Ana Patricia Botín se hizo un selfie con varios periodistas de diferentes medios de comunicación españoles que habían acudido a Berlín a cubrir un acto del Grupo Santander y lo publicó en sus redes sociales:

Hacerse una foto no es malo, claro que no. Sin embargo, hacer público un documento gráfico en el que se comprueba una especie de relación cercana entre la presidenta de uno de los principales anunciantes de España junto a profesionales de los medios donde la «llama roja» aparece constantemente, deja muchas suspicacias.

No es inhabitual que los profesionales de la prensa se fotografíen con políticos, artistas e, incluso, banqueros. Sin embargo, los periodistas no suelen publicar esas fotografías, se quedan en el ámbito privado de cada cual. Pero Ana Patricia Botín sí lo ha hecho, dejando una muestra de la falta de independencia de la prensa española, de un tercer poder que está, salvo excepciones, sometido al poder de las dictaduras del capital. Sin embargo, tal y como repite en multitud de ocasiones el veterano periodista y miembro ejecutivo del Consejo Editor, Ricardo Lenoir, «esto hace veinte años era impensable», en referencia a que el profesional de los medios no puede ser jamás el protagonista de la información o encontrarse en el primer plano de la misma.

Esa foto es un desprestigio para las cabeceras representadas por unos profesionales que, sin duda alguna, pensarían que esa fotografía no iba a ser publicada en las redes sociales de la presidenta del Banco Santander o que, por tener un gesto habitual y sin malicia como es hacerse un selfie, podría tener consecuencias sobre el prestigio de los medios para los que trabajan. ¿Cómo se podrá hablar de independencia del tercer poder cuando se hacen públicos documentos gráficos en los que se comprueba cierta complicidad entre los medios y el poder económico?

La respuesta en Twitter a la publicación de Ana Patricia Botín ha sido fulminante, tanto por profesionales del periodismo como por los propios usuarios de la red social y el resumen de todos esos comentarios ha sido casi unánime: críticas a la falta de independencia del tercer poder.

El poder económico, que no aparecía calificado por Montesquieu como un elemento fundamental de un sistema democrático, ya se ha convertido en el primero, dejando muy por detrás al Ejecutivo, al Legislativo y al Judicial. Por supuesto, el cuarto poder, los medios de comunicación, no es una excepción del sometimiento de la sociedad a la economía.

La Unesco afirma lo siguiente de los medios de comunicación: «El papel de los medios de comunicación en la promoción del buen gobierno es claro. Todos los aspectos del buen gobierno se ven facilitados por la existencia de medios de comunicación sólidos e independientes en una sociedad. Para la consolidación del buen gobierno es indispensable que los periodistas tengan la libertad de supervisar, investigar y criticar las políticas y acciones de la administración pública. Los medios independientes son una señal que se debe seguir cuando no se tiene nada que esconder, pero sí mucho por mejorar. De hecho, éste es el vínculo concreto entre el funcionamiento de los medios de comunicación y el buen gobierno: los medios permiten a la población realizar controles y evaluaciones continuos de las actividades del gobierno, y proporcionan un foro de debate para contribuir a dar voz a las preocupaciones públicas. En lugar de ello, con demasiada frecuencia los gobiernos elaboran leyes y emplean medios oficiosos para ocultar sus actividades al público, o ponerlas sólo a disposición de los medios que comparten su punto de vista. En los últimos años, muchos gobiernos han tratado de poner de su lado a periodistas, pagando parte de sus salarios o dándoles ciertos tipos de acceso, con la condición de que no informen desde otras perspectivas. Para que los medios sirvan el interés público, los gobiernos tienen que proteger la independencia de su funcionamiento y permitir la expresión de diversos puntos de vista en la sociedad».

Lo mismo que indica sobre la independencia de los medios respecto de los gobiernos en esta declaración de la Unesco se puede aplicar a las grandes multinacionales que, finalmente, son los grandes anunciantes. Por esta razón, esa foto hecha pública por la señora Botín hace mucho daño a la democracia y es una muestra del estado deficitario del sistema sociopolítico vigente en España porque la libertad de prensa es uno de los pilares que sustentan un Estado de derecho.

Una de las respuestas al tuit de Ana Patricia Botín es muy contundente a este respecto: «Periodistas independientes y objetivos que, vamos, mañana si tienen que criticar al Santander lo harán sin ninguna duda».

Estas actitudes o estas muestras de cercanía entre los poderes de la democracia, además, genera la lógica duda de «si hacen esto con los periodistas, ¿qué les impide hacerlo con los jueces o los políticos?». En el caso del Santander y su control de la Justicia es el botón de muestra, no en vano la propia presidenta, en privado, alardea de ello o amenaza directamente con ese control del tercer poder a quien pretende enfrentarse a ella o al banco.

Un documento gráfico como el publicado por Ana Patricia Botín hace mucho daño a la democracia y justifica plenamente aquel grito del 15M: «Lo llaman democracia y no lo es».

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4 Comentarios

  1. Esta muy claro quien gobierna esta República Bananera, la presunta Parricida de Cantabria, y a los que la acompañan en la foto yo les preguntaría que le deben a Santander, son unos estómagos agradecidos y dejan en muy mal lugar, a periodista comprometidos con la verdad y la Justicia como son todos los miembros de Diario 16, mis gracias eternas para todos ellos

  2. Como sonrien los «periodistas» mientras rodean a la defraudadora de la lista Falciani, como perrillos moviendo la colita y saltando en busca de una galletita que les pueda lanzar su ama. Faltan el Andreu, algún otro juez y varios políticos en esa foto. Gran país.

  3. Como sonríen los secuaces al lado de su ama la defraudadora en la lista falcini, miembra de la familia que más dinero a escondido a la hacienda pública en Suiza y a cuya familia se le hizo una ley acorde para que no entrara su patriarca en la cárcel (DOCTRINA BOTIN), estafadora de muchas empresas BANESTO, ABENGOA, DURO FELGUERA, BANCO POPULAR metiendo a sus lacayos en puestos representativos para que hagan bajar la acción de estas empresas para comprarlas a bajo precio o instando al gobierno de turno a que se las regale #estafabancopular

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