En la madurez hay misterio, hay confusión. Lo que más hallo en este momento es una suerte de soledad. La belleza misma del mundo visible parece derrumbarse, sí, incluso el amor. Creo que ha habido un paso en falso, un viraje equivocado, pero no sé cuándo sucedió ni tengo esperanzas de encontrarlo. Diarios, John Cheever.

La traslación del inicio de los diarios de John Cheever como metáfora del analista – opinante – comunicador de los mass media, queda perfectamente descrito como: varón maduro, confuso solitario … y pienso que sería fácil convenir que la opinión tiene que salir de este paso en falso y volver a la objetividad que resulta de la aplicación rigurosa y honesta de los métodos de investigación que nos permitan hacer análisis que no se reduzcan a la reproducción anticipada de las preferencias ideológicas.

Convendría aceptar que la legitimidad que da el primado del derecho es superior a la legalidad que da la ley. El derecho como algo más amplio que lo que está en la ley. ¿Por qué? Porque si el derecho es la ley entonces el primado del derecho como ley fue plenamente obedecido por Hitler. Hitler respeta el primado de la ley y las leyes de Hitler son todas legales. Ahora, si el primado del derecho es algo más amplio de lo que está en la ley, entonces no, Hitler no tiene el primado del derecho.

Porque la idea de que la gente pueda manifestarse pacíficamente mediante referéndum es algo que está por encima de todas las consideraciones. Es un derecho fundamental manifestarse públicamente.

Toda esta retórica vacía, que conlleva lo catalán emparentado con sentimientos de odio, de menosprecio, de supremacismo, a mi entender, refleja que no se quiere aceptar el hecho de que la democracia puede funcionar. Eso les resulta peligroso. Puede amenazar su poder. Existe una visión (propagada por los mass media) de que es necesario a veces forzar la ley para garantizar un bien superior, lo cual conlleva enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos.

Conviene ver con malos ojos cómo una democracia guardiana y sospechosa del pueblo privilegia una estructura constitucional y eleva el tribunal supremo por encima de la democracia, que queda así supeditada. Es una tradición platónica de amor a los consejos nocturnos y a las constituciones como correlato de la teoría política. La creación de un intérprete institucional deja al gobierno blindado contra la política.

Como nos recuerda Hannah Arendt: siempre actuamos en un mundo que ya estaba antes y continuará después, de modo que la acción, a diferencia de la conducta, no se mediría por su éxito histórico, sino por este gesto de inicio.

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Licenciado en filosofía por la Universidad de Barcelona. Máster en Dirección de empresa por la escuela industrial de Madrid Impartido por una empresa externa CONSULTORES ESPAÑOLES. 520 horas.

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