Trabajos arqueológicos en la fosa común de Nerva (Huelva), donde se encuentran cientos de represaliados del franquismo. Foto: Ayuntamiento de Nerva.

Coincidiendo con el 83 aniversario del golpe de estado que dio origen a la guerra civil española, la asociación de recuperación de la memoria histórica Todos los nombres ha informado que este 18 de julio ha logrado alcanzar la cifra de 100.000 víctimas del franquismo en su listado de búsqueda organizada por internet, correspondiente sólo a represaliados en Andalucía, Extremadura y norte de África. Este proyecto, promovido por la Confederación General del Trabajo de Andalucía (CGT-A), suma ya más de 13 años de existencia y se financia con la ayuda desinteresada de familiares y donaciones particulares. En la actualidad, la aportación económica recibida hasta el pasado 10 de julio se eleva a 9.620 euros en total.

El ejecutivo andaluz de PP y C’s reduce el presupuesto de 2019 para memoria histórica con el objetivo de dejarlo a cero en 2020 por imposición de Vox

La llegada de Partido Popular y Ciudadanos al poder en Andalucía el pasado diciembre, con apoyo de la extrema derecha de Vox, cambia de forma considerable la situación para estas asociaciones memorialistas, sobre todo tras los reiterados anuncios de este ejecutivo de retirar las ayudas con estos fines. Todos los nombres constata el nuevo horizonte negativo que se abre ahora: “Aunque nunca hemos tenido un camino fácil, ahora las perspectivas son muy preocupantes”.

La ayuda de 10.000 euros que esta organización recibía de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía desde hace dos años está en el aire, con el pretexto oficial del ejecutivo del popular Juanma Moreno Bonilla de que esta subvención supone un agravio comparativo respecto a otras iniciativas “y sugería una especie de enchufismo”, apuntan en Todos los nombres. El propio viceconsejero de Cultura, Alejandro Romero, les expresó en una reunión reciente que la Administración andaluza “no consideraban mantener la ayuda presupuestaria. Dejó abierta la posibilidad de que se pudiera conceder una competitiva”.

Por ello, las entidades impulsoras del proyecto, la asociación memorialista Nuestra memoria, el grupo de trabajo Recuperando la memoria de la historia social de Andalucía”, de la CGT-A, y el equipo científico-técnico de la página agradecen las “llamadas y ofrecimientos” recibidos estos días por parte de ciudadanos, entidades, medios de comunicación y partidos políticos. “A todos ellos muchas gracias por la generosidad que muestran y que nos reafirma en la creencia en la necesidad de nuestra existencia”.

Esta organización asegura que la subvención directa recibida hasta ahora a cargo de los presupuestos de la comunidad andaluza “no obedece ni a ningún privilegio ni excepcionalidad, ha sido aprobada por el parlamento en unos presupuestos que han contado con todas las garantías de publicidad”. Esta iniciativa civil ha encontrado hasta ahora “una sensibilidad política y administrativa” digna de elogio por su vocación pública y servicio social indiscutibles. “No tomaba a una iniciativa civil como un enemigo a batir”, explican en esta organización. El Gobierno bipartito andaluz de PP y Ciudadanos con apoyos de la ultraderecha comienza a virar lentamente esta dinámica, con el horizonte definitivo puesto en el próximo 2020, cuando tendrá que acatar la imposición de Vox de cerrar definitivamente el grifo para las ayudas a la memoria histórica pese a estar contempladas en la vigente ley de memoria histórica de Andalucía.

 

Desciende el presupuesto de memoria histórica

Para los presupuestos de 2019 que la Cámara autonómica aprueba precisamente este jueves 18 de julio, la partida presupuestaria total para memoria histórica desciende de 1,7 millones de euros de los presupuestos prorrogados del 2018 a los 1,6 millones.

Las cuentas andaluzas para este año contemplan una línea específica de 363.000 euros para actuaciones de identificación genética y otras de ayudas a entidades sin ánimo de lucro, ayuntamientos y universidades para actividades de memoria democrática, según explicó recientemente en el Parlamento andaluz la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, del PP. También se prevé que continúen los grupos de trabajo con el Consejo de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, y con actuaciones previas de indagación, estudios documentales y localización de las fosas, así como la actualización del Mapa de Fosas de Andalucía y la divulgación de estos trabajos.

Desde la asociación Todos los nombres se asegura que esta iniciativa “ha luchado por los principios de verdad, justicia y reparación del memorialismo” y además considera que “la represión es una cuestión de algo más que de cifras” porque “detrás de cada número hay un nombre, una historia, una ideología”.

Los impulsores de esta iniciativa han presentado una solicitud de reunión con la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, para plantear la firma de un convenio de colaboración como fórmula idónea de colaboración del Gobierno central. De los 100.000 registros constatados hasta ahora por Todos los nombres, la gran mayoría son hombres y 6.226 son mujeres. En muchos casos, los campos de búsquedas quedan vacíos, por lo que desde esta asociación se ve necesaria una importante tarea para completar los datos.

Las últimas once personas que han entrado en la base de datos son un compendio tanto del espacio geográfico que abarca esta asociación como de su finalidad de recoger todas las modalidades de la represión franquista. Así, estas víctimas son hombres y mujeres, asesinados, de distintas formaciones políticas y sindicales, vejados, encarcelados, sometidos a trabajo esclavo, exiliados, deportados a campos nazis, procesados en consejos de guerra o por el TOP, expulsados de sus puestos de trabajo, robados, etc.

