El Centro de la Mujer de Maracena ha enviado al ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación un informe completo donde se detallan las razones de la negativa de Juana Rivas –que se encuentra en la Isla de Calgary con sus hijos– a entregarlos padre, al que ha vuelto a denunciar por otro caso de maltrato hacia los menores.

Uno de los abogados de Juana Rivas, José Estanislao, en declaraciones a Diario 16, ha pedido “que la justicia italiana investigue los malos tratos que se denuncian”, Porque según su letrado, “los estamentos judiciales italianos no pueden meter en un cajón las reiteradas denuncias hacia el padre”.

Juana encontró un hematoma en la espalda del niño pequeño. En el informe que remiten desde Maracena se adjuntan tres cartas manuscritas en las que el mayor de los hijos relata como es la convivencia con su padre, a la que califica “como una peli de miedo”.

El hijo menor de Juana cuenta continuos episodios de violencia física y psicológica por parte de su padre. “Hola, os quiero explicar lo que me pasa desde que nací con mi padre y mi hermano”.

“Cada día -mi padre- me llama mierda, no valgo nada, soy un gusano asqueroso, me agarra las muñecas de los brazos, me pega tortazos”

“Cada día -mi padre- me llama mierda, no valgo nada, soy un gusano asqueroso, me agarra las muñecas de los brazos, me pega tortazos, empujones… y a mi hermano lo abandona y le amenaza haciéndole creer que todo es normal”.

El menor “Figli di puttana, stronzi, paccalo bastardo, ti faccio fuori, schifoso, verme schivoso, coglione, sei una merda, infame che non sei altro, bastardo”. Son algunos de las descalificaciones que Francesco Arcuri hacia sus hijos.

“Figli di puttana, stronzi, paccalo bastardo, ti faccio fuori, schifoso, verme schivoso, coglione, sei una merda, infame che non sei altro, bastardo”

El escrito continua “Tira a mi hermano por las escaleras, nos da tortazos nos tira sillas, me empuja contra la pared apretándome el pecho, me aprieta sus manos en mi cuello sin dejarme respirar, es muy feo para mí que no puedas respirar porque me da mucho miedo de que me muera. Me aprieta de las muñecas y de los brazos, me amenaza, me tira de la camiseta hasta arrancármela”.

“Cada día me da miedo pensar que a mí o a mi hermano nos pegará con un palo o nos matará! ¡Yo veo casi imposible pedir ayuda o poder resistirme! Tengo miedo de que se caiga un vaso o que se derrame el agua, intento no decirle nada, ¡aunque me haga sufrir tanto! ¡Tengo mucho miedo! Hoy me he levantado hundido, pensar que hoy me tengo que ir”.

El niño relata lo que sucede tras las riñas de su padre, “a veces se pone a ver la tele tan tranquilo como si no hubiese pasado nada o no nos da la cena hasta que nosotros le pedimos perdón por todo lo que ha pasado. Y continúa relatando como se siente después de los golpes y las voces de su padre, “me duele la cabeza, a veces también el estómago. Esta semana, desde el lunes hasta el jueves he estado muchas horas en la cama sin fuerzas y con un cojín en la barriga que me ayuda a que me duela menos, esta semana sólo he podido ir el lunes al colegio”.

“Tira a mi hermano por las escaleras, nos da tortazos nos tira sillas, me empuja contra la pared apretándome el pecho, me aprieta sus manos en mi cuello sin dejarme respirar”

El niño insiste en que no quiere vivir “toda mi vida de este modo por favor ayudarme a mí y a mi hermano. Tengo mucho miedo a que sigamos viviendo en Italia. No quiero vivir toda mi vida de este modo, por favor ayudadme a mí y a mi hermano. Tengo mucho miedo a que sigamos viviendo en Italia, a no poder vivir con mi madre, tengo mucho miedo de que esto no se acabe de no ver a mi familia porque mi cuerpo no pueda respirar más. Por favor, que alguien me explique por qué la vida de mi hermano y mía parece que no vale nada”.

Y continua “Por favor, que alguien nos saque de aquí, yo no quiero que le pase nada a mi padre, pero que nos deje vivir con mi madre porque ella nos cuida de verdad. Por favor que alguien nos ayude a que mi padre no nos pueda hacer todo el daño que quiera”.

“Por favor, que alguien nos saque de aquí, yo no quiero que le pase nada a mi padre, pero que nos deje vivir con mi madre porque ella nos cuida de verdad”

Y pone algunos ejemplos de cómo es su vida: “cuando vamos al pueblo, a veces tengo el móvil sin sonido y él me llama y yo no respondo en ese momento. Cuando vuelvo en el coche me lo hace pagar muy caro, cuando me subo en el coche empieza casi siempre dándome tirones en los brazos e insultándome”.

Según el menor, su padre le descalifica de esta forma: “Me das asco, eres una mierda, no vales nada, ti faccio fuori, te quito del medio, me dice que tengo problemas mentales y que me va a llevar a un psiquiatra, bastardo, pequeño bastardo, hijo de puta, eres igual que tu madre, gilipollas, mi familia de España no vale nada y que mi madre y yo hemos aprendido de ellos y que no merezco verlos más”.

“Todo eso mientras conduce dándome manotazos, golpes, tortazos, a veces parando el coche en medio de la carretera y haciéndonos pasar mucho miedo, me tira de los pelos y me escupe en la cara; sus voces son tan fuertes que entran dentro de mi cabeza. mi hermano también sufre mucho con esto porque él no comprende como yo, que mi padre pierde la cabeza. Siempre tengo miedo de que nos va a matar, es como una peli de miedo y no puedes escapar. A mi hermano también le dice los mismos insultos y le hace mucho daño cuando me defiende, y a mí me da mucha pena cuando veo su cara de miedo llena de saliva en esos momentos creo que no vamos a llegar a la casa”, señala el menor.

Entonces me dijo: ‘trozo de mierda (pezzo di merda) yo a ti te mato (ti faccio fuori)’

Las cartas de uno de los hijos de Juana cuentan varios episodios concretos de violencia que habrían tenido lugar en los últimos meses. Entre esos incidentes está el ocurrido tras una conversación telefónica del niño con su madre. “Él no soporta que hable con ella y me lo hace pagar muy caro”. El martes necesitaba hablar con mi madre porque la echo mucho de menos, con ella me siento seguro, nos cuida y nos quiere de verdad. Quería hablar con ella en intimidad, pero él no me dejaba solo, sólo pude hablar unos minutos con ella porque él me pedía que colgara. Yo estaba muy triste y con mucho dolor de barriga, y entonces le pedí por favor que me dejara hablar 5 minutos con mi madre y darle las buenas noches”.

El padre relata el menor “no dejaba de decirme que sólo tenía 30 segundos, me dejó sólo hablar unos pocos minutos estresándome con que solo tenía 30 segundos. Mi madre me calmó. Cuando colgué me quitó el teléfono, me cogió de las muñecas haciéndome mucho daño, diciéndome que lo había desilusionado, que habían pasado más de dos minutos. Entonces me dijo: ‘trozo de mierda (pezzo di merda) yo a ti te mato (ti faccio fuori)’. Pasaron más de 30 minutos insultándome y amenazándome. Esa noche como tantas otras no podía dormir del miedo y del dolor. Imagino que nos mata a mí y a mi hermano porque él se pone muy agresivo, te tiembla todo el cuerpo de las cosas tan malas que te dice y que te hace”, señala el menor.

En otro caso de violencia ocurrido un viernes relata el menor que “me pasó un episodio que me cuesta recordar por el dolor. Tenía que venir a Cagliari a las 5 y 15 para hacer una actividad con mi madre y mientras íbamos en el coche, mi padre perdió los nervios sin ningún sentido, me agarró muy fuerte de las muñecas y del brazo y poco después paró el coche gritando en medio de la carretera, tirándome del pelo, gritándome y pegándome patadas. A mi hermano lo callaba: le gritaba. Luego cogió mis cosas y me las rompió al suelo, me agarró de nuevo de los brazos y las muñecas y seguimos con el coche”.

“Tuve mucho miedo, yo y mi hermano. Por favor, os pido ayuda y que todo se acabe pronto. Porque es muy duro para mí y mi hermano que es muy pequeño. También me grababa el audio con el móvil diciendo cosas de mentira, y cuando paró el coche para torturarnos decía ‘…., me estás haciendo daño’ cuando me lo hacía a mí y gritaba muchas veces que yo le hacía daño y yo estaba quieto con mucho miedo y es mentira. Él me agarraba de las muñecas muy fuerte y yo con mucho miedo lloraba y también mi hermano”, sostiene el menor, que acaba con una última petición de auxilio: “AYUDA NO AGUANTAMOS MÁS! Firmado ….

Francesco Arcuri niega malos tratos a su hijo

Francesco Arcuri niega malos tratos a su hijo y recuerda que está bajo vigilancia de los servicios sociales, hecho que confirma también su abogado.

 

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4 Comentarios

  1. Donde esta el Juez Presencia, defendiendo a estos menores. Claro esta más preocupado con crear una mala imagen de la justicia española a la que el pertenece y que le condendo por intentar favorecer a varios amigos suyos. Ante este panomara que pensaran en europa, no me extrañaria nada que dentro de poco entre casos como el del Juez Presencia, su manipulación contra otros jueces españoles y luego el tema de las sentencias contra la banca europa nos tome por el pito del sereno y le de la razón a los delincuentes de cataluña.

  2. lo que yo veo aqui es lo bastante bien en que esta redactada la carta para ser de un niño menor de 7 años o de 10 años inclusive. a mi no me jode nadie. ahi esta metida la mano de la madre y no tiene prueba alguna de los hematomas y todas las demas tonterias de la tal juana que es mas juana que “juan tenorio”

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