El Gobierno alemán ha encargado 4,5 millones de dosis suplementarias de vacunas contra la gripe común de cara a la campaña de vacunación del próximo otoño e invierno.

Jens Spahn, ministro federal de Sanidad, ha afirmado que la medida tiene como objetivo evitar que el sistema sanitario se pueda ver desbordado por la atención simultánea de pacientes con gripe común y los infectados por COVID-19.

Fue en declaraciones realizadas ayer para el diario «Neuen Osnabrücker Zeitung» donde dijo que es muy probable que la pandemia de COVID-19 continúe tras el verano.

Y es que, según advirtió el Instituto Robert Koch, responsable de coordinar la lucha contra el COVID-19 en Alemania, una posible infección simultánea con la gripe común es sumamente peligrosa: el sistema inmunológico del paciente se vería desbordado a la hora de luchar contra las dos enfermedades a la vez.

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