La semana pasada leía un artículo de Antonio García Maldonado que, bajo el título “Yo también voto al PSOE, que pasa?”, publicaba en ctxt.es.

No hace falta decir que me pareció magnífico; me pareció y me parece valiente en los tiempos que corren y un ejercicio de posicionamiento político muy necesario. Necesario porque parece que los y las socialistas, los que militan en el PSOE, debieran andar escondiéndose, avergonzándose y culpabilizándose de todos los males desde el diluvio universal a la muerte de Manolete.

Que este es un País de memoria frágil lo sabemos, pero el brutal ataque que está sufriendo el Partido Socialista en los últimos años no es sólo cruel e innecesario, es injusto. Hablamos de un Partido que, con 137 años de historia, ha sido el artífice de gran parte de los avances que han cambiado este País.

No todo han sido aciertos, es una evidencia. Ya dice el famoso dicho español que quien tiene boca se equivoca; imagínense ustedes si no se trata de hablar si no de gobernar, que es una cosa mucho más seria. Pero, al final, la política, como la vida, es más una cuestión de grises, que de blancos y negros. Quizás lo más importante sea el balance, la media y desde luego lo que no es aceptable es que para unos la vara de medir sea rígida hasta el punto de no pasar ni una y en el resto de los casos todo sea patente de corso.

Cómo no es aceptable que los que van de puros acaben haciendo, a la primera de cambio, lo mismo de lo que acusan al contrario: enchufismo, falta de democracia interna, cambio constante de discurso y un largo etcétera. Cómo no es comprensible que el castigo que sufre el PSOE no lo sufra en la misma medida el PP, que además de haber hecho de la corrupción algo parecido a un modus vivendi se encuentra en las antípodas – SÍ EN LAS ANTÍPODAS -, aunque no les vaya bien a los que se empeñan en repetir la cantinela de que PSOE y PP son lo mismo.

Y no lo son porque, mientras el PSOE aprobaba la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, el PP votaba en contra; mientras el PSOE aprobaba la Ley de matrimonio igualitario, el PP la llevaba al Constitucional; el PSOE apostó por las energías limpias, el PP decidió ponerle un impuesto al Sol; si el PSOE extendió la universalización de la sanidad pública y gratuita, el PP se dedicó a privatizarla. Son sólo unos pocos ejemplos, pero sólo hace falta un poco de memoria para encontrar muchísimos más. Los que acusan al PSOE de no sé cuantos acuerdos malvadísimos con el PP, hagan un poco de autocrítica, sobre todo cuando pactan con partidos de derechas en algunos Ayuntamientos o Comunidades autónomas, o cuando ofrecen puestos en sus listas a ex diputados del PP.

Decía también que es innecesario, porque no lleva a ningún sitio más allá del consabido desgaste, al cabreo generalizado, y porque siempre hay un día después de las elecciones en el que hay que sentarse a negociar, a construir un Gobierno, y hay cosas dichas en el fragor de la campaña que no se olvidan o, al menos, no las olvidan los militantes que luego tienen que ratificar los acuerdos.

También por una simple cuestión práctica deberían abandonar las tácticas belicistas porque el “voto del cabreo”, es tan mutable que se le podría aplicar aquello de la famosa aria de Rigoletto “è mobile, qual piuma al vento, muta d’accento, e di pensiero”. Así viene pasando en España desde que vivimos en Democracia.

Yo también voto al PSOE y seguiré haciéndolo. No sólo lo hago por su pasado, lo hago también por lo que propone para el futuro, porque quiero un país donde exista igualdad de género, porque quiero una sanidad pública y de calidad, porque creo en la escuela pública, porque creo en una España federal, porque creo en la laicidad del Estado, porque creo que hay que garantizar las pensiones, porque lo que quiero va más allá de quien es más de izquierdas; va de quien va a garantizar mejor los derechos de las personas y eso, en 137 años de historia, es el Partido Socialista Obrero Español el que mejor lo ha representado y defendido. Y, la verdad, lo voy a hacer también porque estoy cansada de tanto ataque furibundo y gratuito, estoy cansada de que me pongan etiquetas, estoy cansada de que me juzguen.

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9 Comentarios

  1. ¿Al PSOE que se reune en secreto con los chantajistas de Ausbank para acosar a cargos electos? ¿O al que modifica la Constitución en 24h en un acuerdo de bar con el PP?
    ¿Quizá al PSOE que elevó la edad de jubilación a los 67 años? Ah, que son el mismo.

  2. Yo también voto al PSOE para que se reúnan con sus amigos de Ausbank para chantajear a cargos electos. Y para que suban la edad de jubilación a los 67 años mientras hablan de estado de bienestar.
    Voto al PSOE para que se nieguen a reformar el Senado y la Ley Electoral durante dos legislaturas, pero cambien la Constitución en 24h pactando con el PP para priorizar los intereses extranjeros a los de los españoles.
    Voto al PSOE para que los jóvenes tengan que emigrar a trabajar de camareros en Alemania con una carrera terminada. Voto al PSOE para que tenga una pena de cárcel mayor descargar una película que robar al erario público.
    Si votáis al PSOE, muy bien, cada uno vota lo que quiere. Pero dejad de vender la moto: sois de derechas. Por eso es tan fácil entenderse con Ciudadanos.

  3. Magnífica respuesta PENSADOR…la comparto totalmente.
    Al articulista parece que sólo le interesa ver una parte del paisaje…..Hace muuucho tiempo que el PSOE va a la deriva…escorandose peligrosamente a estribor (visto desde la popa).

  4. Te felicito por tu fe, yo de todas formas, con o sin permiso del los victimitos me negaré a ofrecer mi voto, que es mio y libre, a dos partidos que votan LO MISMO en tres cuartas partes de la decisiones como el TTIP

  5. Yo también voto al PSOE y seguiré haciéndolo porque siguen sumando más los aciertos que los errores, porque Pedro está haciendo un trabajo impecable aunque sea el objetivo de todas las campañas, de toda la manipulación posible. No cuenta con ninguna cadena o periódico pero sí con sus militantes y con un bagaje de 137 años y vuelvo a repetir con sus errores y sus aciertos. Yo pediría a los votos del cabreo como escribe Estefanía que piensen, que analicen los discursos porque los que te dicen lo que quieres oír no suelen ser efectivos.

  6. Hijo mío pensador. Si tu conclusión después de tanto pensar es que el PSOE es igual que la derecha cuidadico con la cabeza no vaya a ser que te estalle. Necesitas una cura rajoyniana para que duermas bien y dejes de estar dormido.

  7. Pensador cree que todo lo que ha hecho el PP ha sido por el PSOE. En fin, el PSOE es el creador de todos los males. Eso es un discurso típico de derechistas de ultra, y que ahora, lo asume Podemos.

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