Me apunté al comité de defensa del referéndum ante la amenaza del gobierno de España de abortar nuestro anhelo de expresarnos democráticamente como pueblo. Me apunté al comité transformado en defensa de la república ante la evidencia de que el gobierno español iba muy en serio en su intención de acallar nuestras voces, tras imponer su voluntad de forma brutal en contra de la voluntad de mi pueblo, de 2.300.000 personas, a votar, a decidir. Cuál es la máxima expresión de una democracia sino la de expresarse mediante las urnas ¿?

Estoy en el cdr de mi zona porque tras años de desmovilización del histórico tejido asociativo en Catalunya, tras los hechos del 1-O he visto resurgir espontáneamente entre mis vecinos – desconocidos entre nosotros antes de ese momento- el espíritu colaborador que viví en mi infancia y juventud, y que se resume en la sentencia “la unión hace la fuerza”.

En el aspecto político, que inunda toda acción colectiva e individual respecto a la sociedad, estoy orgullosa de ver cómo un pueblo acallado durante 80 años ha vuelto a resurgir para reclamar los derechos que les corresponden. Por evolución histórica, por sentido común, porque como decía mi madre : “el NO, ja el tens. Lluita pel què vols”. Porque quiero vivir en una sociedad que no me prive de libertades inherentes a cualquier colectivo, porque tras años de soportar vejaciones de todo tipo de aquellos que no nos conocen ni les importa cómo sobrevivimos aquí, me he hartado de tomar a broma frases como “no pareces catalana” cuando se me reconoce como una persona simpática y abierta, o “los catalanes os creéis superiores” simplemente por pedir que se nos trate como lo que somos, una nación mucho más antigua que España, o “sólo sabéis haceros la víctima” cuando se exige desde aquí una mejor política económica, justa.

Mis abuelos vinieron aquí huyendo de la miseria de Guadalajara, y cuando a mi abuelo le decíamos “vamos a ir a Mirabueno este verano?” és respondía “a qué? Qué se me ha perdido allí?”. Así se ha formado esta Catalunya siglo tras siglo. Es la Catalunya que adoro, y no voy a dejar que me la quiten. Como tant@s otros compañeros del cdr, procedemos todos de una mezcla de de gentes de la península y más allá, y a nadie se le ocurre pensar que por eso somos más o menos catalanes. Otro cliché que se sigue usando a voz en grito en los medias vendidos al poder en España. En estos tiempos del mundo global, he dejado de excusar la ignorancia de las gentes de España. A mí ellos jamá me han excusado de nada, siempre tener que justificarse de ser cómo eres también cansa y desanima.

Harta de ver y escuchar la basura que nos echan encima, y sabiéndonos hijos y nietos de los que lucharon por la justicia y por un gobierno elegido por todos, una República , y por el deber moral de seguir la lucha de los que dejaron sus vidas para que nosotros tuviéramos una vida mejor, no puedo quedarme en casa aceptando una monarquía impuesta por un dictador que se levantó en armas contra el pueblo, exterminó toda oposición con las armas durante cuarenta años, y sus sucesores ahora gobiernan un país en que su pueblo no es capaz de levantarse y luchar por sus derechos.

Soy, por convicción, anarquista. Nunca seré súbdita de nadie. Creo que una forma de gobierno republicana sería el sistema más representativo para mi nación, que es la catalana.
El movimiento popular catalán debería extenderse a toda España, la gente debería tomarnos como ejemplo en lugar de quejarse en el bar de su gobierno. El cdr me da la posibilidad de mantener en tensión la protesta y de hermanarme con otr@ ciudadan@s que tienen el mismo objetivo que yo. De conseguir cambiar el futuro político de mi país para dejar una esperanza en la Humanidad para mis hijos. Demostrar que la lucha pacífica es el único camino válido para defender los ideales. Los cdr nos ocuparemos colectivamente de que los políticos – los nuestros y los de Madrid- no declinen su principal función, que es el de representar nuestra voz, la voz del pueblo.

En este momento, ya no hay vuelta atrás en esta idea. El pueblo ha despertado, el día a día es mejor cuando se vive en comunidad, cuando se unen esfuerzos para un bien común. Soy cdr porque soy parte. I creo tener la razón en el objetico. VISCA CATALUNYA LLIURE ¡!*!!

Maria Cobeña Guardia

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