El incremento de los precios de vivienda nueva, situados tan sólo un 0,8% de los máximos de 2008, nos hacen presagiar una nueva burbuja inmobiliaria. El sindicato llama al Banco de España a cumplir con su papel de vigilancia del buen funcionamiento y la estabilidad del mercado hipotecario español. A su vez, emplaza al nuevo gobierno que debe conformarse tras las elecciones del 28A, a liderar de una nueva política de Estado en materia de Vivienda que garantice a los ciudadanos el derecho a un alojamiento digno a un coste asequible.

La vivienda debe recuperar su valor de uso residencial en detrimento de su carácter de bien sujeto a continua especulación

CCOO están preocupación por los mimbres del cesto con los que se está construyendo una nueva burbuja de precios de la vivienda: precios muy elevados, concesión de hipotecas bajo prima y aumento del endeudamiento de los hogares.

El Banco de España en su papel de supervisor del mercado financiero español y dado su interés público en proteger el buen funcionamiento, eficiencia y estabilidad del citado mercado, “debería vigilar los factores que pudieran provocar, que el contribuyente pague los costes de una hipotética e indeseable crisis financiera”, demanda el sindicato.

CCOO critica la política del Banco de España, que muestra un excesivo e injustificado “celo por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)”. Por eso desde el sindicato exigen al regulador bancario que “podría poner su empeño en limitar el reparto de dividendos de la banca hasta que ésta alcance un ratio de solvencia que evite que, nuevamente, el contribuyente pague los costes de la siguiente crisis financiera”.

El derecho a la vivienda no se va a garantizar con vivienda nueva a precios de mercado, “vista la distancia con la capacidad económica de las familias. Desde CCOO demandan que “el objetivo principal en esta materia de vivienda debería ocupar un papel central en la acción política del nuevo Gobierno”, que debe orientarse “a la rehabilitación y el alquiler social para garantizar el derecho a un alojamiento digno a un coste asequible a todos los ciudadanos”, señalan desde el sindicato.

Es necesario que la vivienda recupere su valor de uso residencial en detrimento de su carácter de bien sujeto a continua especulación.

Desde el sindicato se quiere poner el foco en actuar sobre las viviendas ya construidas y dar un uso residencial al enorme parque de inmuebles vacíos que existe (3,44 millones en 2011) a través de un ambicioso plan de alquiler social que permita movilizar estas construcciones.

Estas medidas deberían concretarse en una batería de propuestas que CCOO propone:

Dar un uso residencial al enorme parque de viviendas vacías que existe (3,5 millones en el último censo existe, de 2011) a través de un ambicioso plan de alquiler social que permita movilizar estas viviendas

Gravar las viviendas vacías de grandes propietarios: Hablamos del establecimiento de un impuesto disuasivo para propiciar la incorporación de viviendas a la oferta del mercado de alquiler, moderando el alza de los precios

Rehabilitación y mejora del parque de vivienda con criterios de accesibilidad y ecoeficiencia energética debe ser el eje de la actividad constructora

Dotar de equilibrio a la relación entre arrendador y arrendatario que las reformas de las últimas décadas han disuelto en beneficio del propietario arrendador

Carácter permanente de la vivienda pública. El parque público o subvencionado no puede ser enajenado ni malvendido, como ha ocurrido en el caso de fondos buitres.

Consolidar un parque público de vivienda en el medio y largo plazo

El Plan Estatal de Vivienda plurianual debe aumentar su dotación presupuestaria, que no ha dejado de menguar bajo los gobiernos del Partido Popular y debe reorientar sus prioridades presupuestarias y de actuación.

CCOO espera que el nuevo Gobierno progresista atienda las necesidades de la mayoría social, también en materia de vivienda, como mandata nuestro ordenamiento jurídico.

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