“Hay que ser muy maricón para suicidarse metiéndose el cañón de una escopeta por el culo” escribe Camilo José Cela en San Camilo 1936, un libro magnífico, de absoluto éxito de crítica y público en su momento; al autor le dieron el premio Nobel en 1989. Ya ni se reedita, hay un solo ejemplar de segunda mano en la Casa del Libro, porque ha cambiado el punto de vista de la sociedad y escribir de maricones y de putas, utilizando esas exactas palabras como hacía Cela, provoca un rechazo social mayoritario. Nuestro último Nobel, hace veintiocho que no gana ningún creador español el galardón sueco, al que ahora se acusa de mojigato: “la respuesta está en el viento” y Bob Dylan manda a un empleado a recogerlo.

El nivel de censura actual es de algún modo superior al del franquismo, ya que con Franco siempre había enemigos, países enteros, capaces de apoyar cualquier cosa, especialmente en arte, que hubiese censurado el “régimen” (bonita palabra, ahora se utiliza esencialmente para combatir problemas de supuesto sobrepeso). Pero nada puede hacerse contra ello, contra esa censura que hace se retire una canción de Loquillo y los trogloditas, que bailaron en su juventud todos los ministros y ministras socialistas, porque “los tiempos están cambiando” y ahora sólo interesa -lo comprendo- que todos seamos iguales y tengamos los mismos teóricos derechos mientras balemos como ovejas; independiente de que hayamos nacido tigres, ratas (uy qué feo), buhos o sardinas mutantes nacidas para acabar en lata de conserva. Se deja existir al tigre, a la rata, al buho y a la sardina, mientras no se permitan mostrar su naturaleza.

Pero al menos se sigue viendo Friends. Es el superéxito del Canal Neox ahora mismo. Y me consuela, porque sé que algún día acabarán también prohibiéndola o marginándola; pero mientras tanto me encanta que la vean los chavales de catorce años y disfruten con su ingenio y descaro.

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar. Lo de hablar de maricones y putas está muy mal visto, pero yo sigo leyendo, y recomiendo hacerlo a cualquiera que ame la literatura, al magnífico Camilo José Cela. “Hay que ser muy maricón para suicidarse metiéndose el cañón de una escopeta por el culo”, aunque una vez que se haya apretado el gatillo lo que piense de ti la sociedad -viva Friends, viva Cela- no es que no te preocupe, es que te la pela.

 

Otro burbon, por favor.

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