Desde hace unos años ver a jóvenes y no tan jóvenes mirando, aparentemente al suelo, en las calles, parques, en el campus universitario y en clase es un fenómeno que los sociólogos, psicólogos, pedagogos y también políticos deben estudiar por los trastornos que originan al cerebro; porque no miran al suelo si no al smartphone, iPhone de última generación chateando o interactuando en las Redes Sociales; no se usa ya la memoria tan importante para recordar lo leído o estudiado, así como la comprensión lectora, porque, según los jóvenes y no tan jóvenes, dicen: “para qué estudiar si todo está en Internet”.

Estamos ante unos jóvenes y no tan jóvenes que cada vez saben menos de todo lo que les preguntes: un ejemplo, cuándo comenzó la Primera Guerra Mundial? La respuesta de muchos, por no decir todos, es de 1868 y otras fechas pero, ni al azar, aciertan 1914.

El uso abusivo de Internet trae consigo problemas a los usuarios que están horas y horas ante la pantalla del ordenador, del móvil; ya que los pc, smartphon, iPhone, etc emiten una luz azul que a medio plazo produce irritaciones en los ojos, miopía y a largo plazo cataratas y cegueras incipientes sobre todo en los niños de corta edad, ya que está de moda según la LOMCE el uso de las Nuevas Tecnologías y TIC desde el primer curso de Primaria, es decir, a los niños de 6 años les mandan en los colegios utilizar una plataforma para estudiar a los ordenadores de sus padres y están como mínimo 2 horas diarias haciendo los “deberes” expuestos a las radiaciones de luz azul, cuando debieran estar jugando y los “deberes” sin ordenador hacerlos en clase. En nuestra opinión las TIC deben ser utilizadas en edades superiores.

Pero el problema de Internet como instrumento de trabajo para niños de Primaria ademas de lo dicho, genera adicción de por vida que termina como hemos visto en jóvenes que parecen zombis que miran sólo a lo que llevan en las manos y da la sensación de que ni miran cuando van a pasar el paso de cebra de una calle, con el consiguiente peligro de accidente.

Por otro lado, los profesores que exigen a los alumnos que hagan determinados trabajos de “investigación”, cuando no tienen edad para ello, lo que hacen es copiar y pegar y así se acostumbran no a investigar sino a utilizar la información (cuando es veraz) para copiar y pegar hasta en Másteres, como hemos vistos hace poco tiempo.

Según Murciasalud, el 21,3% de los adolescentes españoles presenta una conducta adictiva a Internet, frente al 12,7% de los europeos. El estudio se realizó en 7 países europeos como Alemania, Grecia, Islandia, Holanda, Hungría y España.
“Esta conducta conduce potencialmente al aislamiento y al descuido de las relaciones sociales, de las actividades académicas, de las actividades recreativas, de la salud y de la higiene personal”.

El excesivo o mal uso de Internet puede tener consecuencias para la salud física y psicológica. Los daños físicos van unidos al sedentarismo. Los riesgos de tipo psicológico hacen mención al aislamiento, falta de habilidades sociales, visión distorsionada de la realidad, cambios en su conducta y adicción o fuerte dependencia”.

Algunos de los riesgos que se pueden producir por un mal uso de Internet y que a veces los adolescentes y jóvenes desconocen son el grooming (contactar con extraños a través de la red), exposición a contenidos sexuales o ciberbulling (acoso online).

Además, “también los juegos de azar con apuestas online (5,9% del total de la muestra apuesta online), el uso de redes sociales (92% total de la muestra son miembros de al menos una Red Social) y los juegos de ordenador (61,8% de la muestra son jugadores) como actividades que realizan los jóvenes y adolescentes e inducen al desarrollo de una CDI. Otras actividades como la visión de vídeos/películas y hacer los deberes/búsqueda de información no están asociadas a una CDI”(Conducta disfuncional en Internet). “Muchos alumnos se encuentran con Conducta Aditiva a Internet y otros están en fase CAI”.

