Desde Plataforma Ahora, y con el apoyo de personas relevantes como Fernando Savater, Félix Ovejero o Martín Alonso, entre otros politólogos, profesores y catedráticos, y ante la obsesión del actual PSOE en tratar de acercarse a las tesis nacionalistas y asumir parte de sus mentiras, hemos lanzado un manifiesto que propone una reforma de la Constitución Española, sí, pero, en este caso, no para tratar de contentar a los insaciables nacionalistas vascos y catalanes, golpistas incluidos, sino para impulsar las reformas políticas, institucionales y constitucionales que los ciudadanos pensamos que necesitan (necesitamos). Durante las últimas fechas, el Gobierno de Sánchez ha vuelto a insistir en que las exigencias nacionalistas nos exigen al resto a impulsar la reforma de la CE para asumir al menos parte de sus tesis y tratar de contentarlos (¿hasta cuándo y hasta cuánto?); nosotros pensamos que las reformas que se hagan deben defender el interés general y procurar más igualdad y más bienestar para todos.

Este manifiesto se puede apoyar aquí y dice así:

Desde Plataforma Ahora pensamos que es necesario actualizar y, por tanto, reformar la Constitución Española de 1978 (CE); pero no para contentar a los nacionalistas o acomodar, a toda costa, sus insolidarias propuestas o concederles nuevos privilegios en detrimento del resto de la ciudadanía. Tampoco para debilitar el Estado social sino para impulsar las transformaciones que España necesita y defender mejor la igualdad y la justicia social.

El propósito de cualquier gobierno debe ser la preservación del interés general. A los políticos les pagan para resolver problemas, no para crearlos; y uno de los principales es la pretensión, de no pocos actores políticos, de desmembrar el Estado y sustituir la defensa de la igualdad por la defensa de la identidad. Proponemos una reforma social de la Constitución que sitúe la igualdad y el bienestar de la ciudadanía por encima de cualquier otro interés egoísta y particularista.

Plataforma Ahora y los abajo firmantes quieren proponer algunas reformas políticas, institucionales y constitucionales:

 

  • Reformar el Título VIII de la CE para que las competencias de Educación, Sanidad, Justicia y Seguridad sean competencias exclusivas e intransferibles del Estado.
  • Reformar la Justicia para deslindarla de la influencia partitocrática. Queremos una Justicia independiente del Poder Político, donde la ley sea igual para todos y todos seamos iguales ante la ley.
  • Reformar el sistema electoral para hacerlo más proporcional, justo e igualitario, de modo que el voto de cada ciudadano valga lo mismo en cualquier lugar desde donde se emita.
  • Suprimir cuantos privilegios surgen de la aplicación de los sistemas de Concierto Económico en el País Vasco y del Convenio navarro en la Comunidad Foral, por cuanto suponen la ruptura de la igualdad dentro del mismo Estado del que somos ciudadanos.
  • Defender la libertad lingüística y el derecho a la escolarización en lengua común en cualquier parte del territorio nacional.
  • Preservar las principales conquistas sociales, fortalecer el Estado del Bienestar y blindar nuevos derechos sociales frente a las amenazas neoliberales, las políticas de austeridad extrema y los recortes sociales. Educación, sanidad y pensiones públicas constituyen nuestra verdadera identidad como españoles y europeos.
  • Blindar el sistema público de pensiones, proscribiendo su privatización, total o parcial, al ser uno de los pilares de nuestro Estado social.
  • Reformar el art. 135, para que no vulnere los principios del Estado social. Pagar la deuda es importante, pero los derechos sociales no deben quedar subordinados. Cualquier reforma constitucional no puede hacerse de espaldas a la gente, como sucedió con la realizada en 2011.
  • Avanzar en la consecución de un Estado verdaderamente laico y en la igualdad efectiva y material entre mujeres y hombres.
  • Avanzar en el cambio de modelo productivo y la inversión en ciencia e I+D con una reforma constitucional que establezca un mínimo del 3% del PIB.
  • Favorecer la integración, política, económica y fiscal de la Unión Europea, en el marco de una Europa que recupere y desarrolle su vertiente social y participativa.

Defendemos, en suma, una reforma social e igualitaria de la CE en consonancia con las aspiraciones y necesidades de la inmensa mayoría de la ciudadanía, no de minorías cómodamente asentadas en su torre de marfil o nacionalistas, cuyo fin es fortalecer oligarquías políticas y económicas.

Pedimos al Gobierno del Presidente Pedro Sánchez que recupere lo social en su acción de gobierno y se centre en defender la igualdad y el bienestar del conjunto de la ciudadanía. La viabilidad de un proyecto común llamado España depende del reforzamiento de la democracia y la justicia social.

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Nací el 11 de noviembre de 1974: tengo, por tanto, 42 años. Soy Diplomado en Ciencias Empresariales, Técnico en Gestión Fiscal y Técnico Especialista en Administración y Dirección de Empresas. Milité desde muy joven en diversos movimientos sociales que se enfrentaron al terrorismo de ETA, como Denon Arten-Paz y Reconciliación (durante los primeros años de los años 90) y Basta Ya (desde finales de los años 90). Milité posteriormente y durante unos tres años en el PSE, partido político que abandoné en 2006 al comprobar que dejaba de ser un partido nacional y de defender la igualdad y por su política en relación a ETA. Me afilié a UPYD el 29 de setiembre de 2007, el mismo día en que se presentó públicamente en Madrid. Desde el 1 de marzo de 2009 hasta el 20 de octubre de 2016 fui parlamentario vasco por UPYD. He estado en la Dirección de UPYD desde 2009 y soy exportavoz nacional del partido. Portavoz de la Plataforma Ahora

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