Ortega Lara llega a Burgos tras su liberación hace 20 años

ETA exigía el acercamiento de sus presos a las cárceles de Euskadi y buscó una víctima para demostrar su fuerza ante un Gobierno, el de Aznar, inflexible al chantaje terrorista. El funcionario de prisiones Ortega Lara, un tipo tranquilo, con cara de gente, y con una vida  ordenada y sencilla, fue la persona elegida para una de las mayores crueldades cometidas por la banda. Eso sí, crueldad superada diez días después con el secuestro y asesinato a cámara lenta de Miguel Ángel Blanco.

Las palabras de Odón Elorza para Diario16, hace veinte años alcalde de Donosti y hoy diputado sachista, representan el sentir de todo un país tras la liberación de Ortega Lara: “viendo las condiciones en las que le tuvieron secuestrado durante tantos meses, supuso la demostración de que ETA torturaba y de que la Guardia Civil estaba preparada para ganar a ETA”.

Ortega Lara fue secuestrado, retenido en un zulo de tres por dos metros, y retenido un total de 532 días. Un horror, que sólo un hombre de mente fuerte podía haber soportado.

Ortega Lara fue libertado hoy hace 20 años. Eso sí, 24 horas después de que la Guardia Civil y el Ministerio del Interior de Mayor Oreja tuvieran la casi certeza de que Ortega Lara se encontraba en un zulo en Mondragón. Pero hubo que esperar 24 horas, a la liberación del empresario vasco Cosme Declox,  para entrar y liberarle.

Su imagen, tras la liberación, desorientado, con una larga barba sin arreglar, con la mirada perdida y con la sorpresa de encontrarse a muchos de sus vecinos arropándole a su vuelta a casa, está marcada en la retina de muchos españoles y dio la vuelta al mundo como símbolo de la resistencia a la barbarie terrorista.

Ortega Lara resistió aunque ya nada sería lo mismo para él. Sólo él y su mujer, y probablemente su hijo, saben todo lo que se llevó ETA con este secuestro.

Pero el funcionario de prisiones de Burgos no se conformó con sobrevivir y se superó, y entró en política, de la mano de Mayor Oreja, para después decepcionarse con el PP de Rajoy y llegar a crear un partido propio.

Odón Elorza, hoy diputado Sanchista y entonces alcalde de Donosti, declara a Diario16, que “mucha gente en Euskadi, con la agonía que vivimos por aquel secuestro y el rápido desenlace final con el terrible asesinato de Miguel Ángel Blanco, llegamos a la conclusión de que había que superar el miedo y plantar cara en las calles a ETA y HB si queríamos lograr algún día la derrota del terrorismo”. Elorza recuerda que “era ya una cuestión de pura dignidad para los demócratas vascos”.

 

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