Los mercados no quieren que gane Trump. Prefieren a Clinton. Así que si quieren ir siguiendo cómo se presenta el resultado, mejor que leer las encuestas, sigan las cotizaciones del SP 500, del Dow Jones y del Nasdaq. Si de aquí al martes día 8 bajan, entonces es que hay incertidumbre y posibilidades de que gane Trump.

Ah, y sigan el peso mexicano. Si sube, ganará Clinton.

No vamos a repetir aquí lo ya sabido por nuestros lectores en relación a la financiación de la campaña de Hillary ni a sus lazos con Goldman Sachs y otros bancos de Wall Street ni a la polémica suscitada alrededor de sus relaciones con Arabia Saudí ni a las acusaciones de la supuesta implicación del Departamento de Estado en la creación del ISIS.

Lo que parece claro es que, para muchos, habría mucho más negocio con ella en la Presidencia.

No se trata de defender a Trump, pero sí de poner de relieve que, según parece, entre los negocios por los que se apuesta, se encuentra el de la guerra. Más concretamente, una intervención directa estadounidense en Siria. Clinton mantiene, sobre esta cuestión y otras, una posición extremadamente beligerante con Rusia. Trump, según dice, no desea una guerra global, y sí mantener unas buenas relaciones con Putin.

Eso parece ser lo que realmente se va a dirimir en estas elecciones, más allá de las declaraciones de uno y de otra.

Y Wall Street lo tiene muy claro. Si gana Clinton, guerra y negocio. Y si gana Trump, puede que el resultado sea utilizado para provocar una purga en los mercados. Ya saben: “si hay una crisis financiera, es culpa suya, por votar lo que no debía”. Algo así como con el Brexit, pero a lo grande.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Once + 4 =