¿Quieren participar en un ejercicio de estrategia…? Lo planteo en mis seminarios o asesorías como consultor.  Cara a una decisión “estratégica”, qué hay que abordar con el máximo rigor, visión, auto exigencia, objetividad. ¿Qué cree el lector?  Solución: 1: Situación real de partida. 2: Fijar la mejor meta. 3: Cómo alcanzarla. 14F: voto “estratégico” determinante para la sociedad en Catalunya.

Situación de partida

España.  Pierde posiciones entre las “democracias plenas”. Todos los indicadores demuestran deterioro: Monarquía, deuda externa, competitividad, corrupción, enfrentamiento en el Parlamento, Tribunal Constitucional incumpliendo la Constitución, estamentos judiciales, militares, patronales, sindicales. El mayor paro de la UE. Aún más el juvenil. Creciente y crónico descontento. No hay recursos para necesidades sociales. Deuda externa superior al PIB.  Eso, ya “antes” de la pandemia. 

Países, como Chequia, sugieren mucho. Su PIB en 1990, 1/3 del español.  Hoy lo supera. Estonia, Letonia, Lituania, se acercan. España era, es, el principal receptor de fondos europeos. ¡Gasta, no invierte! Ahí está los hechos. Muy negativos objetivamente. Diagnóstico de Debilidades y Amenazas en España:  altamente preocupante comparado con los estados referentes. Creciente descontento, insatisfacción, carencia de recursos de todo tipo. Escándalos.

Cataluña. Participó en la transición. Hoy, fuera de la Constitución. El mayor problema según dirigentes españoles.  Principal economía productiva, 25% de las exportaciones, 19% del PIB entre otros muchos factores. Está intervenida, asfixiada económica, política, identitariamente. Millones de votantes quieren un referéndum. Casi el 50%, ya la independencia. No hay respuesta política por quienes han provocado el conflicto. Sólo judicial, policial. La Constitución la consideraba “nacionalidad”. Hoy, sin Estatuto.

Meta deseada

En Cataluña, como cualquier sociedad democráticamente madura, aspira a vivir en un Estado referente y creciendo en

  • Democracia verdadera, libertad. Honestidad, transparencia.
  • Calidad de vida, desarrollo, pleno empleo y de calidad, trabajo realizador. Sanidad, educación, servicios, infraestructuras, de primer nivel, por lo que genera.
  • Justicia social que atienda todas sus necesidades. El Estado no lo permite.  
  • Autogestión de los recursos generados. Fin del expolio que denuncian medios internacionales como The Wall Street Journal.
  • Defensa y consolidación de su modelo social, de democracia, y en cada uno de los estamentos con historia propia: parlamentaria, política, educativa, sanitaria, laboral, empresarial, etc. Vivir de acuerdo con la UE sobre Catalunya: “motor de Europa” y “dentro de la banana dorada”: zonas generadoras de riqueza y gran potencial de crecimiento.
  • Ser sujeto político en función de su historia, conciencia de nación, capacidad de fijar su propio destino y no estar subordinada, colonizada. 

Es lo que desea todo votante con dignidad democrática para el presente, futuro, de su familia. ¿Nivel de satisfacción, hoy, en Cataluña, dependiendo del Estado español?  Ahí está su parlamento de mayoría absoluta independentista. Más votos independentistas que dependentistas.

¿Cómo llegar a ese destino?

14-F. Elecciones en Catalunya. Más “ofertas” de “viaje” que nunca.

  • Unas, la mayoría, no ir a ningún sitio.  Consolidar la “dependencia” de España. Hacen promesas de mejoras, que no defendieron ni materializaron cuando podían. El Constitucional generó el conflicto. En diez años, ni un solo gesto para solucionarlo. Sí, muchos, para agravarlo. Votar a los que han creado el problema, han gestionado desde el Estado, lleva a la insatisfacción de hoy. Cada elector decidirá si quiere seguir “dependiendo” y sus efectos.  
  • Algunas, menos, creen en acuerdos. ¿Terceras vías? Diez años demuestran su inexistencia. ¿Diálogo? Diálogo fue la Constitución, los Estatutos; presupuestos anuales, promesa de financiación justa, cumplimiento de las propias leyes españolas, aportación económica por las mismas. Incumplimiento demostrado. La actuación ante la “reacción” de la sociedad catalana con dignidad democrática, conocida. Puesta en evidencia ante la democracia, justicia, europea: presos políticos, juicios calificados de error, sentencia de “vergüenza” según The Guardian, etc. Sigue la asfixia económica, política. Votar estas opciones es confiar en quienes han demostrado nulo cumplimiento. El elector decidirá si vuelve a confiar.
  • Viajes a ninguna parte. Partidos que no tienen ninguna opción, no incidirán en nada. Serán votos totalmente perdidos o favorables a mantener la actual situación. Sus votantes decidirán si quieren eso…
  • Abstención. No votar… “es votar” a “ser llevado”. Se supone que no se quejarán después.
  • Opciones independentistas.  Teóricamente tres. Con sus matices y contradicciones en algunas de ellas. Objetivamente, las únicas realmente orientadas a llegar a la meta deseada. Extrapolando, sólo una ofrece coherencia, continuidad. ¿Ganarán? “Si lo intentan quizá pierdan. Si no lo intentan, ya han perdido”. ¡Perderán “todos” los habitantes de Catalunya que aspiran a esa meta de democracia auténtica, nivel de vida como merecen y pueden, justicia social avanzada, libertad, identidad!

El 14F, cada voto es un “billete”. ¿A qué destino quieren ir los votantes? ¿Qué ofrecen los partidos dependentistas para que quieran quedarse con España, “libre, voluntaria, satisfactoriamente? Hay propuestas posibles. No aparecen.

Según Jefferson, ¿Qué se votará el 14F? ¿Timidez y despotismo ilustrado, dependencia creciente, negativa, conocida… o democracia auténtica, progreso, mejor nivel de vida, justicia social, libertad…? ¿Dependencia… o independencia…?

¿A dónde quiere llevar cada votante a su familia? ¿A dónde lo empuja el Estado español…?

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