Todos los jugadores y apostadores, sean high-rollers profesionales o aficionados casuales, empezaron igual: siguieron un pequeño impulso de curiosidad por las cartas o los dados o la ruleta o la tragaperras, jugaron en casa de un amigo, o un familiar, o en un hotel con un casino sencillo, o acaso jugaron en los mejores casinos online desde la web de ruleta-casino.es a la ruleta online.

Siempre se empieza pequeño, pero a menudo se tiene la esperanza, mínima o inmensa y de acero, de terminar a lo grande. A veces se puede pensar que la probabilidad es tan pequeña que es prácticamente imposible, pero esa no es la realidad. Existen casos impresionantes de victorias en casinos, en otros juegos además de la ruleta, con las que todos soñaríamos. A continuación algunas de ellas.

  1. 680 mil dólares… y luego más de 27 millones

En el Palace Station Hotel de Las Vegas una señora de unos sesenta y tantos años logró ganar 680 mil dólares jugando a las máquinas tragaperras. Para cualquiera, esto ya sería un inmenso logro como para abandonar el juego de por vida y no tentar al destino… pero esta señora decidió “invertir” esa ganancia en el mismo casino, ¡haciendo finalmente más de 27 millones de dólares en otra tragaperras!

  • Entre 20 y 40 millones de dólares

No todas las historias de ganancias inmensas en los casinos empiezan con un protagonista pobre que le da un giro de 180 grados a su suerte. Kerry Packer ya era uno de los billonarios más ricos de Australia cuando, en 1997 y en uno de sus viajes habituales destinados al juego, decidió probar el baccarat por pura curiosidad en el hotel MGM Grand. No se sabe exactamente cuánto ganó en esta aventurita el australiano, pero se calcula que fueron entre 20 y 40 millones y que dejó propinas de hasta un millón de dólares al staff del hotel. Dos años después, Kerry perdería 28 millones apostando en Londres, aunque no debió afectarle mucho pues aun así murió como el hombre más rico de Australia en el 2006.

  • 4,6 millones y luego 21 millones

Elmer Sherwin, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, decidió probar su suerte en las tragaperras apenas horas después de que abrió el casino Mirage de Las Vegas. Como cualquiera puede imaginar, esto le cambió la vida y decidió viajar por el mundo, pero ahí no se acabaron sus victorias. Dieciséis años después Elmer jugaría en el mismo hotel, y casi en agradecimiento, resultó ganador de un inmenso jackpot  de 21 millón de dólares. Tal vez para mantener el buen karma, Elmer donaría luego gran parte de este dinero a las víctimas del huracán Katrina.

  • 11,6 millones de euros online

Tal vez 11,6 millones de euros no sea la cifra más llamativa de este artículo, pero imagina lograr esta cantidad de euros desde la comodidad de tu casa. En el año 2011, un noruego llamado Peter de apenas 20 años logró ganar esta cantidad de dinero jugando en un casino online. Peter alcanzó esta cifra ganando un jackpot progresivo en una máquina tragaperras, que es un premio que aumenta cada vez que se juega, pero no se gana. Parece que esta vez le tocaba ganar a Peter.

  • 39,7 millones de dólares

En el año 2003, un ingeniero de 23 años viajó a Las Vegas para ver un juego de básquetbol de su equipo favorito. Mientras esperaba por el partido, este hombre se dirigió casualmente al hotel Excalibur para probar su suerte. Decidió jugar con unos $100, probablemente sin preocupación pero también sin ilusiones. El jackpot resultante sería de casi 40 millones de dólares. Es probable que el resultado de aquel juego de basket quedara grabado en su mente por el resto de sus días. El jugador decidió recibir su premio en transferencias anuales de 1,5 millones de dólares por 25 años.

  • 8,9 millones de dólares

Amy Nishimura, una hawaiana de 71 años visitando el hotel Fremont Las Vegas, realmente necesitaba dinero. Lo necesitaba tanto, que a la hora de jugar se sentó frente a una máquina tragaperras y le empezó a hablar, le explicó que necesitaba el dinero y le pidió que le diera suerte. La máquina respondió con un jackpot de casi 9 millones de dólares. Podemos decir que Amy convenció a la máquina de que la dejara ganar. Habría que ver si también funciona en los casinos online y hablándole al ordenador.

Cuidado con las fiebres de oro

Aunque estas historias son muy emocionantes, no debemos olvidar que estas victorias siguen siendo casi milagrosas. Las victorias ajenas no son necesariamente replicables Aunque no está mal guardar la esperanza, hay que ser responsables y realistas. Cierto, es difícil decir eso cuando tenemos que la juventud española ha sido aniquilada por dos crisis. Pero no vaya a ser que terminemos obsesionados con las victorias fáciles y terminemos haciendo algo peligroso como aquel grupo detenido que manipuló ruletas para ganar más de 800 mil euros. Es preferible tomárselo con calma y reconocer que a veces toca perder.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre