, ha pasado como un tsunami por los planes de “anticipación” a la pandemia del ejecutivo andaluz. El Gobierno bipartito presidido por el malagueño Juan Manuel Moreno Bonilla no ha explicado los motivos por los que los asesores sanitarios del ejecutivo andaluz han confinado al completo las provincias de Granada, Sevilla y Jaén y ha dejado libertad de movimiento en buena parte de la provincia de Málaga, tierra tanto del presidente andaluz como de su ‘número dos’ y consejero de Presidencia, Elías Bendodo, pese a que en la actualidad es la tercera en número de contagios activos en Andalucía, por encima de Jaén, una de las tres provincias confinadas.

Más de la mitad de la población andaluza no podrá salir de sus lugares de residencia

Moreno Bonilla anunció este miércoles por la noche, en una comparecencia sin preguntas, el cierre perimetral de toda la comunidad andaluza, en principio hasta el próximo 9 de noviembre, manteniendo el confinamiento obligatorio entre las 23 horas y las 6 de la mañana, como estableció el Gobierno central en el último decreto de estado de alarma. El presidente de la Junta confirmó también el mantenimiento del toque de queda de las 23 a las 6 horas, tal y como estableció el Gobierno central en el decreto del estado de alarma. La decisión del ejecutivo andaluz desautoriza las palabras de su vicepresidente, Juan Marín, de Ciudadanos, que apenas 48 horas antes  había asegurado en La Sexta que Andalucía no tenía previsto prohibir la entrada de ciudadanos de determinadas comunidades autónomas. Marín explicó que, hasta ese momento, no se había pensado restringir la entrada y salida de la comunidad andaluza y tampoco se tenía previsto hacerlo en los próximos días. Sus palabras han sido desautorizadas por el propio gobierno del que forma parte en coalición con el PP, ya que en la maratoniana reunión de este miércoles del denominado Consejo Asesor de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto se decidió el cierre perimetral de las provincias de Sevilla y Jaén al completo, que se unen así a la de Granada, que ya había sido confinada previamente por el Gobierno autonómico.

Hasta este momento, nadie explica en el ejecutivo andaluz por qué la provincia de Málaga no ha sido perimetrada también junto a Sevilla, Granada y Jaén, pese a que es la tercera en número de contagios activos, por detrás de Jaén, que ha sido una de las tres provincias confinadas en su totalidad. Además, Málaga es en estos momentos la segunda provincia de Andalucía en el total de casos confirmados, sólo por detrás de Sevilla. La tierra del presidente andaluz y de su ‘número dos’ sí registra, en cambio, una tasa de contagio inferior a las tres provincias andaluzas perimetradas.

Andalucía, que superará en pocos días el récord de contagios de la primera ola, según anunció Moreno Bonilla en su comparecencia sin preguntas, tiene en estos momentos una incidencia acumulada en los últimos catorce días de 396 casos por cada 100.000 habitantes, una tasa ligeramente inferior a la media de España, que está en 452 casos.

Casi 4,5 millones de andaluces confinados

Además del cierre perimetral de las provincias de Granada, Jaén y Sevilla al completo, que se encuentran en nivel 4 de alerta definido por el Gobierno, donde también se limita la movilidad entre sus municipios, el Gobierno andaluz también ha decretado el cierre perimetral de los municipios englobados en los distritos sanitarios de Córdoba-Sur, La Vega de Málaga y Jerez-Costa Noroeste y Sierra de Cádiz. En total son 450 municipios los confinados, exactamente 4.314.070 millones de andaluces, algo más de la mitad de la población de la comunidad.

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