“Vigilancia Residencial en Lugar Designado”, es la manera en que el gobierno chino denomina o justifica las desapariciones o detenciones forzosas de muchos activistas de derechos humanos, que levantan de debajo de las piedras las miserias de dicho gobierno, dándolas a conocer a los medios públicos y a la ciudadanía. Según el gobierno chino solo se trata de un procedimiento necesario para defender la seguridad nacional, y siempre, y en todos los casos, se han respetado los derechos de todos los detenidos.

Es difícil dar cuenta y entender a qué se refiere, pues al escuchar o leer los testimonios de personas que han sido víctimas de dichas detenciones o secuestros, en nada queda sostenida esa perorata del gobierno de la salvaguarda de la seguridad nacional en la que se basan las detenciones, más bien, propondría su salvaguarda personal, la del propio gobierno, tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

Tras esa definición de apariencia sutil, pero de ironía elocuente, “Vigilancia Residencial en Lugar Designado”, se encuentran toda clase de torturas y vejaciones a los detenidos o desaparecidos. Un día llega la policía, te detiene, no tienes derecho a abogados por que se puede considerar que eres una “excepción”, y debido a eso, toda defensa puede perjudicar la seguridad nacional, y desapareces alrededor de 6 meses, dicen algunas victimas. Los interrogatorios se producen todos los días, especialmente durante la noche, para trastornar el sueño y producir debilidad física y mental, y no porque dichos interrogatorios sean nocturnos se les deja descansar durante el día. Se les interrumpe constantemente todo posibilidad de descanso. Además de una alimentación nefasta, se les obliga a tomar toda clase de fármacos, y en ningún caso se les indica cuál es su utilidad, que efectos secundarios pueden tener o de que están compuestos. La salud de los detenidos mengua y se agrava a una velocidad acelerada durante el tiempo que permanecen detenidos. Todo ello, recluidos en una habitación pequeña, totalmente incomunicados, sin que sus amigos o familiares sepan donde se encuentran.

La “Vigilancia Residencial en Lugar Designado” no solo atenta contra los derechos humanos, sino que, fomenta y propone el terror como medio para condicionar todo intento de libertad de exponer públicamente toda reivindicación contra el actual gobierno chino. Se procura tatuar psicológicamente en las víctimas el miedo más perverso, y al tiempo, en una medida algo soterrada pero también pública, que sirvan de ejemplo para otros.

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Escritor. En el 2003 publica el entrevero literario “El dilema de la vida insinúa una alarma infinita”, donde excomulga la muerte a través de relatos cortos y poemas, todas las muertes, la muerte del instante, la del cuerpo y la de la mente. Dos años más tarde, en 2005, sale a la luz su primera novela, “El albur de los átomos”. En ella arrastra al lector a un mundo irracional de casualidades y coincidencias a través de sus personajes, donde la duda increpa y aturde sobre si en verdad somos dueños de los instantes de nuestra vida, o los acontecimientos poco a poco van mudando nuestro lugar hasta procurarnos otro. En 2011 publica su segunda novela, “Historia de una fotografía”, donde viaja al interior del ser humano, se sumerge y explora los espacios físicos y morales a lo largo de un relato dividido en tres bloques. El hombre es el enemigo del propio hombre, y la vida la única posibilidad, todo se articula en base a esta idea. A partir de estas fechas comienza a colaborar con artículos de opinión en diferentes periódicos y revistas, en algunos casos de manera esporádica y en otros de forma periódica. “Vieja melodía del mundo”, es su tercera novela, publicada en 2013, y traza a través de la hecatombe de sucesos que van originándose en los miembros de una familia a lo largo de mediados y finales del siglo XX, la ruindad del ser humano. La envidia y los celos son una discapacidad intelectual de nuestra especie, indica el autor en una entrevista concedida a Onda Radio Madrid. “La ciudad de Aletheia” es su nuevo proyecto literario, en el cual ha trabajado en los últimos cuatro años. Una novela que reflexiona sobre la actualidad social, sobre la condición humana y sobre el actual asentamiento de la especie humana: la ciudad. Todo ello narrado a través de la realidad que atropella a los personajes.

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