Vicente Aleixandre no se cansó nunca de lanzar preguntas al aire. No para encontrar respuestas, sino para que los lectores de su poesía continuaran encadenando nuevos interrogantes que sumar a los suyos en una cadena interminable y metafóricamente perfecta. A día de hoy, las preguntas se siguen encadenando. Las respuestas las sigue esperando allá lejos entre las estrellas.

Como poeta del amor, de la contemplación y del conocimiento, Aleixandre hace de la poesía una experiencia irremplazable

“La poesía es una sucesión de preguntas que el poeta va haciendo. Cada poema, cada libro es una demanda, una solicitación, una interrogación, y la respuesta es tácita, pero también sucesiva, y se la da el lector con su lectura, a través del tiempo. Hermoso diálogo en que el poeta interroga y el lector calladamente da su plena respuesta”.

Con estas palabras agradecía el poeta sevillano Vicente Aleixandre el Premio Nobel que el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia no le pudo entregar en mano el 10 de diciembre de 1977 por “su obra poética creativa que, enraizada en la tradición de la lírica española y en las modernas corrientes, ilumina la condición del hombre en el cosmos y en la necesidad de la hora presente”.

La editorial Lumen acaba de publicar estos días su Poesía completa, justo cuando se conmemora el 50 aniversario de la concesión al poeta de la Generación del 27 del galardón más importante de las letras universales, con edición del escritor Alejandro Sanz, que no ha desaprovechado la ocasión para denunciar el abandono en que se encuentra en la actualidad tanto el archivo personal del poeta como la mítica casa, en el número 3 de la calle Velintonia de Madrid, donde recibió la noticia de la concesión del galardón por no haber podido viajar a Estocolmo debido a su ya frágil salud.

La lucha por el mantenimiento y recuperación del legado del autor de Espadas como labios o La destrucción o el amor se prolonga desde hace más de dos décadas, y Sanz, también presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, revitaliza ahora este empeño, medio siglo después del Nobel al cuarto español el recibirlo. Por aquella vivienda de la calle Velintonia pasaron insignes autores como el mismísimo Federico García Lorca, que leyó entre sus paredes por primera vez los versos de Sonetos del amor oscuro.

Como poeta del amor, de la contemplación y del conocimiento, Aleixandre hace de la poesía una experiencia única e irremplazable con ninguna otra sensación vital, que trasciende lo terrenal para convertirse en una vivencia metafísica plena de luz e iluminaciones. Esta edición de Alejandro Sanz aporta, además del canon definitivo de su obra, diferente material inédito hasta ahora. Es, sin duda, la obra definitiva de un miembro fundamental de la mítica Generación del 27 y precursor y alma máter de varias generaciones de poetas.

Entre las 1.500 páginas de este volumen definitivo presentado por Lumen se podrá abordar por primera vez la lectura de los poemas originales de Mundo a solas, que Aleixandre decidió en vida dejar apartados de sus composiciones. Y por supuesto nos podremos deleitar con versos como estos de La destrucción o el amor en el poema ‘No busques, no’: “Cuán amorosa forma / la del suelo las noches del verano / cuando echado en la tierra se acaricia este mundo que rueda, / la sequedad obscura, / la sordera profunda, / la cerrazón a todo, / que transcurre como lo más ajeno a un sollozo”. La enésima pregunta sin respuesta.

 

Poesía completa
Vicente Aleixandre
Editorial Lumen
1.536 páginas
49,90 €

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