En el Colegio y en la familia se debe educar a niños en la utilización de Internet, por ello: “Con el fin de evitar riesgos y reducir daños por un mal uso de Internet es necesario fomentar la educación, tanto en la familia como en el centro escolar e instituciones que formen a menores en el uso de las tecnologías de información y comunicación, haciéndoles entender de que no todo lo que hay en Internet es verdadero ni beneficioso”.

Los principales riegos con los que se encuentran los niños y adolescentes cuando utilizan Internet según un educador son:

“Acceso a información poco fiable y falsa. Existe mucha información errónea y poco actualizada en Internet, ya que cualquiera puede poner información en la red.
 Dispersión, pérdida de tiempo. A veces se pierde mucho tiempo para localizar la información que se necesita, es fácil perderse navegando.
 Acceso a información inapropiada y nociva. Existen webs que pese a contener información científica, pueden resultar inapropiadas y hasta nocivas por el modo en el que se abordan los temas o la crudeza de las imágenes.
 Acceso a información peligrosa, inmoral, ilícita. Existe información poco recomendable y hasta con contenidos considerados delictivos. La globalidad de Internet y las diferentes culturas y legislaciones de los países hacen posible la existencia de estas páginas web en el ciberespacio”.

Ocurre en ocasiones, que es tal la adicción a Internet, que en algunas clases universitarias los alumnos están deseando que termine la clase para “meterse” en las redes sociales o en WhatsApp para chatear, vaya Vd a saber con quién, o cuando en otras ocasiones están utilizando el móvil en clase sin atender al profesor y esto da lugar que la formación de algunos jóvenes sea muy deficiente, y el profesor, que no es tonto, se da cuenta que allí no hace nada y opta por abandonar la enseñanza pues el ambiente en las aulas deja mucho que desear.

Ante este hecho la administración debe planificar la enseñanza sin necesidad de que los niños de Primaria utilicen por sistema el ordenador, pues después del ordenador se pasa al “papá cómprame un móvil” para utilizarlo constantemente y sin sentido con todos los peligros que hemos citado anteriormente. No hay más que darse un paseo por las calles de las ciudades para ver a jóvenes y no tan jóvenes mirando al suelo, en este caso, al smartphone o al Iphone de última generación con precios superiores a 1000 euros, que por cierto de dónde sale ese dinero? Muy sencillo de comprender.

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Licenciado en Geografía e Historia (Sección Geografía) por la Universidad de Zaragoza. Agregado y Catedrático de Bachillerato. Desde 1982 imparte docencia como Profesor Tutor de Geografía en la Licenciatura y Grado de Historia, y en la Diplomatura de Turismo en el Centro Regional de Cartagena. Profesor Tutor telemático de Geografía en las mismas carreras. Sus líneas de investigación son Climatología, Medio Ambiente y Tercer Mundo. Entre sus libros figuran: "La estadística y las Representaciones gráficas aplicadas a la Geografía", "La Comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y Biodiversidad. Retos y Realidades", "El Planeta tierra en peligro (Calentamiento Global, Cambio Climático, Soluciones)". Colaborador de revistas científicas de Geografía en Universidades españolas y en el Instituto Geográfico Vasco, en las que constan algunos artículos como: “La región geográfica”; “Las temperaturas del Campo de Cartagena 1940-1980”; “Aspectos de la Degradación del Medio Ambiente: su influencia en el clima”; “Aproximación al estudio de las corrientes oceánicas y su influencia en el clima. El fenómeno de la corriente de El Niño”; “Aproximación al estudio del Subdesarrollo, Globalización, pobreza y hambre en el mundo”; “Consideraciones en torno al impacto medioambiental de las Fuentes de Energía”; “El arte de conocer el tiempo”; “Precipitación, aridez, sequía y desertificación de la Comarca del Campo de Cartagena”. Ponente y coordinador de varios cursos organizados por el Centro Regional de la UNED de Cartagena. Ponente en el II Congreso sobre Etnoarqueología del Agua en el Campo de Cartagena con el artículo “Precipitaciones, sequía y agua del trasvase en el Campo de Cartagena”. Perteneció como miembro electo al Claustro del Centro Regional de la UNED en Cartagena. Dedicado a la docencia y a la investigación geográfica.

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