 

Las últimas víctimas incluidas por Todos los nombres en su búsqueda son:

  1. Enrique Medina Vega (Almería). Militar profesional, de 50 años y con cuatro hijos. Natural de Islas Chafarinas y vecino de Almería. Miembro de comité, masonería y afiliado al Partido Sindicalista. Comandante durante la guerra, organizó unidades de Infantería y Ametralladoras y el Batallón Floreal de milicianos. Fusilado en el Campo de Tiro de Casillas de Córdoba el 5 de abril de 1940, por sentencia de consejo de guerra celebrado en la misma el 8 de septiembre de 1939.
  2. Francisca Torres Primatesta (Cádiz). Natural de Puerto Serrano (Cádiz) y vecina de Zahara de la Sierra (Cádiz). Detenida durante quince días en agosto de 1936 fue rapada y purgada. El 29 de julio de 1943 el Consejo de Guerra de Cádiz la condenó a tres años de cárcel por infracción del artículo 25 de la Ley para la Seguridad del Estado. Cumplió la pena en la prisión provincial de Cádiz.
  3. Catalina Coleto Muñoz (Córdoba). Natural y vecina de Villanueva de Córdoba. Mujer del guerrillero José Luna Cartán “Ratón”. Fue asesinada por la Guardia Civil por aplicación de la “Ley de Fugas” el 8 de junio de 1948 junto a otras cinco personas. Tenía 52 años y siete hijos.
  4. Emilio Alcázar García (Granada). De 23 años, natural de Valle del Zalabí (Granada) y vecino de Baza (Granada). Militar profesional con el grado de capitán. Fusilado en Pueblonuevo (Córdoba) el 30 de octubre de 1939 por sentencia de consejo de guerra celebrado en Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba) el 13 de junio de 1939.
  5. Francisco Jara López (Huelva). Trabajador del campo, natural y vecino de Cortegana (Huelva). Tenía 25 años y era afiliado a UGT. Participó en la resistencia en su pueblo. Fue detenido y puesto en libertad. Tiene que servir en el ejército golpista, en Artillería, hasta que se descubrió su pasado cuando estaba destinado en Córdoba. Detenido, ingresó  en prisiones militares y fue  procesado por orden de Cascajo. Condenado a perpetua en Córdoba en consejo de guerra celebrado el 29 de julio de 1939. Conmutada la pena a 15 años. Pasó por la prisión de Santa Isabel de Santiago de Compostela y por la 5ª Agrupación de Colonias Penitenciarias Militarizadas.
  6. Zocueca García García (Jaén). De 44 años, natural y vecina de Bailén donde era conocida como la “Pasionaria” de Jaén. Afiliada a UGT, fue autora de artículos y activa propagandista de sus ideas con intervenciones públicas en el mercado de su pueblo. Fue acusada de ser concejal y miembro del comité del pueblo. Fue condenada a 12 años en un consejo de guerra celebrado en Jaén el 3 de octubre de 1941.
  7. José Lara García (Málaga). Campesino, de 40 años, natural y vecino de Antequera. Estaba afiliado al PCE, del que fue presidente y por el que se presentó como candidato a diputado en 1934. Formó parte del Comité de Guerra de su localidad, fue comisario y capitán durante la guerra. Fusilado en Villanueva de Córdoba el 29 de abril de 1940 por sentencia del consejo de guerra celebrado en esa ciudad el 13 de marzo 1940.
  8. Ángeles Góngora Iriarte (Sevilla). Natural de Sevilla y vecina de Villanueva del Ariscal. Soltera, dueña de bodegas, de gran desahogo económico, fue denunciada, en septiembre de 1936, por no proporcionar ni recursos económicos ni vino, de acuerdo con su posición social y monetaria, a la Comisión Pro-Ejército de la localidad. Fue acusada de tener ideas extremistas, simpatizar con los sindicalistas y trabajar en pro del Frente Popular. Aunque, finalmente no fue procesada a propuesta de Bohórquez, Queipo le impuso una multa de 5.000 pesetas el 1 de noviembre de 1936.
  9. Casimira Cabanillas Mateos (Badajoz). Ama de casa de 60 años, natural y vecina de Valle de la Serena. Fue condenada a cadena perpetua en el consejo de guerra celebrado en Córdoba el 4 de marzo de 1939. Posteriormente le fue conmutada a 20 años.
  10. Fermina Torrejón Calderón (Cáceres). Ama de casa, de 60 años, vecina de Logrosán, condenada a 30 años de prisión por adhesión a la rebelión, en consejo celebrado en Cáceres el 22 de junio de 1940.
  11. Rafael Jiménez Cazorla (norte de África). Nacido en Málaga en 1886, era telegrafista, jefe del servicio en la ciudad y presidente del PSOE en Ceuta. Fue quien izó la bandera republicana en el Telégrafos la tarde del 14 de abril de 1931. Partió hacia el exilio la misma noche del 17 de julio de 1936. Estuvo refugiado en Tánger durante toda la guerra, realizando labores de apoyo a los huidos y participando en el proyecto gubernamental de sublevar a las cabilas marroquíes. Finalmente, en noviembre de 1941 partió hacia México. Desembarcó en el puerto de Veracruz. Después se instaló en la Ciudad de México, en la Colonia Tabacalera, y, finalmente, en la Colonia Cuahuetémoc. Trabajó en una fábrica de velas hasta su muerte en 1957, a los 63 años, de un infarto de miocardio. Está enterrado en el Panteón Español.
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