No nos podemos extrañar de la decisión de inhabilitar al Presidente Quim Torra. Una pancarta en reclamación de libertad a los presos y exiliados, ha sido la excusa para hacerlo, sabiendo que la JEC no es un organismo judicial ni su superior jerárquico. Por este motivo quiero recordar lo que fue el inicio de la represión a Cataluña que todavía continúa y no tiene perspectivas de acabar.

¿Qué puedo decir que no se haya dicho antes o que a estas alturas no se sepa? ¿Qué régimen hay en España? Nos dicen que es un estado democrático avanzado, un estado de derecho y su forma política está basada en una monarquía parlamentaria.

¿Quién instauró la actual monarquía y qué legitimidad tiene? El dictador Franco la impuso y, a su muerte, la desastrosa transición la legitimó. Franco responsable de la guerra civil, de medio millón de exiliados y centenares de miles de víctimas, que muchas de ellas todavía están en las cunetas. Este fue, realmente, el inició la actual situación.

El actual rey y su padre, no han sido votados por el pueblo a quien se le negó el derecho a escoger qué tipo de régimen político quería. Después conocimos la sentencia de un juicio vergonzoso, del todo irregular en el fondo y en la forma. La fiscalía quería una condena por rebelión y el veredicto se sospecha que estaba consensuado antes del inicio de la vista oral en el Supremo.

Fíjense en un detalle: a la mayoría de procesados del 23-F se les aplicaron condenas mucho más reducidas que a los políticos del Procés. En el estado español -su justicia- se considera más grave hacer un referéndum que sacar los tanques en la calle o entrar en el congreso, disparando tiros al aire y secuestrando a los diputados.

Por cierto, existe una duda más que razonable, de quién fue realmente el promotor de aquel golpe de estado. El último, el del año 2010, sabemos que lo fue el Tribunal Constitucional atendiendo a una solicitud del Partido Popular, entonces bajo el mandato de Mariano Rajoy. La sentencia sobre el Estatuto fue aberrante y provocó una fuerte sacudida de las libertades de expresión, reunión y manifestación.

Una concentración como la que hubo en la rambla de Cataluña, si la justicia española lo quiere, se considerará tumultuaria y, por lo tanto, como acto de inducción a la sedición. Este delito ha sido suprimido en toda Europa pero España es diferente, solo faltaría. Ahora se habla de modificarlo pero no de eliminarlo.

Fue el mismo rey Felipe VI, que el 3 de octubre del 2017 hizo su discurso con el lema «A por ellos”, quién propició el inicio de la caza de brujas que acabó con una sentencia vergonzosa, más sabiendo que testigos de la acusación mintieron de forma descarada sin que hayan sido criticados ni juzgados por ello aunque juraron declarar la verdad.

El gobierno español editó un video donde hablaba de lo firme que es España, su gran democracia y las libertades de su pueblo. Con anterioridad y, por medio de España Global, describía el estado de derecho existente y magnificaba la figura del monarca Borbón como garante. Cuando se hace esta publicidad recuerdo el dicho castellano: Dime de que presumes y te diré de lo que careces.

Un agradecimiento al señor Quim Torra que, en momentos difíciles, aceptó la presidencia y la ha llevado a cabo con honestidad y sacrificio, ante la crisis política en primer lugar y de una situación grave de emergencia sanitaria después. Más, siendo la sentencia injusta i al margen de la ley. Vean la opinión del juez emérito del supremo, Juan Antonio Martin Pallin con relación a la sentencia, donde declara que se trata de una ilegalidad y explica los argumentos en los cuales basa su opinión.

Según se ha publicado en algunos medios, la junta electoral no tiene competencias para llevar a cabo esta inhabilitación. Quiero resaltar también que, durante muchos años, en el País Vasco se habían colgado pancartas relacionadas con ETA reclamando el acercamiento de los presos y jamás  nadie había actuado en contra como lo han hecho contra el Presidente de la Generalitat.

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3 Comentarios

  1. Una represión muy dura. Se va con pensión vitalicia de 90.000 euros, secretaria, chófer y seguridad. Para todos los catalanes esa represión.

    • ¿»Fíjense en un detalle: a la mayoría de procesados del 23-F se les aplicaron condenas mucho más reducidas que a los políticos del Procés» ? ( Manel Mas)

      ALGUNAS DE LAS CONDENAS del 23-F

      –Antonio Tejero Molina: condenado a 30 años de prisión
      –Jaime Milans del Bosch: condenado a 30 años de prisión
      –Alfonso Armada: condenado a 30 años de prisión

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