Un día antes del 12 de octubre, un grupo de personalidades muy diversas se pusieron de acuerdo para publicar un vídeo de apoyo explícito al rey Felipe VI. La mayoría de ellos, vinculados con la ideología derechista, y algunos de ellos, perfiles públicos sin más oficio ni beneficio que saltar de escándalo en escándalo. Un elenco que dejaba una foto de conjunto que, más bien, en lugar de ayudar a Felipe, muchos pensamos que lo ha terminado de empujar al abismo (metafóricamente hablando, claro está).

¿Qué necesidad había de hacer semejante esperpento? Pues probablemente porque los que siguen agarrados a las faldas del régimen ven ya que queda poca tela de la que asirse. Piensan que lo de apuntarse en listas (que eso le encanta a esta gente: las listas de los buenos y las de los malos), les hará recibir de alguna manera gratitud Real. Vaya usted a saber.

Lo más divertido del video, para mí, fue leer los mensajes que aparecían al final. Los de aquellas personas que, supuestamente, se habían negado a participar en semejante espectáculo. Son dignos de ser analizados.

Que la plataforma de apoyo al rey se llame «libres e iguales» tiene muchísima guasa. Porque todos sabemos que más libre y más igual que el rey, no hay nadie en España. Quizás sea por eso, claro.

Que algunos levanten el puño mientras gritan «viva el rey», también causa carcajada.

Pero lo que tiene mérito es autoproclamarse progresista y republicano, como hacen algunos, para defender al rey. Vienen a decir algo así como «como soy republicano defiendo al rey». Si aguantas ver esto sin que te explote la cabeza, lo mejor llegará al final, con los mensajes que te comentaba al principio.

Evidentemente, si hacen esto es porque la cosa tiene que estar «malamente«. Y viendo lo visto, está peor de lo que yo pensaba. O mejor, claro. Porque con semejante cuadro, reconozco que me alegré profundamente. Primero porque por fin algunos quedan perfectamente retratados, como el señor García Page, que aunque jamás disimuló, ayer ya quedó oficialmente como lo que no es, desde luego: un republicano que haga honor a la historia de su partido. Pero sorpresas ninguna, la verdad. Más bien se agradece que algunos salgan así del armario y por fin veamos juntos a Cayetana, Arrimadas y Page. Es la foto que debíamos tener para que nadie se llame a sorpresas después.

Y con este panorama una se pregunta cuánta gente estaría dispuesta a hacer este papelón. El de defender al rey, me refiero.

Una encuesta publicada hoy me responde: el 40.9% votaríamos a favor de una república y un 34,9 votaría a favor de la monarquía.

La Agencia 40dB presenta unos resultados muy igualados, algo que hay que valorar en su contexto: cuando los medios de comunicación han estado cuarenta años protegiendo a los Borbones, cuando aquí no ha habido manera -ni de momento la hay- de conocer realmente qué ha estado haciendo el jefe de Estado Juan Carlos, y qué cuestiones se nos han estado pudiendo ocultar a los súbditos de esta Casa Real. O sea, que si supiéramos todos realmente lo que nos supone una monarquía supuestamente corrupta, estoy segura de que las cifras serían mucho más polarizadas.

Los resultados de la encuesta hay que mirarlos detenidamente: en Cataluña la república arrasa. Dos de cada tres personas lo tienen ya claro. Y los resultados en País Vasco y Navarra van un poquito por detrás, pero van en la misma dirección. El 60% está convencido de la necesidad de una República.

La monarquía parece tener más peso en Andalucía, Madrid y Valencia (aunque aquí algo menos).

Si se analiza la elección respecto a la ideología por partido político de cada votante, resulta que, como esperábamos, el «cacao» lo tienen en el PSOE: más de la mitad votarían a favor de la República. Pero un poquito menos de la mitad, votarían a favor de la Monarquía. Y es, precisamente esa franja de la sociedad, la que parece no tenerlo muy claro y la que haría que en este momento la encuesta parezca estar equilibrada.

No sorprende, por lo tanto, el juego del PSOE sobre su cal y arena a los Borbones.

Puede leer el contenido completo de la encuesta pulsando aquí

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5 Comentarios

  1. Como se puede definir democrático un Régimen en que su Jefe de Estado es el designado por un tirano genocida (Franco).

    Hay que cambiar la capitalidad del Estado de Madrid, nido de cortesanos parásitos.

  2. La verdad es que no sé dónde habéis vivido los últimos 45 años para hacer estas afirmaciones, tanto en el artículo como en el comentarior.
    Y lo que es peor, no habéis vivido antes de esos 45 años, por lo que no tenéis ni idea de ese tiempo ni lo que implicó ni lo que arriesgaron muchas personas por cambiarlo. Habéis llegado con todo hecho y como parece que no tenéis otra cosas que hacer, os dedicáis a la crítica fácil que facilitan las redes

  3. Me asombra la facilidad con la que se habla. La incontinencia verbal es algo que está a la orden del día, sobre todo por aquellos que parecen haber olvidado los últimos 45 años. Y lo que es peor, lo que sucedió antes. Es una falta de respeto por todas aquellas personas que arriesgaron sus vidas para que la situación en España cambiase. Y ahora nos encontramos con visionarios que hablan por no estar callados, algo que les favorecería mucho.
    Y vamos, el comentario de Moine es para enmarcarlo.

  4. Pues resulta que yo he vivido estos 45 años y los anteriores. Puedo dar fe de lo que teníamos con la dictadura y lo que hemos tenido 45 años posteriormente, y lo que tenemos ahora.
    Nadie me dio nada hecho. Como mujer me costó hacer y conseguir algunas cosas, como cierta libertad y derechos que ahora se van por el desagüe. Y yo digo que ser republicano y monárquico no pega ni con cola.

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