Los expertos en violencia machista no guardan ningún tipo de dudas al respecto: Maradona es un maltratador “de libro”. Cumple todos los puntos primordiales del prototipo de agresor machista. Pese a todo, aún se le sigue atendiendo –por los medios de comunicación, por los aficionados al fútbol e incluso por los organismos oficiales de este deporte– como un simple ídolo deportivo caído en desgracia por una vida errática provocada por las drogas que protagoniza “escándalos”. “El astro”. Así sigue siendo llamado a secas este jueves por ejemplo en la noticia publicada por el prestigioso diario argentino Clarín.

El todavía apelado “astro” por la prensa deportiva tacha de “locos” a los que lo acusan de ser un maltratador por “una charla normal”

Pero no, Maradona no es un enfermo o una persona peculiar con accesos de ira contenida, es un maltratador, según el análisis de los expertos, aunque su actual víctima, su pareja, Rocío Oliva, no haya rubricado la denuncia ante la policía española que acudió al hotel madrileño donde han ocurrido los hechos a primera hora del pasado miércoles. Y lo es porque no es la primera ocasión que este tipo de agresiones se produce en esta pareja.

 

Los malos tratos de Maradona a su pareja vienen siendo habituales, aunque la prensa “especializada” y también la general lo sigue denominando “escándalos” del “astro” argentino.

La propia Oliva grabó con su teléfono móvil una agresión sufrida en directo que circuló por las redes sociales y noticiarios de todo el mundo en 2014. Y fue la propia Rocío Oliva la que llamó aterrorizada este martes 15 de febrero a la recepción del hotel Eurostar Mirasierra Suite, de Madrid, donde se alojaba la pareja. Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos, la pareja de Maradona les dijo que sólo fue una “fuerte discusión” entre ambos, aunque los gritos se llegaron a escuchar fuera de la habitación por personal del hotel, que dieron la voz de alerta a la policía.

Maradona: “Que la cuenten como quieran”

Tanto los agentes de la policía como los servicios sanitarios de emergencias del SUMA certificaron que ninguno de los dos presentaban lesiones y tampoco llegaron a denunciar los hechos, por lo que todo quedó en la citada “discusión” entre el “astro” y su pareja, relata de este modo el diario argentino Clarín.

El ex futbolista argentino se encontraba en Madrid para acudir al encuentro de fútbol de Champions League entre el Real Madrid y el Nápoles italiano, club del que es directivo y que no ha querido valorar lo sucedido como tampoco lo ha hecho el Real Madrid ni ningún organismo oficial futbolístico, desmarcándolo por completo de su actividad como dirigente deportivo.

Si llamativo es el silencio o la incomprensible condescendencia del mundo del fútbol en general con esta agresión no menos lo son las declaraciones del abogado del propio Maradona, Matías Morla, quien en declaraciones a La Red, radio argentina, dijo que el ex futbolista tuvo “una pelea normal” con su novia.

Junto al ex futbolista Butragueño, después de la presunta agresión.

Abundando en estas sorprendentes declaraciones, Morla lo argumentó asegurando que la Policía comprobó que “no había ni alcohol ni drogas” en la habitación del hotel. A modo de resumen oficial: que fue solo “una pelea normal” porque “no había ni alcohol ni drogas” en el hotel. Cuando Morla le pidió a Maradona su versión de los hechos, este se limitó a decirle: “Están locos, fue una charla normal”.

El ex futbolista subió a Facebook un texto en el que califica de “show mediático” lo sucedido. “Quiero decirle a todos que me encuentro en Madrid, disfrutando de mi familia, y esperando el partido del Napoli, por la Champions. Mi abogado Matías Morla se comunicó con las autoridades españolas. No hay ninguna denuncia y nadie le supo explicar el motivo de este show mediático. Estoy pasando por un gran momento, que la cuenten como quieran…”.

Maradona y su pareja, en el jacuzzi del hotel madrileño.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. Mientras entendamos, como hacemos con Maradona, que el maltrato a su novia es cosa privada, seguirá habiendo víctimas y verdugos en la violencia de género. Excelente artículo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

11 − Ocho =